lunes, 16 de mayo de 2022

12 PRINCIPIOS PARA LA REALIZACION DE LA VISION PERSONAL. Principio 3. Desarrolla un plan concreto para tu visión.

    En tercer lugar, para poder ser exitoso, tú tienes que tener un  plan muy claro. No hay futuro si no hay planeación. Yo he conocido gentes que han tratado de ser exitosas una y otra vez sin tener plan alguno. Esto nunca funciona.

Dios da la visión, y nosotros hacemos los planes.


   Cuando yo era un adolescente y yo ya había sido cristiano por sólo dos años, yo me estaba preguntando por qué parecía que Dios no me estaba guiando en mi vida. Tal vez tú te estás preguntando la misma cosa acerca de tu propia vida. Yo acostumbraba desear que Dios me mostrara Su voluntad en la noche, mientras que yo estaba en mi habitación, y por lo tanto, yo permanecía despierto casi toda la noche con un ojo abierto, sólo esperando. Yo acostumbraba orar, "Oh Señor, permite que Tus ángeles se muestren". Entonces, yo miraba y no había nada excepto los mosquitos. Algunas veces, yo podía escuchar un pequeño ruido afuera, y yo incluso llegaba a abrir la puerta, pensando que los ángeles habían llegado. Pero cuando yo miraba hacia fuera, lo único que yo podía ver era una rata cruzando el patio. ¡Vaya ángel!

   Yo persistía en querer que Dios se mostrara a Sí Mismo para mí, y para guiarme. Cada vez que se cantaba cierto canto en la iglesia, yo acostumbraba cantarlo mucho más alto: "¡Guíame, guíame todo el camino!" Un día que yo estaba cantando este canto, yo sentí que el Señor me estaba diciendo, "¿Que te guíe en qué camino?" Entonces yo me di cuenta de que si tú no tienes ningún plan, Dios no tiene nada específico hacia dónde dirigirte.

   Proverbios 16:1 dice, "Del hombre son los propósitos del corazón, mas del Señor es la respuesta de la lengua". Esta es una declaración muy poderosa. De hecho, Dios está diciendo, "Yo te di la visión. Ahora, tú escribe el plan en un papel, y Yo me vaya encargar de los detalles". Proverbios 16:9 dice, "La mente del hombre planea su camino, pero el Señor dirige sus pasos". Si tú no tienes un plan, ¿Cómo es que El puede dirigirte?

  ¿Acaso le has expresado a Dios lo que está en tu corazón, y le has presentado a El tu plan para poder llevarlo a cabo? La Biblia dice que Dios te va a dar el deseo de tu corazón si tú te deleitas en El (Salmo 37:4). Sin embargo, esto también implica que Dios va a dirigir tus pasos una vez que tú haces un plan concreto para moverte hacia lo que tú deseas.

   Las ideas son semillas de destino plantadas por Dios en las  mentes de la raza humana. Cuando se cultivan las ideas, se convierten en imaginación. La imaginación, si se le riega con agua y se le desarrolla, se convierte en un plan. Finalmente, si se sigue el plan, se convierte en realidad. Sin embargo, cuando una persona recibe una idea de parte de Dios, debe ser cultivada pronto o la idea va a desaparecer. Si esa persona nunca trabaja en esa idea, Dios se la dará a alguien más. Inevitablemente, si la segunda persona toma la idea, hace un plan y comienza a trabajar en él, la primera persona se va a poner celosa, ¡porque fue quien tuvo la idea primero! Pero lo que importa no es el sólo hecho de tener ideas. Las ideas necesitan tener planes si es que se van a convertir en una realidad. 

   La gente joven piensa frecuentemente que sus sueños sólo  van a suceder por sí solos. Ellos se dan cuenta más tarde que han desperdiciado muchos años de su vida muy tristemente, porque este no es el caso. No existe manera en que ninguno de nosotros puede moverse hacia delante en nuestros sueños o visiones sin un plan. Jesús dijo que una persona sabia no comienza a construir algo, a menos que primero él ya haya establecido los detalles:

   Porque, ¿Quién de vosotros, deseando edificar una torre, no se sienta primero y calcula el costo, para ver si tiene lo suficiente para terminarla? No sea que cuando haya echado los cimientos y no pueda terminar, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él, diciendo: "Este hombre comenzó a edificar y no pudo terminar." (Lucas 14:28-30) 

   Dios mismo tuvo un plan cuando creó a la humanidad. En Efesios 1:11 dice lo siguiente, "También hemos obtenido herencia, habiendo sido predestinados según el propósito de aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad". Cuando tú no tienes un plan, tú pierdes oportunidades.

    Alguien me dijo una vez, "Parece que tú siempre vas a algún lado. Sólo relájate". Yo le dije, "Yo he descubierto algo de la vida. En el lugar donde yo vivo en las Bahamas, cuando tú sólo te sientas en un bote y te relajas, la corriente te lleva adonde quiere que va, aun si tú no quieres ir allá. La vida es de la misma manera". Mucha gente sólo andan flotando con sus vidas, y aun así, esperan poder realizar sus metas.

   Un barco tiene una brújula para que el navegante sepa en qué dirección va, y también tiene un timón para que el piloto pueda dar vuelta. Sin embargo, al barco se le da un curso específico-que es un plan-hecho por el capitán, para que pueda llegar a su destino final Todas estas tres cosas son necesarias-la brújula, el timón y el plan. Sólo porque un barco tiene un timón no significa necesariamente que va a algún lado. Necesita ser volteado de acuerdo a las coordenadas del plan. De la misma manera, la vida le ha dado a mucha gente una clara navegación, pero debido a que no tienen ningún destino, ellos nunca salen del puerto. ¿Qué es lo que quiero decir cuando digo una clara navegación? Yo quiero decir oportunidades. Son muchas las oportunidades que vienen a las gentes, pero ellos no tienen ningún plan que les pudiera permitir sacar algún provecho de ellas.

   Por ejemplo, supongamos que tú deseas poder comenzar un negocio. Pero tú nunca has pensado cómo lo vas a hacer. Qué tal si alguien te acerca y te dice, "Yo quiero invertir mi dinero y tú me caes bien. ¿Por qué no desarrollas algún negocio con mi dinero? Tu probablemente responderías algo como esto, Me gustaría hacerlo, pero en este momento, yo sólo soy un empleado...." Sin embargo, si tú hubieras desarrollado un plan específico, si tú hubieras estado leyendo los libros adecuados y preparándote a ti mismo, si tú hubieras escrito todo esto en un papel, tú estarías preparado para esta oportunidad. Tú podrías decir, "¿Tú tienes el dinero suficiente? Aquí está el plan. ¡Estoy listo para comenzar!"

Los planos de tu visión

Cuando un contratista está construyendo una estructura, él usa los planos. Ese es el plan para su visión, que representa el edificio terminado. El contratista siempre mantiene una copia de sus planos en el sitio de construcción junto con él .Por qué? El necesita estar checando para ver si el edificio se está construyendo correctamente. Si tú no tienes un plan para tu vida, tu no tienes nada adonde referirte cuando tú quieres asegurarte si estás en el camino correcto. ¿Cómo es que tú comienzas a desarrollar los planos para tu visión?

¿Quién soy yo?

   Otra vez, primeramente, tú tienes que asegurarte de tener la respuesta a la pregunta, "¿Quién soy yo?" Hasta que tú hagas esto, va a ser muy difícil que escribas un plan para tu vida, porque dicho plan está directamente relacionado con el hecho de saber quién eres tú. Tú nunca vas a ser verdaderamente exitoso en tu vida si tú no tienes una idea clara de tu propia identidad en Dios. Muchos de nosotros nos hemos convertido en lo que la gente quiere que seamos, y todavía no hemos descubierto nuestra identidad única e irremplazable. Pero lo que te da el valor para escribir el plan de tu vida es el hecho de conocer tu verdadera identidad.

¿Hacia dónde voy?

   Después de esto, tú debes contestar la pregunta, "¿Hacia dónde voy?" Una vez que tú has aprendido el propósito de Dios, tú puedes comenzar a planear en forma efectiva porque tú vas a poder planear con un enfoque. La visión se convierte en un plan cuando es capturada, cuando es desarrollada y cuando se escribe en un papel.

   Por favor, debes notar que ambos versículos, tanto el versículo uno como el versículo nueve de Proverbios 16 dicen que Dios deja la planeación para el corazón de la persona pero que Dios va a proveer la explicación acerca de cómo se va a realizar la visión. El plan que está en tu corazón es un documento de un futuro que no ha sido terminado todavía. Cuando tú escribes el plan en un papel, se convierte en la descripción del final de tu vida, y no del comienzo. Por esto es que Dios dice, "Tú tienes que hacer el plan, y Yo vaya explicar la forma como va a ser pagado, quién va a trabajar en él y de dónde van a venir los recursos y las instalaciones. Deja esa parte para Mí. Tú sólo escribe los planes". Yo soy un fanático de la planeación, Cualquiera que ha trabajado conmigo te va a decir eso. Yo tengo planes para lo que voy a hacer la semana siguiente, el siguiente mes, el siguiente año y hasta cinco años de distancia. De hecho, la visión de Bahamas Faith Ministries se encuentra escrita en papel cubriendo los siguientes sesenta o setenta años. Todo está cubierto. Para entonces, yo tendré corno ciento diez años de edad, andaré caminando por aquí y por allá, viendo todos los edificios, y diciendo, "¡Hey, mira eso! Mira a los estudiantes que están allá. Yo recuerdo cuando sólo teníamos un un edificio. Ahora tenernos diez edificios. ¡Gloria a Dios!"

   ¿Acaso tú tienes un plan? ¿Acaso tú sabes lo que tú quieres hacer la semana siguiente, el siguiente mes, el siguiente año o dentro de cinco años? ¿Acaso tú tienes un plan para los siguientes veinte años de tu vida? ¿Me podrías dar un plan para tu vida para los siguientes cincuenta años? Dios te ha dado la habilidad de hacer esto. El te ha dado una mente, el don de la imaginación, la unción del Espíritu Santo, y la visión de la fe. El te ha dado la habilidad de escribir para que tú puedas poner en un papel lo que tú ves en tu corazón. ¿Qué es lo que estás esperando? Dios dice que El va a explicar la forma corno tu visión se va a realizar, pero El no puede discutir esto contigo hasta que tú tengas algo concreto de que hablar.

Tu Sueño o visión es digno de ser escrito

   Debes notar la manera en que Nehemías, planeó su visión de reconstruir el muro de Jerusalén: y llegué a Jerusalén y estuve allí tres días. Y me levanté de noche, yo y unos pocos hombres conmigo, pero no informé a nadie lo que mi Dios había puesto en mi corazón que hiciera por Jerusalén, y no había ningún animal conmigo excepto el animal sobre el cual iba yo montado. Salí de noche por la puerta del Valle hacia la fuente del Dragón y hacia la puerta del Muladar, inspeccionando las murallas de Jerusalén que estaban derribadas y sus puertas que estaban consumidas por el fuego. Y subí de noche por el torrente e inspeccioné la muralla. Entonces entré de nuevo por la puerta del Valle y regresé. Los oficiales no sabían adónde yo había ido ni qué había hecho, ni tampoco se lo había hecho saber todavía a los judíos, ni a los sacerdotes, ni a los nobles, ni a los oficiales, ni a los demás que hacían la obra. (Nehemías 2:11-13, 15-16)

   Nehemías no tornó ninguna acción hasta que él tuvo un pIan. El seleccionó sólo a unos pocos hombres de confianza para que fueran con él mientras que él estaba revisando la situación porque no todas las gentes hubieran sido capaces de manejar el asunto en ese momento. Ciertas personas no pueden manejar tu plan mientras que tú lo estás haciendo. Por esto es que tú no se lo puedes decir a todo el mundo. Algunas veces tú lo tiene-, que escribir en privado y mantenerlo en secreto durante un tiempo. Algunas gentes van a tratar de convencerte para que renuncies a tu plan, diciendo, "¡Tú no puedes hacer eso!" Si tú los esc1lchas, de inmediato, tú vas a tirar tu plan y vas a terminar por Ser una persona común y corriente, tal y corno ellos lo son. Las gentes que no van a ningún lado quieren que los demás vayan Con ellos  al mismo lugar. Las gentes que no están haciendo nada quieren que los demás hagan lo mismo con ellos.

   No todos van a entender lo que tú estás soñando, pero de todas formas, pon tu sueño o visón en un papel. ¿Por qué? Porque tu sueño es digno de ser escrito. Si Dios te  dio, merece ser escrito. Por ejemplo, si tú quieres ir a la universidad para graduarte en una profesión específica, escribe tus planes para los siguientes diez años. Titula una de las páginas en tu plan con el titulo "Esto es lo que quiero hacer a diez años de distancia". Cualquier cosa que tú quieras establecer o realizar, debes escribirlo en un papel y decir, "Para el año J aquí es donde yo quiero estar". 

Comienza con lo que tú ya tienes

   Después de que Nehemías había hecho su plan, él estaba listo para hablar con otros acerca de ello. El habló con aquellos que en forma directa estaban involucrados en llevarlo a cabo. "Entonces les dije: Vosotros veis la mala situación en que estamos, que Jerusalén está desolada y sus puertas quemadas a fuego. Venid, reedifiquemos la muralla de Jerusalén para que ya no seamos un oprobio" (Nehemías 2:17). Nehemías les expresó a ellos su clara visión. Aquí estaba un hombre, con sólo un puñado de gentes, y que estaba planeando hacer un proyecto que iba a requerir miles de gentes para que se pudiera terminar. Pero él dijo, "Vamos a hacerlo. Vamos a reconstruir este muro". El estaba comenzando con algo que parecía imposible, pero él dijo, "Vamos a comenzar".

   ¿Recuerdas el principio del potencial? Lo que importa no es lo que necesitas. El hecho de comenzar con lo que tú tienes hace de tu visión algo exitoso porque Dios se va a encargar de todo el resto. Yo sé que tú tienes algunas ideas que son grandes. Comienza ahí donde te encuentras en este momento y ve adónde tú necesites ir por medio de hacer un plan y comenzar a implementarlo.

Reconoce la obra de dios en tu vida

   En segundo lugar, Nehemías dijo,"Y les conté cómo la mano de mi Dios había sido bondadosa conmigo, y también las palabras que el rey me había dicho. Entonces dijeron: Levantémonos y edifiquemos. y esforzaron sus manos en la buena obra" (Nehemías 2:18). Me gusta el hecho de que Nehemías les dijo eso. El le dio todo el crédito a Dios por la visión, y en el proceso de hacer esto, él también edificó y levantó la fe de aquellos que iban a trabajar en el proyecto. La visión necesitaba ser transferida a ellos. Ellos hubieran tenido que ejercitar su propia fe para poder realizar sus propias visiones personales dentro de esta visión mucho más grande que Dios le había dado a Nehemías. La declaración que hizo también nos muestra que Nehemías estaba tan seguro que la visión venía de Dios, y que el Señor estaba en todo esto, que él fue capaz de decir, "Dios me dijo que hiciera esto". Nehemías no estaba sólo tratando de adivinar acerca de lo que él tenía que hacer. Yo espero que tú te sientas de la misma manera con relación a tu sueño o visión.

Tu Plan es material para tus oraciones.

   Más aun, cuando tú pones tu plan en una hoja de papel, tú vas a darte cuenta de que tienes material suficiente para tus oraciones. Tú no puedes llegar a realizar tu sueño o visión sólo por ti mismo. Tú debes contar con la ayuda de Dios. Si el tiempo que dedicas a la oración es muy corto, esto tal vez se debe a  que tú no tienes nada específico por qué orar. Sin embargo, si tú desarrollas un plan, siempre te va a faltar tiempo para orar aun más. Siempre va a haber algo en lo cual debas de aplicar tu fe y para lo que tengas que creer en Dios.

Tu Plan te va a permitir realizar tu destino.

   En Deuteronomio 30:19, Dios le dijo a la gente, "Al cielo y a la tierra pongo hoy como testigos contra vosotros de que he puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas, tú y tu descendencia". En otras palabras, El estaba diciendo, "Deja de estar aplazando tus responsabilidades y esperando que eventualmente vas a llegar a algún lado en la vida. Decide si tú vas a tener bendición o maldición. Decide si tú vas a vivir o si vas a morir". Jesús dijo en el libro de Apocalipsis 3:15-16, Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Así, puesto que eres tibio - y no frío ni caliente-te vomitaré de mi boca.

   ¿Acaso vas a hacer un plan, o vas a seguir aplazando las  responsabilidades de tu sueño o visión, para sólo seguir vagando sin rumbo, para terminar donde las olas del agua tibia te quieran  llevar? Tú no fuiste diseñado para vagar sin rumbo. Tú fuiste diseñado para un destino. Haz un plan y realízalo. Tú fuiste diseñado para el destino. Haz un plan y realízalo.

Pasos para realizar la visión

1-. ¿Acaso tú conoces las respuestas a las preguntas "¿Quién soy yo?" y "¿Hacia dónde me dirijo?" Comienza el proceso de desarrollar los planos para tu visión, por medio de escribir las respuestas a estas preguntas en una hoja de papel.

2-. Comienza a pensar acerca de dónde quieres estar en uno, cinco, diez, veinte, treinta años de distancia. Escribe tus ideas y continúa pensando y orando por ellas.

3-. Lee el capítulo diecisiete, "Cómo Escribir el Plan de Tu Visión Personal': y comienza a escribir los detalles de tu plan.

Dr. Myles Munroe. Los Principios y el poder de la visión. Editorial Whitaker House. 2003. Pag 117-  126

sábado, 30 de abril de 2022

12 PRINCIPIOS PARA LA REALIZACION DE LA VISION PERSONAL. Principio 2. Conocer tu Potencial.

 CUANDO TÚ DESCUBRES TU SUEÑO O VISIÓN, TÚ TAMBIÉN DESCUBRES LA HABILIDAD QUE TIENES PARA REALIZARLO.

   En segundo lugar, tú nunca vas a tener éxito en tu visión hasta que llegues a entender verdaderamente tu potencial. Debes recordar que tu potencial es determinado a través de la tarea que Dios te ha dado para que realices. Cualquiera que sea aquello para lo que tú naciste, tú estás equipado para hacerlo. Más aun, los recursos estarán disponibles para ti a medida que tú los necesitas.

   Lo que esto quiere decir es que Dios da la habilidad para cumplir con la responsabilidad. Por lo tanto, cuando tú descubres tu sueño o tu visión, tú también descubres tu habilidad junto con ellos. Dios nunca te llama a realizar una tarea sin darte la provisión para que puedas realizarla. Si tú puedes entender este principio, nadie te puede detener de cumplir y realizar tu visión.

    Debemos estar conscientes de nuestro potencial. El potencial es la capacidad escondida, el poder sin desarrollar, la energía que no ha sido liberada. Es todo lo que tú puedes llegar a ser, pero que todavía no has llegado a serlo. El potencial es quién  tú eres realmente, de acuerdo con tu visión, aun si todavía no conoces tu verdadera forma de ser. El potencial es la persona que ha sido atrapada dentro de ti debido a las ideas falsas que tienes con relación a quién verdaderamente eres tú-ya sea que estas ideas vengan de ti o de otros. Dios te ha creado para que realices algo maravilloso, y El te ha dado la habilidad y los recursos que necesitas para llevarlo a cabo.

El Poder que Obra Dentro de Nosotros
   En Efesios 3:20 dice, "Y a aquel que es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros". Muchos de nosotros hemos escuchado este versículo tantas veces que creemos que nos lo sabemos. Pero yo no creo que realmente entendemos lo que quiere decir: "Según el poder que obra en nosotros"-¿dónde? No dice que Su poder esté obrando en el cielo. Dice que está obrando en nosotros! Dios puso Su provisión y Su Espíritu Santo dentro de nosotros y esto es más que suficiente potencial para nuestras necesidades.

   ¿Cuáles son las implicaciones de esta verdad? Quiere decir que todo aquello que tú puedes hacer no tiene nada que ver con quienes fueron tus padres. Tampoco tiene nada que ver con tu pasado o con factores físicos tales como tu raza o tu apariencia. Al contrario, tiene que ver con "el poder" que está obrando dentro de ti. Ese poder es el imponente poder del Espíritu Santo de Dios que vive dentro de ti, capacitándote para realizar la visión que El te ha dado. El poder de Dios está obrando actualmente dentro de ti para la realización de tu sueño o visión.

   Esta Escritura cambió mi vida en un punto y en un momento cuando yo no estaba manifestando mucho de mi propósito.

   A mí me criaron con la idea religiosa, de que tú sólo recibes aquello que pides. Por consecuencia, yo no recibí mucho. Entonces, yo vine a entender que Dios nunca prometió que sólo me daría aquello que yo pidiera. Al contrario, Dios dijo algo verdaderamente extraordinario: El va a hacer "inconmensurablemente" o "extraordinariamente "grande" y mucho más allá de todo lo que podamos pedir, pensar o imaginar. En otras palabras, mi imaginación no es suficientemente grande para todo lo que El quiere hacer para mí.

   Una vez que yo pude digerir esta verdad, comenzó a transformar mi perspectiva. Me permitió avanzar de sólo tener mi propio conocimiento de mi propósito, para llegar a la fe que acompaña fa visión. por ejemplo, en los ojos de mi mente y de mi imaginación, yo ya había estado en los edificios que iban a ser construidos para Bahamas Faith Ministries de acuerdo con la visión que Dios me había dado. En mi imaginación, yo ya había subido en el elevador hasta el séptimo piso del hotel. Yo había estado en una sala de conferencias, hablando con líderes que venían de todo el mundo, y que se encontraban reunidos en ese lugar. Yo ya había visitado el Centro de Convenciones. Yo creo que Dios va a hacer que esta visión se realice. Yeso es todo lo que yo puedo imaginar. ¡Dios tiene mucho más en Su propia imaginación para la realización de esta visión!

Date un Paseo por Tu Sueño o Visión
   No podemos comenzar a imaginarnos todas las cosas que Dios quiere hacer para nosotros. Pero Dios nos ha dado el don de la imaginación para evitar que sólo nos enfoquemos en nuestras condiciones presentes. El quiere que nosotros tomemos "un paseo" en nuestras visiones en forma regular

   ¿Qué es lo que te imaginas haciendo? Vete de paseo a tu sueño o visión. Visita todo lo que puedas. Revísalo todo, Ve todos los detalles. Toma nota de su valor. Entonces, regresa al presente y di, "¡Vamos para allá, Dios!"

   Dios le dijo a Jeremías, ''Antes que yo te formara en el seno materno, te conocí, y antes que nacieras, te consagré, te puse por profeta a las naciones" (Jeremías 1:5).Debes notar que Dios usó el tiempo pasado. El ya había apartado y elegido a Jeremías como profeta. Pero al principio, Jeremías respondió, "¡Ah, Señor Dios! He aquí, no sé hablar, porque soy joven" (v. 6). De hecho, la reacción de Dios fue, "¡No digas eso! Si yo te levanto para que seas un profeta, ¡no me vengas a decir que tú no puedes hablar!" 

   Una vez que Dios le mostró a Jeremías por qué él había nacido, Jeremías descubrió lo que él podía hacer. En otras palabras, cuando Jeremías entendió su visión, él comenzó a darse cuenta de su habilidad. Al principio, él no creía que él podía hablar públicamente para Dios. Todo aquello para lo que Dios Ilama, El siempre provee para eso. Cualquier cosa que Dios pide de nosotros, El nos capacita para poder hacerlo. En este caso, Dios le dio a Jeremías la habilidad para hablar por El: "Entonces extendió el Señor su mano y tocó mi boca. Y el Señor me dijo: He aquí, he puesto mis palabras en tu boca" (Jeremías 1:9).

   Tú debes entender que Dios nunca te va a llamar a hacer algo donde El no te ha dado ya la habilidad para hacerlo y también debes entender que El te dará la habilidad para hacerlo Cuando llegue el tiempo adecuado. Tú nunca debes permitir que otro ser humano juzgue tu potencial. Los demás tal vez no sean capaces de ver tu propósito, y tus habilidades son determinadas por tu propósito. Otra vez, todo aquello que Dios está haciéndote soñar es una revelación de tu habilidad. La responsabilidad realmente es "la habilidad para responder" o la responsabilidad para responder a los requisitos de tu visión.

Tú Eres Perfecto para Tu Propósito
   Todo lo que tiene que ver contigo es determinado por tu propósito. Dios te creó, te diseñó y te dio la configuración para ello. Tu herencia y tu mezcla étnica, el color de tu piel, tu lenguaje, tu estatura y todas tus otras características fueron hechas para el cumplimiento de tu visión. Tu fuiste hecho para aquello que estás supuesto a hacer. Tú eres perfecto para tu propósito.

   Esto significa que tu habilidad no está dependiendo en aquello que tú percibes como tus limitaciones. ¿Qué tanta gente ha hecho declaraciones tales como éstas: "Yo no tengo educación suficiente"; "Soy muy feo"; "Soy muy corto de estatura"; "Pertenezco a un grupo minoritaria"? Tienen una  enorme lista de razones de por qué ellos no pueden hacer lo que están soñando hacer. Ninguna de esas excusas es válida. Todo lo que Dios te pide que hagas, tú eres capaz de hacerlo. Para todo lo que Dios pone en tu corazón para hacer, tú tienes la habilidad correspondiente para poder realizarlo.

   Los sueños o visiones son dados para sacar de nosotros lo que ya está dentro de nosotros y para activar el poder de Dios y capacitarnos para realizar nuestras visiones. Esta es la razón de por qué Dios nos da sueños o visiones que son mucho más grandes que la educación que tenemos. Por ejemplo, yo no debería ser capaz de hacer lo que estoy haciendo actualmente, basado en mi pasado y basado en las expectativas de la sociedad donde crecí. De la misma manera, tú tal vez no posees ni el pasado ni los antecedentes necesarios para hacer lo que tú vas a realizar. La gente tal vez no crea que tú puedes hacerlo. ¿Pero qué importa lo que ellos piensen? Sólo mantente haciendo lo que Dios te dice que debes hacer.

   Dios nunca nos da sueños o visiones para frustrarnos. El nos da sueños y visiones para liberarnos de la mediocridad y para revelar nuestras verdaderas personas ante el mundo. Mientras más yo estudio la Palabra de Dios, más me doy cuenta de que Dios escoge, unge y separa gentes. El no quiere que se pierdan en medio de la mediocridad. Por lo tanto, de hecho, El dijo, "Abraham, sal de ahí. Moisés, sal de ahí. David, sal de ahí. Tú estás perdido entre la mediocridad".

El Potencial se realiza cuando tú le dices sí a tu sueño o visión
   La habilidad para realizar tu visión se manifiesta cuando tú le dices sí a tu sueño o visión y obedeces a Dios. El trabajo de copero de Nehemías en sí mismo, no le dio la habilidad para reconstruir el muro de Jerusalén. Si él hubiera visto sólo a los recursos que él tenía en ese momento, él nunca hubiera realizado su visión. Pero Dios lo había colocado en su posición por una razón, y Nehemías confiaba que Dios le iba a proveer todo lo que se necesitaba. Tú no sabes hasta qué tanto tu trabajo actual puede contener potencial escondido para tu verdadera obra en la vida. Puede estarte abriendo camino para los recursos que tú vas a necesitar para realizar tu visión. Nehemías tenía el favor como un sirviente confiable del monarca, y Dios le dio todavía mucho más favor con el rey, para que él pudiera realizar su visión. Dios revela nuestro potencial a medida que actuamos en nuestros sueños o visiones.

   Debes notar que después de que Nehemías había dado el paso de fe, y había hablado acerca de su visión en respuesta a la pregunta del rey, "¿Qué es lo que tú quieres?" (Nehemías 2:4), su habilidad y los recursos que necesitaba llegaron a su lugar. El rey le dio a Nehemías cartas, otorgándole un salvo conducto para viajar a Jerusalén y dándole acceso a toda la madera del bosque del rey para reconstruir el muro de Jerusalén. Básicamente, el rey pagó por todo el proyecto. Más aun, el rey señaló a Nehemías como gobernador en la tierra de Judá para que él pudiera tener la autoridad para poder llevar a cabo la reconstrucción del muro. (Favor de ver Nehemías 2:7-10; 5:14).

   Para poder entender mejor esta verdad, vamos a considerar una analogía de la naturaleza. En la Creación Dios le dio a los árboles la habilidad de reproducirse a sí mismos a través de su semilla. Al hacer esto, Dios les estaba ordenando a los árboles que salieran de esas semillas. Primero, El puso el potencial de los árboles en las semillas. Entonces, en esencia, Elle dijo a la raza humana, "Si tú plantas las semillas, y las colocas en el medio ambiente adecuado, eventualmente se van a convertir en lo que yo puse en ellas-en su potencial-en árboles completamente crecidos".

   Nuestras vidas son como las semillas. Nacimos con el potencial para poder realizar nuestro destino que ya había sido establecido dentro de nosotros. Cuando Dios le da una visión a alguien, Dios simplemente está llamando a que salga aquello que El puso en esa persona. Por esto es que tú siempre puedes determinar lo que tú puedes hacer a través del sueño o visión que está dentro de ti. Planta la semilla de tu visión por medio de comenzar a actuar en ello, y entonces, nútrela por la fe. Entonces, tu visión se va a desarrollar a su estatura total y va a llevar mucho fruto hacia todo el mundo.

Pasos para Realizar la Visión
1-. Toma un "paseo virtual" de tu sueño o tu visión. Imagina todos los detalles de la visión ya terminada. Entonces, hazle saber a Dios que es ahí adónde tú quieres ir. Pídele que te capacite para que puedas llevar tu idea de ser un sueño a ser una realidad completamente desplegada y desarrollada.

2-. ¿Cómo puedes comenzar tú "a plantar la semilla" de tu visión el día de hoy?
Dr. Myles Munroe. Los Principios y el poder de la visión. Editorial Whitaker House. 2003. Pag 108 -  114

sábado, 19 de marzo de 2022

12 PINCIPIOS PARA LA REALIZACION DE LA VISION PERSONAL. Parte II

 

Tu Verdadero trabajo es aquello para lo cual naciste
   Me gusta pensar del trabajo de copero de Nehemías como su ocupación preliminar, o como su "preocupación', porque él había nacido para realizar otra función que era mucho más importante. Tu verdadero trabajo es aquello para lo cual naciste. Tu trabajo es lo que tú haces sólo hasta que estás listo para realizar tu visión. Dios había colocado en el corazón de Nehemías la visión de reconstruir el muro: "Y me levanté de noche, yo y unos pocos hombres conmigo, pero no informé a nadie lo que mi Dios había puesto en mi corazón que hiciera por Jerusalén, y no había ningún animal conmigo excepto el animal sobre el cual iba yo montado" (Nehemías 2:12).

   En Nehemías 2:1 dice, ''Aconteció que en el mes de Nisán, en el año veinte del rey Artajerjes, estando ya el vino delante de él, tomé el vino y se lo dí al rey. Yo nunca había estado triste en su presencia". La implicación aquí es que Nehemías estaba haciendo su trabajo muy bien hasta que él escuchó las noticias acerca del muro. Entonces, él tuvo la idea de reconstruirlo. El fue a Dios en oración acerca de esto, y Dios le dijo que regresara y que lo reconstruyera. Esta era la visión que Nehemías estaba obligado a hacer en su vida. Su deseo de cumplir con la obra de su vida comenzó a interferir con su trabajo. El estaba trabajando para el rey, pero su deseo de reconstruir el muro comenzó a desgastarlo y él se deprimió muchísimo. El rey le dijo, "¿Por qué está triste tu rostro? Tú no estás enfermo; eso no es más que tristeza de corazón" (v. 2).

   Cuando Dios te da una visión y la confirma, nada puede detenerla. Si El te dice que comiences a construir, que inicies algo, que inviertas en algo, que crees o fabriques algo, entonces, esto te va a estar molestando profundamente dentro de ti; tú te vas a deprimir hasta en tanto no lo hagas. Esto es una depresión "santificada", sin embargo, es el tipo que dice, "Yo no vaya estar satisfecho hasta que realice mi visión".

   ¿Acaso tu verdadera obra-tu propósito-te está haciendo sentir incómodo en tu trabajo actual? Esta era la situación de Nehemías. El se sentía atribulado continuamente hasta en tanto él pudo tomar alguna acción en dirección de su visión. La gente que sabe aquello para lo cual son llamados a hacer, parecen estar poseídos por sus visiones. Y en un sentido, lo están. Están poseídos por las cosas que Dios les ha dado a realizar. Nehemías vio el muro completamente terminado en los ojos de su mente aun antes de que él comenzara a trabajar en el. Y esta visión instigó su pasión.

¿Qué Es Lo Que Tú Quieres?
    Cuando el rey vio la tristeza de Nehemías, él le hizo una de las preguntas más importantes que alguien le puede hacer a una persona: "¿Qué es lo que tú quieres?" (Nehemías 2:4). Lo que es sumamente significante es el hecho de que Nehemías fue capaz de contestar esta pregunta específicamente. El dijo, "Si le place al rey, y si tu siervo ha hallado gracia delante de ti, envíame a Judá, a la ciudad de los sepulcros de mis padres, para que yo la reedifique" (v. 5). Nehemías sabía claramente su visión que lo estaba dirigiendo, y su plan era tan específico que él fue capaz de darle al rey un tiempo estimado para realizarlo. Tú necesitas preguntarte seriamente a ti mismo la misma pregunta: ¿Qué es lo que yo quiero?"

   ¿Acaso sabes realmente lo que tú quieres de la vida? Algunas gentes sólo quieren satisfacerse por medio de actividades que sólo los sirvan a ellos. Otros piensan que la vida comienza cuando se jubilan o se retiran, y ellos pierden prácticamente toda su vida. Algunas personas sólo quieren llegar a poseer una casa. Pero una vez que obtienen su casa, ¿entonces, qué? Ellos quieren comprar un mejor automóvil. Está bien. ¿Y entonces, qué? Ellos quieren tener hijos. Pero una vez que tienen hijos, ¿entonces, qué? Tiene que haber algo más en la vida que sólo las cosas que acumulamos. En Lucas 12:15, Jesús dijo, "La vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee". Tu verdadera visión no es una casa, ni un automóvil, ni siquiera los hijos, dado que algunas veces tratamos a nuestros hijos como posesiones. Hay algo más importante en la vida que "los trofeos" que nos gusta coleccionar alrededor de nosotros mismos. Para poder encontrar tu visión, tú debes estar en contacto con los valores y las prioridades del reino de Dios. Tu visión debería ser algo que va a seguir viviendo aun después de que tú te hayas ido, algo que tiene un poder más duradero que las posesiones. La vida de las gentes debería ser cambiada por tu visión. ¿Qué es lo que tú quieres? El Rey de reyes te está haciendo esta pregunta el día de hoy, y tú debes ser capaz de darle a El una respuesta.

¿Cómo vas a contestar tú esta pregunta? En primer lugar, tú tienes que pedirle a Dios que confirme aquello que El puso en tu corazón para que tú lo hicieras. La primera respuesta de Nehemías al problema de Jerusalén fue, "Déjenme ir a Dios en oración". El tenía una pasión por Dios y por los caminos de Dios, y él clamó a Dios para que Elle diera una clara dirección acerca de lo que tenía que hacer. El tenía una pasión ardiente dentro de él para solucionar los problemas de su pueblo. Tal vez tú ya sabes cómo se siente este tipo de ardor. Tú te sientes frustrado con relación a ciertas cosas que tú ves en tu vecindario y en tu país. Tú tienes un deseo muy fuerte de ver un cambio y tú has orado, diciendo, "Dios, algo anda mal con nuestro país, algo anda mal en nuestras colonias, algo anda mal en nuestros matrimonios". Nehemías se dirigió a Dios, y Dios escuchó su oración y la contestó por medio de confirmarle lo que debía hacer. Tu visión sólo te pertenece a ti en forma única como una persona que ha recibido un llamamiento de Dios. A medida que tú oras, esto se te va a aclarar.

La visión tiene que ver preferentemente con el futuro
   Tu visión es un claro retrato de condiciones que no existen actualmente, pero que pueden llegar a existir. Es un imagen mental muy fuerte de un futuro preferible. Esto significa que el presente no es suficiente; se necesita algo más. La visión nunca va a mantener el "status qua" actual La visión consiste en estirar la realidad mucho más allá de su estado presente. Tú nunca deberías conformarte con lo que tienes actualmente. De hecho, un verdadero visionario irrita y molesta a todos aquellos que quieren que las cosas se queden como están y como siempre han sido. La visión siempre va más allá, forzando todo tipo de situaciones. Demanda y exige un cambio por su misma naturaleza.

   Este es un punto muy importante. Debido al hecho de que la visión frecuentemente es clarificada por medio del deseo de resolver un problema, tal y como sucede en el caso de Nehemías, mucha gente no se da cuenta de que la visión se encuentra activa aun cuando las cosas estén en una buena posición y en una buena condición. Algunas veces, Dios va a activar una visión cuando las cosas andan bien. ¿Por qué? Para activar tu vida de tal manera que tú te mueves hacia delante y puedas progresar en lugar de quedarte estancado. Cuando todo va bien de la manera como siempre ha estado, y tú te estás acostumbrando a tu situación, tú puedes tener la tendencia a olvidarte de tu visión. Entonces, Dios puede usar una visión para sacudirte y sacarte de tu indiferencia. Una visión siempre te va a llevar de lo bueno a lo mejor, y de lo mejor a lo excelente.

   Es la naturaleza de la visión el concentrarse en tu futuro. Se enfoca en pensar hacia delante en lugar de mantenerse o de estar buscando duplicar el pasado. Algunas veces la gente dice, "Vamos a regresar a esos días antiguos que eran tan buenos". Pero si hacemos eso, nunca vamos a progresar en lo que Dios ha planeado para nosotros. Necesitamos edificar basados en el pasado, pero nunca podemos regresar al pasado. La visión siempre se enfoca en el futuro.

   Yo tengo que confesar que la tentación a enfocarme en "esos buenos días del pasado" ha sido uno de mis retos en la vida. La visión no significa volver a ganar lo que tú tenías; significa moverse hacia delante para ganar 10 que tú nunca has tenido. La visión no trata de volver a capturar aquellos viejos buenos días; al contrario, desea crear días que no han existido todavía. Si tú vas a ir en busca de la visión, tú tienes que tener mucho cuidado en la forma en que usas la tradición y las memorias de cosas buenas. Algunas veces, las memorias te pueden impedir de ver milagros, porque ellas te mantienen atorado en el pasado. Dios quiere hacer grandes obras en nuestras vidas, y tenemos que tener cuidado de no perdernos estas oportunidades por medio de tener una falsa perspectiva de aquello que ha sucedido antes.

   Cuando tú estás muy cerca de un visionario, o muy cerca de una visión, continuamente, tú vas a ser lIevado al cambio. Ir a un lugar nuevo, cambiarte a otro lado nuevo. Tú también tienes que pensar en una manera diferente. Algunas veces esto causa incomodidad. La visión te puede mantener continuamente perturbado, pero al mismo tiempo, te mantiene fluyendo y moviéndote, listo para tomar el siguiente paso en dirección de tu visión. Es esencial entender esta verdad porque, cuando tú andas en la compañía de Dios, tú tienes que estarte moviendo. Cuando los israelitas estaban viajando por el desierto, ellos clavaban sus estacas y levantaban sus tiendas, pero muy pronto la columna de nube se movía otra vez, y ellos necesitaban seguirla. Dios nos mantiene en movimiento para que no nos estanquemos. Una visión clara nos da la pasión que nos mantiene continuamente moviendo hacia delante en la vida.
Dr. Myles Munroe. Los Principios y el poder de la visión. Editorial Whitaker House. 2003. Pag 95 -  106

sábado, 12 de marzo de 2022

12 PINCIPIOS PARA LA REALIZACION DE LA VISION PERSONAL. Parte I

PRINCIPIO # 1. DEBES SER DIRIGIDO POR UNA CLARA VISIÓN. 

   El primer principio de la visión es que tú debes tener un propósito muy claro que dirija tu vida. Cada líder efectivo de cada grupo de gentes en la historia ha tenido la misma cosa en común: Cada uno de ellos fue dirigido por una visión bien clara. Debes recordar que Moisés, Josué, David y Nehemías, cada uno de ellos tenían visiones que los dirigían y que los motivaban a tomar sus acciones. La primera cosa que Dios le dio a Abraham fue una visión específica. Dios le mostró la Tierra Prometida, y le dijo, "Esa es tu visión. Tú vas a llevar a todos tus pequeños allí".

Yo no puedo enfatizar suficientemente la necesidad que existe de tener una visión que lo dirija a uno en la vida, porque tal vez, es la segunda clave más importante para llegar a realizar tu sueño o visión. Tú, personalmente, como individuo, debes tener tu propia visión para que te dirija en la vida. Esta visión debe ser absolutamente clara para ti porque, de otra manera, tú no vas a tener ningún objetivo hacia dónde apuntar y tú no vas a llegar a realizar nada.

   Como escribí anteriormente, cuando tú conoces y entiendes aquello para lo cual naciste, este es el propósito. Cuando tú lo puedes ver en tu mente por fe y comienzas a imaginártelo, esto es la visión. Tú no puedes contribuir al propósito más grande de Dios si tú no conoces tu visión personal. Si tú no tienes ningún sentido de objetividad o de enfoque, tú sólo vas a vagar por ahí. Me gusta lo que Jesús dijo en Lucas 2:49: "Es necesario que yo esté en los negocios de mi padre". Había muchos otros tipos de negocios en donde Jesús se podía haber involucrado. Pero El identificó el trabajo específico en la vida que era el que El tenía que hacer yeso fue lo que motivó todo lo que El hizo.

   Independientemente de que tú seas una persona joven, una persona de mediana edad, o una persona de avanzada edad, si no tienes un claro propósito, tú vas a ser distraído por cualquier otra cosa o negocio en el mundo, porque el mundo es un lugar extremadamente ocupado. Tú debes darte cuenta que una vez que has colocado tu mente en lo que tú quieres hacer, todos los otros negocios en el mundo van a tratar de distraerte para que no lo hagas. El hecho de tener un propósito bien claro que te dirija, te va a capacitar para mantenerte en la misma trayectoria cada vez que tú enfrentes la tentación de ser distraído por cosas inferiores o que no son esenciales. 

El Qué y el Por Qué de la Existencia
   Unos de los títulos que yo poseo es en educación, y yo tuve que tomar la materia de biología durante todo un año como parte de los requisitos para graduarme en este título. Yo verdaderamente disfruté este curso porque fue extremadamente detallado. Estudiamos los sistemas neurológicos y circulatorios del cuerpo humano, la estructura ósea, las células del cerebro y todos los detalles acerca de cómo funciona el cuerpo. Al final de este curso, recibí un 100 como calificación. Yo me sentía muy orgulloso de mí mismo. Pero mientras que yo estaba mirando mi calificación, presumiéndome a mí mismo acerca del gran trabajo que yo había hecho y de lo mucho que había aprendido acerca del cuerpo humano, una pregunta surgió en mi mente: "Ahora que tú ya sabes lo que es el cuerpo humano, ¿acaso sabes por qué es así?" La educación nos puede dar conocimiento pero no siempre nos puede dar razones.

   Entonces, yo descubrí que la clave de la vida no sólo consiste en conocer lo que tú eres, sino también en conocer el por qué. Es mucho más importante saber por qué naciste tú en lugar de sólo llegar a saber el hecho de que naciste. Si tú no conoces la razón para tu existencia, tú vas a comenzar a experimentar con tu vida, yeso es peligroso. Tú debes capturar el significado de tu vida y una clara visión para tu existencia. Tú deberías saber quién eres tú-esto es, tu origen y tu propósito en Dios-así como tus habilidades y tus planes para el futuro.

   Déjame hacerte algunas preguntas difíciles pero que son necesarias: ¿Acaso has cambiado trabajo a trabajo varias veces en los últimos años? ¿Acaso sigues cambiando tu área de especialidad en la universidad? ¿Acaso haces una cosa durante un tiempo, y luego vas a hacer otra cosa debido a que te sientes aburrido o insatisfecho? Si esto es así, a ti te falta tener visión. Tú no fuiste creado para estar aburrido e insatisfecho. Durante los últimos treinta años yo he estado orando que Dios me pudiera dar un día extra a la semana para que yo pudiera hacer todavía más trabajo en la dirección de mi visión. Yo no puedo esperar a levantarme en la mañana, y no me gusta ver que el sol desaparece al final del día. ¿Por qué? Yo quiero exprimir al máximo cada día, porque tengo una visión que me mantiene apasionado. En Proverbios 6:10-11 dice, "Un poco de dormir, un poco de dormitar, un poco de cruzar las manos para descansar, y vendrá como vagabundo tu pobreza, y tu necesidad como un hombre armado". La gente floja es gente que no tiene visión. La gente aburrida son aquellos que no han encontrado su propósito todavía.

   Tú debes decidir hacia dónde te quieres dirigir en la vida y entonces debes ser decidido y fiel para realizar esto. No pospongas esta decisión ni tengas miedo de ella. Más aun, cuando tú estés decidiendo, debes asegurarte de que no te vas a quedar corto. El apuntar hacia las nubes es apuntar muy bajo. Al contrario, haz de las nubes tu colchón por si acaso llegas a fallar.

   Recuerdas que la visión no es lo mismo que el objetivo, tal como construir una casa, comprar un automóvil deportivo, o tener un millón de dólares en el banco. El hecho de tener un propósito y una visión tiene que ver con la existencia de tu vida. Te permite hacer la pregunta, "¿Por qué es que nací?" Mientras que tú tal vez no sepas todas las ramificaciones de tu vida, lo cual Dios te puede llegar a revelar en la eternidad, tú deberías tener una buena idea acerca del propósito que El te ha dado para realizar aquí en la tierra. Sin ello, lo único que tú estás haciendo es existir.

Un Trabajo versus una Visión
   Yo quiero ilustrar para ti la diferencia entre simplemente tener un trabajo y el hecho de tener un claro propósito que dirige tu vida, por medio de mirar la vida de Nehemías. Nehemías tenía un trabajo como el copero de Artajerjes, quien era el rey de Persia (Nehemías 1:11). Esta parecía ser una posición muy importante que incluía el hecho de servir al rey y a todos sus invitados reales, así como también probar el vino del rey para estar seguro que no estaba envenenado. Pero ser el copero del rey significaba mucho más que esto. Nehemías se encontraba en una muy alta posición dentro de la corte del rey.

   Aunque la ocupación de Nehemías era muy prestigiosa, para él simplemente era un trabajo porque su mente estaba ocupado con algo más. Nehemías era un descendiente de uno de los grandes números de judíos que habían sido llevados en cautividad por los babilonios. Los babilonios subsecuentemente fueron derrotados por los persas, y por esto es que Nehemías estaba sirviendo a un rey persa. En el tiempo de la cautividad de Babilonia, la ciudad de Jerusalén había sufrido una terrible destrucción. Pero cuando los babilonios fueron derrotados setenta años después, cincuenta mil judíos habían regresado a Judea y habían reconstruido el templo. Entonces, el esfuerzo de reconstruir los muros de Jerusalén fue obstaculizado por la oposición de gentes vecinas que habían convencido al rey Artajerjes para que expidiera un decreto, deteniendo todo ese trabajo. En el primer capítulo del libro de Nehemías, Nehemías escuchó que "la muralla de Jerusalén está derribada y sus puertas quemadas a fuego" (v. 3). Algunos creen que esta destrucción se refiere a la devastación general de Jerusalén, mientras que otros piensan que es una referencia a la oposición particular de reconstruir el muro.  De cualquier manera, las noticias llenaron a Nehemías de dolor. Cuando él escuchó que el muro de Jerusalén fue derribado y que todo se encontraba en completa confusión, él hizo lo siguiente: "se sentó y lloró, e hizo duelo algunos días, y estuvo ayunando y orando delante del Dios del cielo" (Nehemías 1:4).
Dr. Myles Munroe. Los Principios y el poder de la visión. Editorial Whitaker House. 2003. Pag 95 -  101

lunes, 28 de febrero de 2022

VENCIENDO LOS OBSTACULOS PARA LA VISION. Parte II

 Haciendo Excusas y Poniendo Pretextos
   Algunas veces, sabemos lo que deberíamos estar haciendo, pero titubeamos para tomar el primer paso. Siempre tenemos la intención de hacerlo, pero nunca llegamos a hacerlo. Al contrario, lo que hacemos son excusas y pretextos, tales como, "Cuando mi vida no esté tan complicada como ahorita", "Cuando sienta que tengo más confianza", o "Después de que yo me ponga a orar un tiempo por eso".

   Hay una historia de dos pescadores que se perdieron en medio de una tormenta en un lago. La tormenta estaba soplando tan furiosamente que ellos no podían ver ninguna cosa. Uno de los pescadores dijo a su compañero, "Tenemos dos opciones. Podemos orar o podemos remar. ¿Cuál crees que debemos tomar?" El otro pescador contestó, "¡Vamos a hacer ambas!" Esta es la manera como tú debes vivir. En lugar de pasarte todo el tiempo deliberando acerca de lo que tú necesitas hacer, sólo tienes que decir, "Vamos a remar". Aun cuando tú te encuentres asustado, debes seguir remando. Debes fijar un lugar de destino aun mientras tú estés orando, y Dios te va a guiar hacia dónde necesitas llegar.

   Otro grupo de gentes que tienen problemas con llevar sus visiones hasta el cumplimiento final es lo que yo llamo "los iniciadores o comenzadores profesionales". Ellos siempre comienzan algo, pero nunca terminan nada. Por ejemplo, tienen libros que nunca han terminado de leer, sin embargo, ellos siguen comenzando a leer nuevos libros. Nada en el mundo se siente mejor que el hecho de leer un libro desde el principio y hasta la última página, porque entonces, tú sabes que ese libro ya está dentro de ti y que nadie te lo puede quitar. Todo lo que tú dejas a medias y sin terminar te va a desalentar para que no termines otros proyectos. Todo aquello que está pendiente de terminar tiene una forma y una oportunidad para poder perseguir tu vida.

Buscando el "Equilibrio"
   Algunas personas no quieren enfocarse en un objetivo específico porque temen que su vida no esté bien balanceada. Ellos dicen cosas como estas: "Yo no quiero hacer nada en particular porque si lo hago, vaya estar cerrando otras opciones que tengo. No quiero cerrar mi perspectiva", o "Si me dedico muy en serio a hacer algo, tal vez me voy a perder de lo que realmente quiero hacer en la vida". El problema está en que la gente va a decir cosas como estas durante cuarenta y cinco años, iY van a terminar por no hacer nada! Lo que ellos llaman una búsqueda de equilibrio es realmente una excusa para no tener que tomar una decisión. Ellos terminan siendo personas mediocres, las cuales son muy comunes y corrientes.

   El verdadero equilibrio consiste en mantener el equilibrio mientras que uno se mueve hacia el destino final u objetivo. Un buen ejemplo de esta verdad es la forma como funciona un barco en el océano. El barco necesita mantener siempre su equilibrio. ¿Acaso no sería un desperdicio de su precioso tiempo y de su combustible, el hecho de que un barco usara toda su energía sólo para tratar de mantener su equilibrio en el agua para no voltearse? Algunas personas viven sesenta y cinco años, setenta y cinco años, noventa años, sólo tratando de mantener el equilibrio. Pero el equilibrio no es el objetivo en sí mismo. Un barco mantiene el equilibrio a medida que se dirige a cierto destino específico. De la misma manera, nosotros necesitamos tener un destino mientras que mantenemos el equilibrio en nuestra vida.

Tratando de Hacerlo Todo
   Una razón muy común por la cual las gentes no son específicas con relación a sus visiones es porque ellos están tratando de hacer muchas cosas. Su problema no es el hecho de que estén indecisos para empezar algo, sino que andan por todos lados haciendo muchas cosas. Y aunque siempre están construyendo algo, de hecho, no están acabando nada, porque nunca acaban de hacer nada de lo que comenzaron. 

   ¿Por qué sucede esto? Porque la mayoría de la gente comete el error de creer que la meta principal en la vida es mantenerse ocupados. Esta forma de pensar es una trampa. Las muchas ocupaciones no equivalen al progreso; el hecho de mantenerse muy ocupado no quiere decir necesariamente que tú te estás dirigiendo hacia un destino específico.

   Yo he aprendido esta verdad tan importante que me ha liberado por completo tanto de la indecisión, como de la mucha ocupación ineficiente e inútil: Yo no fui creado para hacer todas las cosas. Esta declaración es algo muy bueno como para ponerlo en la pared de tu oficina o en el calendario de tu casa. Cuando tratamos de apuntar la mira a todas las cosas, generalmente acabamos por no darle a nada. Pero la mayoría de nosotros nos estamos rompiendo el cuello, tratando de darle a todo lo que se atraviesa por nuestra vista. Déjame asegurarte algo: Tú no naciste para suplir todas las necesidades que hay sobre la tierra.

   Es muy fácil comenzar a preocuparse acerca de todos los problemas que encaramos en este mundo. La compasión no sólo es una cualidad muy admirable, sino que también es un elemento esencial de la visión. Sin embargo, tú no puedes tratar de suplir todas las necesidades que te rodean, y al mismo tiempo, ser efectivo para poder ayudar a la gente. Mientras más necesidad quieras suplir, menor será el grado de atención que vas a poder dedicar a cada necesidad en lo particular.

   Todas las necesidades que tú ves en tu nación no pueden ser solucionadas sólo por ti. Todos los problemas que tú ves en tu comunidad no pueden ser resueltos sólo por ti. Todos los problemas que tú ves en la calle donde vives no pueden ser solucionados sólo por ti. Esta realidad es la razón de por qué tú debes descubrir tu visión personal que viene de Dios, y entonces, mantenerte encarrilado dentro de ella. Tú fuiste hecho para suplir Ciertas necesidades, pero no todas las necesidades. Dios te creó para un propósito, y ese propósito está supuesto a ser tu objetivo, Eso es lo que te debe motivar y mantenerte centrado en lo que es más importante para ti y en lo que te debes involucrar. Mientras que debes estar abierto para las diferentes maneras como Dios te puede llegar a guiar para ayudar a otros, al
mismo tiempo, tú no debes desviarte atendiendo un millón de necesidades, porque siempre va a haber muchas más necesidades de las que tú puedes atender personalmente.

Sentirse perplejo acerca de múltiples talentos.
   Algunas personas nunca llegan a ir en busca de su verdaderas visiones porque ellos tienen "el problema" de tener múltiples talentos o de ser capaces de hacer muchas cosas. El mal entendimiento de sus dones ha causado que mucha gente mu~ talentosa y muy inteligente sea ineficaz y que fracasen en la vida. Estas gentes dicen, "Yo tengo tantos dones que yo no sé cuáles son los que debo usar. Yo quiero usarlos y desarrollarlos todos". Como resultado de esto, ellos nunca llegan a desarrollar ninguno de sus dones eficientemente. Yo tengo muchos intereses en mí mismo. Yo soy un maestro, un predicador, un orador y un escritor. Yo también puedo pintar, esculpir, escribir y tocar música. Sin embargo, yo me tengo que enfocar en ciertos dones específicos para poder ser efectivo en esta vida.

   Déjenme hacerles esta pregunta: ¿Alguna vez has visto a alguien que ha logrado el éxito en la vida por medio de hacer todas las cosas? Piensa acerca de personajes como Helen Keller, Picasso, María Curie, Tiger Woods, las campeonas de tenis Serena y Venus Williams, Bill Gates y la Madre Teresa. Cada una de estas gentes hicieron una o dos cosas muy bien, y esto se convirtió en la fuente de su vida y de su prosperidad. Les abrió camino a cada uno de ellos en este mundo.

   Cuando una persona trata de hacer todas las cosas, acaba por convertirse en un "aprendiz de todo y maestro de nada". Yo estoy seguro que tú conoces a varias personas que son multidotadas y que parecía que tenían las mayores probabilidades de éxito, pero que no están haciendo nada con su vida. Tú tienes que protegerte en contra de la tentación de tratar de hacer todas las cosas. No importa qué tantos dones tú tengas, no dejes que ellos te distraigan. Tú debes tomar la decisión de concentrarte en uno o en dos de tus dones, y entonces, desarrollarlos. No te preocupes acerca de perder los otros dones. Decide qué don vas a desarrollar; a medida que tú desarrollas ese don, los otros dones lo van a seguir. Dios no va a desperdiciar lo que El te ha dado.

No Poder Reconocer el Precio de la Visión
   El segundo obstáculo para poder cumplir la visión es el hecho de no reconocer el precio que acompaña a la visión. Yo creo que mucha gente cree que las personas exitosas nacieron siendo exitosas. En realidad, el éxito llega en etapas. De la misma manera como funciona un financiamiento con un plan de pagos. Es un proceso, y voy a hablar más acerca de este proceso posteriormente en este libro. Tú recibes un poco de éxito el día de hoy, otro poco el día de mañana, y otro poco la siguiente semana.

   Uno de los precios de la visión es la diligencia. Todos los seres humanos sueñan, pero son muy pocos los que se despiertan, salta~ de sus camas de comodidad y trabajan duro para poder experimentar el cumplimiento y la realización de sus sueños: Frecuentemente, lo que nos hace no reconocer y no pagar el precio de la Visión es el sentimiento de que nuestra vida se halla fuera de nuestro control y que no hay nada que podamos hacer para cambiar esto.

Echándole la Culpa a la "Mala Suerte"
   Por ejemplo, si tú piensas que tú tienes una temporada de mala suerte en la vida o que eres una persona sin suerte, lo más probable es que tú no vas a hacer el esfuerzo que se necesita para hacer que tu visión llegue a tener éxito. Tú tal vez pienses, ¿Para que molestarse? Este tipo de razonamiento puede hacer que menosprecies toda tu vida, destruyendo tu deseo de llegar a realizar tus objetivos. Tú debes darte cuenta de que tú no recibes tu definición por tu pasado, ni por tus limitaciones, ni por factores externos.

Echándole la Culpa a Cosas Externas
   Algunas personas creen que los demás son responsables de hacer que sus visiones fracasen. Tal vez tus padres no tuvieron el dinero suficiente para mandarlos a la universidad y ahora, ellos se siente  amargos y resentidos porque ellos no pudieron lograr las profesiones que querían tener. Tal vez ellos tuvieron hijos mucho más pronto de lo que ellos esperaron, y esto les hizo sentir que teman que abandonar sus sueños. La vida nos presenta retos pero este hecho no tiene que desviar nuestras visiones. Si tú quieres algo con muchas ganas, tú vas a tener la paciencia para adquirirlo ,aun si el tiempo que tienes que esperar no es como tú quieras. No debes permitirte a ti mismo el sentirte que eres una víctima de las acciones o de las necesidades de otros.

   Hay gente que piensa que sus experiencias pasadas educacionales, sociales, espirituales-o que sus fallas pasadas les impiden de tener una visión para su vida. Por favor, debes darte cuenta de esto: Dios no está en contra de ti. El está a favor de ti. ¿Puedes creer esto en tu corazón? El todavía tiene un plan bien definido y un propósito para tu vida a pesar de tu pasado y a pesar de tus errores. No importa lo que tú hayas hecho, Dios no ha terminado hasta en tanto El haya completado aquello para lo cual te creó y que debes de hacer y de llegar a ser.

   Frecuentemente, nos imaginamos que nuestro pasado es mucho más grande que nuestro futuro. Algunas veces, pensamos que lo que hemos hecho es tan malo que incluso es más grande que el sacrificio que Jesús hizo por nosotros en la cruz. Pero nada es tan malo como para competir con el perdón de Jesucristo. Si tú tuviste un bebé fuera del matrimonio, si tú has estado en drogas, si tú has estado en la prisión, si tú has sido traicionado de alguna manera, Dios todavía te ama y quiere redimirte. El quiere restaurarte tu propósito.

   La Biblia dice, "Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación" (Santiago 1:17). Esta es una declaración muy importante acerca de Dios. Dice que Dios da dones, y que cuando El da un don, El no cambia de parecer acerca de esto. Todo lo que Dios ha invertido en ti, El quiere verlo en uso. El es un buen Dios que da buenos dones a toda la gente y El no varía ni cambia en esta expectativa.

   Nunca debes creer que tus errores son más grandes que aquello que Dios te dio como motivo para nacer. Dios es un Restaurador, es un Sanador. Esto significa que El va a volver a poner en ti aquello que el mundo te quitó. El va a volver a poner en ti todo aquello que la vida te quitó. Debes pedirle que restaure su propósito y su visión dentro de ti.

   Permíteme urgirte para que no le permitas a las circunstancias que destruyan tu pasión de vivir. No le permites a la vida que te arrastre de un lado del río hacia el otro lado. Los vientos de la adversidad pueden ser muy fuertes, pero la visión que Dios te ha dado va a ser el ancla de tu vida.


Desconocer los principios para la realización de la visión.

   El tercer obstáculo que no nos permite realizar la visión es el hecho de desconocer los principios para realizarla. Los visionarios exitosos no van en busca de sus visiones al azar o por accidente; al contrario, ellos operan de acuerdo a principios establecidos y probados con el tiempo, los cuales permiten que sus visiones se conviertan en una realidad. En la parte dos de este libro, yo he remarcado "Doce Principios para Realizar la Visión Personal". En esta sección, yo te doy maneras positivas para ir en busca de tu visión, a medida que tú pones en práctica estos principios.

Permite que tu vida sea alimentada por la visión

   La vida fue diseñada para que fuera inspirada por el propósito y para que fuera alimentada por la visión. Esto significa que tú no tienes que vivir una vida defensiva que es hecha a base
de estar administrando crisis; al contrario, tú puedes ir en busca de una vida ofensiva que sigue constantemente su visión y que inició sus propios objetivos y acciones. Las páginas siguientes te van a ayudar a clarificar tu visión, formulando un plan para poder realizarla y poder traerla a su cumplimiento completo y exitoso.
Dr. Myles Munroe. Los Principios y el poder de la visión. Editorial Whitaker House. 2003. Pag 81 -  89

lunes, 21 de febrero de 2022

VENCIENDO LOS OBSTACULOS PARA LA VISION. Parte I

   El hecho de poder entender la fuente de la visión es el primer paso en el proceso para llegar a realizarla. El siguiente paso es estar consciente de los obstáculos potenciales en tu vida que pueden llegar a desviar tu visión. Si tú estás consciente de estos obstáculos con suficiente anticipación, tú podrás estar preparado para reconocerlos y para vencerlos. Tres obstáculos principales en contra de poder realizar la visión son entre otros:

1. No entender la naturaleza de la visión

2. No reconocer el precio de la visión

3. No saber los principios de la visión

   La mayoría de la gente vive en la mediocridad-que es una región apartada y limitada en el norte por el compromiso, limitada en el sur por la indecisión, limitada en el este por estar pensando en el pasado y limitada en el oeste por la falta de visión. Este capítulo te va a enseñar cómo poder dejar atrás la región de la mediocridad y cómo poder moverte hacia el ámbito o la esfera de lo excepcional.

No Entender la Naturaleza de la Visión.

El punto principal acerca de la visión es que es específica.
   Una de las causas más grandes que hace que la gente falle cuando están en busca de su visión es el hecho de que ellos no identifican el objetivo de su éxito. Esto tal vez puede sonar muy simple, pero es muy cierto: La gente falla debido a que ellos no saben ni siquiera en qué quieren tener éxito. Mucha de nuestra frustración y de nuestra depresión viene de no lograr ningún avance hacia el cumplimiento de nuestra visión-ya pesar de que sabemos que hemos estado trabajando muy duro. Esta incapacidad para llegar a realizar nuestra visión ocurre cuando no apuntamos a un objetivo específico.

   Supongamos que yo me acerco a ti para decirte, "Vamos a reunirnos". Tú vas a decir, "Bien; ¿y adónde?" Yo contesto, "Oh, en cualquier parte". Tú me preguntas, "Bueno, ¿y cuándo es que quieres que nos reunamos?" Y yo respondo, "A cualquier hora". ¿Cuáles crees tú que son las posibilidades de que nos reunamos realmente? Prácticamente cero. La visión debe ser específica en lugar de ser generala muy vaga.

Mal Entendiendo la Diferencia Entre Visión, Objetivos y Misión.
   Yo le he preguntado a mucha gente, "¿Qué es lo que vas a hacer con tu vida? ¿Cuál es tu visión?" Y generalmente recibo respuestas como esta: "Yo voy a construir una casa muy grande, vaya tener varios automóviles y vaya tener una buena familia". "Yo quiero llegar a casarme". "Yo quiero llegar a abrir un restaurant algún día". Estas no son visiones, sólo son meros objetivos.

   Cuando yo les pregunto a los pastores la misma pregunta, ellos generalmente me dan una de las siguientes respuestas: "Mi visión es ganar mi ciudad para Cristo". "Mi visión es 'predicar el Evangelio a toda criatura' (Marcos 16:15)". "Nuestra visión como iglesia es conocerlo a El y darlo a conocer". "Nuestra visión es preparar a la gente para la obra del ministerio".

   Ninguna de las respuestas anteriores son visiones. Todas ellas son misiones. ¿Por qué? Son muy generales para poder ser una visión. La visión y la misión están relacionadas, pero no son la misma cosa; son completamente diferentes. Una misión es lo que sostiene el corazón de una visión. Es una declaración general de propósito que muestra la idea general de lo que tú quieres realizar. Es filosófica y abstracta, pero no es práctica ni concreta. Más aun, tiene un final abierto y sin terminar, de tal manera que tú podrías pasar horas, incluso días, hablando de sus muchos aspectos y aplicaciones. En contraste, la visión es muy precisa; es detallada, específica y hecha a la medida especialmente para ti.

   Algunas veces, yo me pregunto cómo es que algunas personas han llegado hasta donde se encuentran sin haber entendido lo que es la visión. Es esencial que tú aprendas la diferencia entre lo que es la visión y lo que es la misión porque Dios no tiene vagas ideas acerca de tu vida. Tú fuiste diseñado para ser único y para llevar a cabo un propósito muy particular. Si tú vas a realizar este propósito tan específico, tu visión tiene que ser específica. De otra manera, tú vas a ser como cualquier otra persona que tú puedes ver alrededor de ti. Recuerda, tu visión-como tus huellas digitales-ha sido hecha para distinguirte de cualquier otra persona en el mundo.

   Déjenme usar a la iglesia cristiana como un ejemplo. La tarea que el joven rabino judío, llamado Jesús, dio a Sus seguidores hace más de dos mil años -ir por todo el mundo y predicad el Evangelio a todas las naciones" (Marcos 16:15)- es llamado la Gran comisión. Es la "co-misión", que es, la misión corporativa o misión conjunta de la iglesia. Es la misión de todo cristiano. ¿Qué iglesia sincera no quiere predicar el Evangelio a cada persona, traer gente a Dios y preparar gentes para predicar a otros? Por lo tanto, si una iglesia piensa que su visión particular es la de ganar a los perdidos a cualquier precio, entonces, ha equivocado la idea de la visión. Conoce su misión, pero todavía no ha encontrado su verdadera visión, que es lo que la va a distinguir de todas las otras iglesias.

   Una iglesia no es asignada donde otra iglesia ya ha sido asignada. Esta es la razón de que una iglesia individual no debería compararse con otras iglesias que haya en su ciudad o en su nación, ni debería usar a otra iglesia como medir su propio éxito. La visión es una dirección distinta o un enfoque diferente para poder cumplir una misión. Existe una forma única como Dios quiere que cada iglesia lleve a cabo la Gran Comisión. Cada iglesia debe cumplir con su parte de la misión a través del énfasis específico o enfoque específico que Dios le ha dado. El mismo principio en general se aplica verdaderamente a los individuos, a las compañías y a otras organizaciones.

   Una ocasión se me acercó una mujer y me dijo, "Dr. Monroe, yo tengo una visión. Vaya abrir una tienda de zapatos". Yo le dije, "Bien". Entonces, ella dijo, "Ya existen tantas tiendas de zapatos en esta área, pero yo sé que el Señor me ha dicho que me meta en este negocio". Yo le pregunté, "¿Qué clase de zapatos son los que quieres vender?" Ella me dijo, "Quiero vender sólo zapatos para niños y para bebés". Cuando yo escuché esto, le dije, "Entonces, tú sí entiendes lo que es la visión. Todas las otras tiendas venden todo tipo de zapatos para adultos, pero tu tienda va a ser única. Cuando alguien quiera zapatos para niño o zapatos para bebé, ellos van a pasar por las otras tiendas sin entrar. Ellos van a estar buscando tu negocio".

   Cuando tú verdaderamente llegas a entender la diferencia entre misión y visión, tú vas a estar protegido en contra de todo tipo de celos. Entonces, tú no te vas a desviar de tu propósito al tener que estar viendo constantemente por encima de tu hombro para ver lo que está sucediendo con otros que comparten tu misión. Vamos a regresar a la analogía de la iglesia cristiana. Aunque cada iglesia en el mundo está en el mismo negocio de "hacer discípulos en todas las naciones", si alguien fuera a construir una iglesia junto a otra iglesia que ya existe, esto sería motivo de una gran pelea. La primera iglesia podría decir, "Este es mi territorio. Dios me dio toda esta zona. Saca a tu iglesia de aquí". Los miembros de las dos iglesias se sentirían con sospechas los unos de los otros, peleando todo el tiempo y tratando de menospreciarse unos a otros. Esto es lo que sucede cuando las iglesias no entienden lo que es la visión.

   Cuando tú has descubierto tu propia visión, tú no vas a necesitar sentirte celoso de nadie porque no hay necesidad alguna de entrar en competencia. Esta verdad me fue demostrada en una manera muy tangible. Un día yo estaba hablando con un hombre que es el dueño de la franquicia de McDonalds en las Bahamas. Mientras que estábamos hablando, el dueño de la franquicia de Kentucky Fried Chicken llegó adonde estábamos. El se presentó conmigo y me dijo, "Tengo mucho gusto en conocerlo". Yo me sentía muy curioso y, por lo tanto, añadí, "¿Qué es lo que usted está haciendo aquí?" El hizo un gesto hacia mi amigo, y dijo, "Vamos a almorzar juntos el día de hoy". Yo decidí ir con ellos porque yo quería saber qué era exactamente lo que iban a comer ese día. ¡Ellos fueron a Pizza Hut!

   Yo me senté en una mesa, comiendo pizza con ellos, y observándolos mientras platicaban. Finalmente, yo dije, "Discúlpenme, caballeros. En primer lugar, ¿acaso no son ustedes competencia el uno al otro?" Ambos respondieron, "No". Yo pregunté, "¿Qué es lo que ustedes quieren decir?" Mi amigo contestó, "El no vende lo que yo vendo. Yo no vendo lo que él vende. ¿Cómo es que podemos estar en competencia?" Entonces, yo dije, "Segunda pregunta. ¿Por qué vinieron aquí?" El contestó, "No nos sentimos con antojo de comer ni hamburguesas ni pollo. ¡Se nos antojó comer pizza!"

   Hay lugar para los tres negocios porque cada restaurant tiene su propia visión específica. Cada uno ofrece un producto diferente dentro de la misión general de servir comida. Los negocios, las organizaciones, las iglesias y los individuos pueden aprender la verdadera naturaleza de la visión del ejemplo de estos dos hombres.

   Yo viajo alrededor de todo el mundo y doy conferencias en iglesias muy grandes al lado de pastores muy renombrados. Algunas veces yo noto ciertos métodos o ciertos enfoques que sus iglesias están usando. Yo veo que la gente acostumbraba gravitar alrededor de ciertos ministerios y me siento tentado a imitarlos, pensando, "Yo debería tratar eso. Tal vez yo podría hacer que más gente viniera a mi iglesia si hago 10 que ellos están haciendo". Pero el Señor me dice, "No te atrevas a hacerlo". Si yo trato de imitar a otros, yo no voy a cumplir el propósito específico ni la visión que Dios me ha dado y no voy a contar con toda la bendición de Dios. De hecho, Dios dice, "Yo no voy a bendecir aquello que sea creación tuya. Yo vaya bendecir todo aquello que es creado por Mí".

   Debemos ser verdaderos hacia nuestras propias visiones. Cada uno de nosotros debemos medir el éxito de nuestras visiones a través de la tarea que Dios nos ha asignado. Debemos hacernos esta pregunta a nosotros mismos: ¿Acaso estoy haciendo lo que Dios me dijo que hiciera?

Entrometiéndose en los Pensamientos de Nuestros Deseos Personales
   Otra razón por la cual las gentes no son específicas acerca de sus visiones es que se encuentran atrapadas en la trampa de estar pensando sólo en sus deseos personales. Sus sueños no van más allá de ideas vagas acerca de lo que a ellos les gustaría hacer "algún día". Pero el hecho de soñar es sólo el comienzo de la visión. Deberíamos tener voluntad en lugar de tener sólo deseos. En otras palabras, en lugar de sólo desear que las cosas se pongan mejor, debemos hacer resoluciones concretas. Tenemos que decir, "Las cosas deben ponerse mejor, y aquí, específicamente, esto es lo que vaya hacer para que suceda". Por ejemplo, en lugar de decir, "Yo deseo poder ir a la universidad algún día", siéntate hoy mismo. Haz cartas a varias universidades específicas, pidiendo solicitudes de entrada, y cuando lleguen, comienza a llenar esas solicitudes. En lugar de decir, "Yo deseo que pudiera bajar de peso", ve a ver a tu doctor, y métete en un plan específico de pérdida de peso. Toma una decisión, y entonces, toma el primer paso.

   El éxito de la gente o el fracaso de la gente no depende del color de su piel. Tú puedes ser blanco, negro, moreno, amarillo o rojo, yeso no va a afectar el cumplimiento de tu visión. El problema real es el color de la vida de algunas personas; sus vidas son completamente color "gris". Tales personas no tienen un estilo de vida preciso. Sólo están ahí. Ellos sólo andan vagando perdidos, permitiendo que la vida haga de ellos lo que se le antoje.

   Dios no quiere que nadie viva en una zona gris. Cuando alguien está viviendo en la zona gris, significa que esa persona no está diciendo ni sí ni no, sino sólo tal vez. Nunca establece nada en su corazón. Hay millones de gentes que nunca están seguros de quiénes son o qué es lo que tienen que hacer y tampoco adónde se dirigen. Estas gentes están viviendo en lo gris. No tienen intención alguna de hacer algo con su vida. Qué realidad tan deprimente. Dios ha invertido tanto en nosotros. El aborrece vernos malgastando nuestra vida en pensamientos ociosos que nunca pasan de ser deseos. Dios quiere que coloquemos nuestros pies en la tierra firme de la visión.

Viviendo con Indecisión
   Las visiones de muchas gentes nunca toman una forma concreta porque ellos no pueden acabar de decidirse acerca de lo que quieren hacer en la vida. La única decisión que ellos hacen es la decisión de no decidir nada, La indecisión prolongada es un asesino de la visión y también extrae todo el gozo de la vida. Yo he notado que las gentes más miserables sobre la tierra son aquellos que nunca pueden llegar a tomar una decisión. La Biblia expresa su situación muy bien al decir de esta manera: "siendo el hombre de doble ánimo, inestable en todos sus caminos" (Santiago 1:8, se añadió énfasis). La indecisión afecta todas las áreas de nuestra vida. Una persona que es indecisa es inestable; esta persona siempre está en tierra arenosa.

   Muchos de nosotros hacemos listas antes de ir de compras, pero muy pocos de nosotros hacemos listas acerca de lo que realmente queremos hacer para nuestra vida. Tal y como lo dije en el capítulo uno, mucha gente-tal vez tú mismo-han estado tratando de decidir hacer algo por muchos años, pero no han podido llegar a una decisión en firme acerca de ello. Algunas veces, ellos imponen este retraso en ellos mismos debido a la incertidumbre o debido al temor de fracasar; otras veces, ellos se preocupan acerca de lo que otras personas pueden estar diciendo o pensando con relación a sus ideas. Pero estas personas se están poniendo en una posición muy peligrosa: están en medio de la carretera. Cuando tú eres indeciso, la vida te está atropellando todo el tiempo.

   Yo estoy dedicado a llegar a cumplir y realizar todo aquello para lo cual Dios me permitió nacer. Yo decidí desde hace muchos años que yo sólo iba a ver la Palabra de Dios y la visión que El me dio en mi corazón para poder saber lo que yo podía realizar. De esta manera, los propósitos y los principios de Dios han determinado lo que yo vaya ser y lo que yo vaya hacer, en lugar de que lo determinen mis propios temores de lo que otras gentes puedan pensar. Yo estoy bien establecido en mi visión, de la misma manera como Jesús estaba en la Suya. La Biblia dice, "Y sucedió que cuando se cumplían los días de su ascensión (de Jesús), El, con determinación, afirmó su rostro para ir a Jerusalén" (Lucas 9:51). Jesús afirmó Su rostro "resueltamente" o "como un pedernal" (Isaías 50:7) en Su determinación para llegar a cumplir Su propósito. El pedernal es una de las piedras más duras que tú puedes encontrar. Esta analogía significa que una vez que Jesús había establecido Su objetivo de ir a la cruz, ya era muy tarde para tratar de convencerlo de que no lo hiciera. El estaba establecido y determinado a realizar Su visión.

   ¿Acaso estás tú viviendo de la misma manera? ¿Existe algo que tú has decidido seguir haciendo sin importar lo que sea? Estás dedicado a una visión que es mucho más grande que tu vida?
Dr. Myles Munroe. Los Principios y el poder de la visión. Editorial Whitaker House. 2003. Pag 73 - 81