sábado, 30 de abril de 2022

12 PRINCIPIOS PARA LA REALIZACION DE LA VISION PERSONAL. Principio 2. Conocer tu Potencial.

 CUANDO TÚ DESCUBRES TU SUEÑO O VISIÓN, TÚ TAMBIÉN DESCUBRES LA HABILIDAD QUE TIENES PARA REALIZARLO.

   En segundo lugar, tú nunca vas a tener éxito en tu visión hasta que llegues a entender verdaderamente tu potencial. Debes recordar que tu potencial es determinado a través de la tarea que Dios te ha dado para que realices. Cualquiera que sea aquello para lo que tú naciste, tú estás equipado para hacerlo. Más aun, los recursos estarán disponibles para ti a medida que tú los necesitas.

   Lo que esto quiere decir es que Dios da la habilidad para cumplir con la responsabilidad. Por lo tanto, cuando tú descubres tu sueño o tu visión, tú también descubres tu habilidad junto con ellos. Dios nunca te llama a realizar una tarea sin darte la provisión para que puedas realizarla. Si tú puedes entender este principio, nadie te puede detener de cumplir y realizar tu visión.

    Debemos estar conscientes de nuestro potencial. El potencial es la capacidad escondida, el poder sin desarrollar, la energía que no ha sido liberada. Es todo lo que tú puedes llegar a ser, pero que todavía no has llegado a serlo. El potencial es quién  tú eres realmente, de acuerdo con tu visión, aun si todavía no conoces tu verdadera forma de ser. El potencial es la persona que ha sido atrapada dentro de ti debido a las ideas falsas que tienes con relación a quién verdaderamente eres tú-ya sea que estas ideas vengan de ti o de otros. Dios te ha creado para que realices algo maravilloso, y El te ha dado la habilidad y los recursos que necesitas para llevarlo a cabo.

El Poder que Obra Dentro de Nosotros
   En Efesios 3:20 dice, "Y a aquel que es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros". Muchos de nosotros hemos escuchado este versículo tantas veces que creemos que nos lo sabemos. Pero yo no creo que realmente entendemos lo que quiere decir: "Según el poder que obra en nosotros"-¿dónde? No dice que Su poder esté obrando en el cielo. Dice que está obrando en nosotros! Dios puso Su provisión y Su Espíritu Santo dentro de nosotros y esto es más que suficiente potencial para nuestras necesidades.

   ¿Cuáles son las implicaciones de esta verdad? Quiere decir que todo aquello que tú puedes hacer no tiene nada que ver con quienes fueron tus padres. Tampoco tiene nada que ver con tu pasado o con factores físicos tales como tu raza o tu apariencia. Al contrario, tiene que ver con "el poder" que está obrando dentro de ti. Ese poder es el imponente poder del Espíritu Santo de Dios que vive dentro de ti, capacitándote para realizar la visión que El te ha dado. El poder de Dios está obrando actualmente dentro de ti para la realización de tu sueño o visión.

   Esta Escritura cambió mi vida en un punto y en un momento cuando yo no estaba manifestando mucho de mi propósito.

   A mí me criaron con la idea religiosa, de que tú sólo recibes aquello que pides. Por consecuencia, yo no recibí mucho. Entonces, yo vine a entender que Dios nunca prometió que sólo me daría aquello que yo pidiera. Al contrario, Dios dijo algo verdaderamente extraordinario: El va a hacer "inconmensurablemente" o "extraordinariamente "grande" y mucho más allá de todo lo que podamos pedir, pensar o imaginar. En otras palabras, mi imaginación no es suficientemente grande para todo lo que El quiere hacer para mí.

   Una vez que yo pude digerir esta verdad, comenzó a transformar mi perspectiva. Me permitió avanzar de sólo tener mi propio conocimiento de mi propósito, para llegar a la fe que acompaña fa visión. por ejemplo, en los ojos de mi mente y de mi imaginación, yo ya había estado en los edificios que iban a ser construidos para Bahamas Faith Ministries de acuerdo con la visión que Dios me había dado. En mi imaginación, yo ya había subido en el elevador hasta el séptimo piso del hotel. Yo había estado en una sala de conferencias, hablando con líderes que venían de todo el mundo, y que se encontraban reunidos en ese lugar. Yo ya había visitado el Centro de Convenciones. Yo creo que Dios va a hacer que esta visión se realice. Yeso es todo lo que yo puedo imaginar. ¡Dios tiene mucho más en Su propia imaginación para la realización de esta visión!

Date un Paseo por Tu Sueño o Visión
   No podemos comenzar a imaginarnos todas las cosas que Dios quiere hacer para nosotros. Pero Dios nos ha dado el don de la imaginación para evitar que sólo nos enfoquemos en nuestras condiciones presentes. El quiere que nosotros tomemos "un paseo" en nuestras visiones en forma regular

   ¿Qué es lo que te imaginas haciendo? Vete de paseo a tu sueño o visión. Visita todo lo que puedas. Revísalo todo, Ve todos los detalles. Toma nota de su valor. Entonces, regresa al presente y di, "¡Vamos para allá, Dios!"

   Dios le dijo a Jeremías, ''Antes que yo te formara en el seno materno, te conocí, y antes que nacieras, te consagré, te puse por profeta a las naciones" (Jeremías 1:5).Debes notar que Dios usó el tiempo pasado. El ya había apartado y elegido a Jeremías como profeta. Pero al principio, Jeremías respondió, "¡Ah, Señor Dios! He aquí, no sé hablar, porque soy joven" (v. 6). De hecho, la reacción de Dios fue, "¡No digas eso! Si yo te levanto para que seas un profeta, ¡no me vengas a decir que tú no puedes hablar!" 

   Una vez que Dios le mostró a Jeremías por qué él había nacido, Jeremías descubrió lo que él podía hacer. En otras palabras, cuando Jeremías entendió su visión, él comenzó a darse cuenta de su habilidad. Al principio, él no creía que él podía hablar públicamente para Dios. Todo aquello para lo que Dios Ilama, El siempre provee para eso. Cualquier cosa que Dios pide de nosotros, El nos capacita para poder hacerlo. En este caso, Dios le dio a Jeremías la habilidad para hablar por El: "Entonces extendió el Señor su mano y tocó mi boca. Y el Señor me dijo: He aquí, he puesto mis palabras en tu boca" (Jeremías 1:9).

   Tú debes entender que Dios nunca te va a llamar a hacer algo donde El no te ha dado ya la habilidad para hacerlo y también debes entender que El te dará la habilidad para hacerlo Cuando llegue el tiempo adecuado. Tú nunca debes permitir que otro ser humano juzgue tu potencial. Los demás tal vez no sean capaces de ver tu propósito, y tus habilidades son determinadas por tu propósito. Otra vez, todo aquello que Dios está haciéndote soñar es una revelación de tu habilidad. La responsabilidad realmente es "la habilidad para responder" o la responsabilidad para responder a los requisitos de tu visión.

Tú Eres Perfecto para Tu Propósito
   Todo lo que tiene que ver contigo es determinado por tu propósito. Dios te creó, te diseñó y te dio la configuración para ello. Tu herencia y tu mezcla étnica, el color de tu piel, tu lenguaje, tu estatura y todas tus otras características fueron hechas para el cumplimiento de tu visión. Tu fuiste hecho para aquello que estás supuesto a hacer. Tú eres perfecto para tu propósito.

   Esto significa que tu habilidad no está dependiendo en aquello que tú percibes como tus limitaciones. ¿Qué tanta gente ha hecho declaraciones tales como éstas: "Yo no tengo educación suficiente"; "Soy muy feo"; "Soy muy corto de estatura"; "Pertenezco a un grupo minoritaria"? Tienen una  enorme lista de razones de por qué ellos no pueden hacer lo que están soñando hacer. Ninguna de esas excusas es válida. Todo lo que Dios te pide que hagas, tú eres capaz de hacerlo. Para todo lo que Dios pone en tu corazón para hacer, tú tienes la habilidad correspondiente para poder realizarlo.

   Los sueños o visiones son dados para sacar de nosotros lo que ya está dentro de nosotros y para activar el poder de Dios y capacitarnos para realizar nuestras visiones. Esta es la razón de por qué Dios nos da sueños o visiones que son mucho más grandes que la educación que tenemos. Por ejemplo, yo no debería ser capaz de hacer lo que estoy haciendo actualmente, basado en mi pasado y basado en las expectativas de la sociedad donde crecí. De la misma manera, tú tal vez no posees ni el pasado ni los antecedentes necesarios para hacer lo que tú vas a realizar. La gente tal vez no crea que tú puedes hacerlo. ¿Pero qué importa lo que ellos piensen? Sólo mantente haciendo lo que Dios te dice que debes hacer.

   Dios nunca nos da sueños o visiones para frustrarnos. El nos da sueños y visiones para liberarnos de la mediocridad y para revelar nuestras verdaderas personas ante el mundo. Mientras más yo estudio la Palabra de Dios, más me doy cuenta de que Dios escoge, unge y separa gentes. El no quiere que se pierdan en medio de la mediocridad. Por lo tanto, de hecho, El dijo, "Abraham, sal de ahí. Moisés, sal de ahí. David, sal de ahí. Tú estás perdido entre la mediocridad".

El Potencial se realiza cuando tú le dices sí a tu sueño o visión
   La habilidad para realizar tu visión se manifiesta cuando tú le dices sí a tu sueño o visión y obedeces a Dios. El trabajo de copero de Nehemías en sí mismo, no le dio la habilidad para reconstruir el muro de Jerusalén. Si él hubiera visto sólo a los recursos que él tenía en ese momento, él nunca hubiera realizado su visión. Pero Dios lo había colocado en su posición por una razón, y Nehemías confiaba que Dios le iba a proveer todo lo que se necesitaba. Tú no sabes hasta qué tanto tu trabajo actual puede contener potencial escondido para tu verdadera obra en la vida. Puede estarte abriendo camino para los recursos que tú vas a necesitar para realizar tu visión. Nehemías tenía el favor como un sirviente confiable del monarca, y Dios le dio todavía mucho más favor con el rey, para que él pudiera realizar su visión. Dios revela nuestro potencial a medida que actuamos en nuestros sueños o visiones.

   Debes notar que después de que Nehemías había dado el paso de fe, y había hablado acerca de su visión en respuesta a la pregunta del rey, "¿Qué es lo que tú quieres?" (Nehemías 2:4), su habilidad y los recursos que necesitaba llegaron a su lugar. El rey le dio a Nehemías cartas, otorgándole un salvo conducto para viajar a Jerusalén y dándole acceso a toda la madera del bosque del rey para reconstruir el muro de Jerusalén. Básicamente, el rey pagó por todo el proyecto. Más aun, el rey señaló a Nehemías como gobernador en la tierra de Judá para que él pudiera tener la autoridad para poder llevar a cabo la reconstrucción del muro. (Favor de ver Nehemías 2:7-10; 5:14).

   Para poder entender mejor esta verdad, vamos a considerar una analogía de la naturaleza. En la Creación Dios le dio a los árboles la habilidad de reproducirse a sí mismos a través de su semilla. Al hacer esto, Dios les estaba ordenando a los árboles que salieran de esas semillas. Primero, El puso el potencial de los árboles en las semillas. Entonces, en esencia, Elle dijo a la raza humana, "Si tú plantas las semillas, y las colocas en el medio ambiente adecuado, eventualmente se van a convertir en lo que yo puse en ellas-en su potencial-en árboles completamente crecidos".

   Nuestras vidas son como las semillas. Nacimos con el potencial para poder realizar nuestro destino que ya había sido establecido dentro de nosotros. Cuando Dios le da una visión a alguien, Dios simplemente está llamando a que salga aquello que El puso en esa persona. Por esto es que tú siempre puedes determinar lo que tú puedes hacer a través del sueño o visión que está dentro de ti. Planta la semilla de tu visión por medio de comenzar a actuar en ello, y entonces, nútrela por la fe. Entonces, tu visión se va a desarrollar a su estatura total y va a llevar mucho fruto hacia todo el mundo.

Pasos para Realizar la Visión
1-. Toma un "paseo virtual" de tu sueño o tu visión. Imagina todos los detalles de la visión ya terminada. Entonces, hazle saber a Dios que es ahí adónde tú quieres ir. Pídele que te capacite para que puedas llevar tu idea de ser un sueño a ser una realidad completamente desplegada y desarrollada.

2-. ¿Cómo puedes comenzar tú "a plantar la semilla" de tu visión el día de hoy?
Dr. Myles Munroe. Los Principios y el poder de la visión. Editorial Whitaker House. 2003. Pag 108 -  114

sábado, 19 de marzo de 2022

12 PINCIPIOS PARA LA REALIZACION DE LA VISION PERSONAL. Parte II

 

Tu Verdadero trabajo es aquello para lo cual naciste
   Me gusta pensar del trabajo de copero de Nehemías como su ocupación preliminar, o como su "preocupación', porque él había nacido para realizar otra función que era mucho más importante. Tu verdadero trabajo es aquello para lo cual naciste. Tu trabajo es lo que tú haces sólo hasta que estás listo para realizar tu visión. Dios había colocado en el corazón de Nehemías la visión de reconstruir el muro: "Y me levanté de noche, yo y unos pocos hombres conmigo, pero no informé a nadie lo que mi Dios había puesto en mi corazón que hiciera por Jerusalén, y no había ningún animal conmigo excepto el animal sobre el cual iba yo montado" (Nehemías 2:12).

   En Nehemías 2:1 dice, ''Aconteció que en el mes de Nisán, en el año veinte del rey Artajerjes, estando ya el vino delante de él, tomé el vino y se lo dí al rey. Yo nunca había estado triste en su presencia". La implicación aquí es que Nehemías estaba haciendo su trabajo muy bien hasta que él escuchó las noticias acerca del muro. Entonces, él tuvo la idea de reconstruirlo. El fue a Dios en oración acerca de esto, y Dios le dijo que regresara y que lo reconstruyera. Esta era la visión que Nehemías estaba obligado a hacer en su vida. Su deseo de cumplir con la obra de su vida comenzó a interferir con su trabajo. El estaba trabajando para el rey, pero su deseo de reconstruir el muro comenzó a desgastarlo y él se deprimió muchísimo. El rey le dijo, "¿Por qué está triste tu rostro? Tú no estás enfermo; eso no es más que tristeza de corazón" (v. 2).

   Cuando Dios te da una visión y la confirma, nada puede detenerla. Si El te dice que comiences a construir, que inicies algo, que inviertas en algo, que crees o fabriques algo, entonces, esto te va a estar molestando profundamente dentro de ti; tú te vas a deprimir hasta en tanto no lo hagas. Esto es una depresión "santificada", sin embargo, es el tipo que dice, "Yo no vaya estar satisfecho hasta que realice mi visión".

   ¿Acaso tu verdadera obra-tu propósito-te está haciendo sentir incómodo en tu trabajo actual? Esta era la situación de Nehemías. El se sentía atribulado continuamente hasta en tanto él pudo tomar alguna acción en dirección de su visión. La gente que sabe aquello para lo cual son llamados a hacer, parecen estar poseídos por sus visiones. Y en un sentido, lo están. Están poseídos por las cosas que Dios les ha dado a realizar. Nehemías vio el muro completamente terminado en los ojos de su mente aun antes de que él comenzara a trabajar en el. Y esta visión instigó su pasión.

¿Qué Es Lo Que Tú Quieres?
    Cuando el rey vio la tristeza de Nehemías, él le hizo una de las preguntas más importantes que alguien le puede hacer a una persona: "¿Qué es lo que tú quieres?" (Nehemías 2:4). Lo que es sumamente significante es el hecho de que Nehemías fue capaz de contestar esta pregunta específicamente. El dijo, "Si le place al rey, y si tu siervo ha hallado gracia delante de ti, envíame a Judá, a la ciudad de los sepulcros de mis padres, para que yo la reedifique" (v. 5). Nehemías sabía claramente su visión que lo estaba dirigiendo, y su plan era tan específico que él fue capaz de darle al rey un tiempo estimado para realizarlo. Tú necesitas preguntarte seriamente a ti mismo la misma pregunta: ¿Qué es lo que yo quiero?"

   ¿Acaso sabes realmente lo que tú quieres de la vida? Algunas gentes sólo quieren satisfacerse por medio de actividades que sólo los sirvan a ellos. Otros piensan que la vida comienza cuando se jubilan o se retiran, y ellos pierden prácticamente toda su vida. Algunas personas sólo quieren llegar a poseer una casa. Pero una vez que obtienen su casa, ¿entonces, qué? Ellos quieren comprar un mejor automóvil. Está bien. ¿Y entonces, qué? Ellos quieren tener hijos. Pero una vez que tienen hijos, ¿entonces, qué? Tiene que haber algo más en la vida que sólo las cosas que acumulamos. En Lucas 12:15, Jesús dijo, "La vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee". Tu verdadera visión no es una casa, ni un automóvil, ni siquiera los hijos, dado que algunas veces tratamos a nuestros hijos como posesiones. Hay algo más importante en la vida que "los trofeos" que nos gusta coleccionar alrededor de nosotros mismos. Para poder encontrar tu visión, tú debes estar en contacto con los valores y las prioridades del reino de Dios. Tu visión debería ser algo que va a seguir viviendo aun después de que tú te hayas ido, algo que tiene un poder más duradero que las posesiones. La vida de las gentes debería ser cambiada por tu visión. ¿Qué es lo que tú quieres? El Rey de reyes te está haciendo esta pregunta el día de hoy, y tú debes ser capaz de darle a El una respuesta.

¿Cómo vas a contestar tú esta pregunta? En primer lugar, tú tienes que pedirle a Dios que confirme aquello que El puso en tu corazón para que tú lo hicieras. La primera respuesta de Nehemías al problema de Jerusalén fue, "Déjenme ir a Dios en oración". El tenía una pasión por Dios y por los caminos de Dios, y él clamó a Dios para que Elle diera una clara dirección acerca de lo que tenía que hacer. El tenía una pasión ardiente dentro de él para solucionar los problemas de su pueblo. Tal vez tú ya sabes cómo se siente este tipo de ardor. Tú te sientes frustrado con relación a ciertas cosas que tú ves en tu vecindario y en tu país. Tú tienes un deseo muy fuerte de ver un cambio y tú has orado, diciendo, "Dios, algo anda mal con nuestro país, algo anda mal en nuestras colonias, algo anda mal en nuestros matrimonios". Nehemías se dirigió a Dios, y Dios escuchó su oración y la contestó por medio de confirmarle lo que debía hacer. Tu visión sólo te pertenece a ti en forma única como una persona que ha recibido un llamamiento de Dios. A medida que tú oras, esto se te va a aclarar.

La visión tiene que ver preferentemente con el futuro
   Tu visión es un claro retrato de condiciones que no existen actualmente, pero que pueden llegar a existir. Es un imagen mental muy fuerte de un futuro preferible. Esto significa que el presente no es suficiente; se necesita algo más. La visión nunca va a mantener el "status qua" actual La visión consiste en estirar la realidad mucho más allá de su estado presente. Tú nunca deberías conformarte con lo que tienes actualmente. De hecho, un verdadero visionario irrita y molesta a todos aquellos que quieren que las cosas se queden como están y como siempre han sido. La visión siempre va más allá, forzando todo tipo de situaciones. Demanda y exige un cambio por su misma naturaleza.

   Este es un punto muy importante. Debido al hecho de que la visión frecuentemente es clarificada por medio del deseo de resolver un problema, tal y como sucede en el caso de Nehemías, mucha gente no se da cuenta de que la visión se encuentra activa aun cuando las cosas estén en una buena posición y en una buena condición. Algunas veces, Dios va a activar una visión cuando las cosas andan bien. ¿Por qué? Para activar tu vida de tal manera que tú te mueves hacia delante y puedas progresar en lugar de quedarte estancado. Cuando todo va bien de la manera como siempre ha estado, y tú te estás acostumbrando a tu situación, tú puedes tener la tendencia a olvidarte de tu visión. Entonces, Dios puede usar una visión para sacudirte y sacarte de tu indiferencia. Una visión siempre te va a llevar de lo bueno a lo mejor, y de lo mejor a lo excelente.

   Es la naturaleza de la visión el concentrarse en tu futuro. Se enfoca en pensar hacia delante en lugar de mantenerse o de estar buscando duplicar el pasado. Algunas veces la gente dice, "Vamos a regresar a esos días antiguos que eran tan buenos". Pero si hacemos eso, nunca vamos a progresar en lo que Dios ha planeado para nosotros. Necesitamos edificar basados en el pasado, pero nunca podemos regresar al pasado. La visión siempre se enfoca en el futuro.

   Yo tengo que confesar que la tentación a enfocarme en "esos buenos días del pasado" ha sido uno de mis retos en la vida. La visión no significa volver a ganar lo que tú tenías; significa moverse hacia delante para ganar 10 que tú nunca has tenido. La visión no trata de volver a capturar aquellos viejos buenos días; al contrario, desea crear días que no han existido todavía. Si tú vas a ir en busca de la visión, tú tienes que tener mucho cuidado en la forma en que usas la tradición y las memorias de cosas buenas. Algunas veces, las memorias te pueden impedir de ver milagros, porque ellas te mantienen atorado en el pasado. Dios quiere hacer grandes obras en nuestras vidas, y tenemos que tener cuidado de no perdernos estas oportunidades por medio de tener una falsa perspectiva de aquello que ha sucedido antes.

   Cuando tú estás muy cerca de un visionario, o muy cerca de una visión, continuamente, tú vas a ser lIevado al cambio. Ir a un lugar nuevo, cambiarte a otro lado nuevo. Tú también tienes que pensar en una manera diferente. Algunas veces esto causa incomodidad. La visión te puede mantener continuamente perturbado, pero al mismo tiempo, te mantiene fluyendo y moviéndote, listo para tomar el siguiente paso en dirección de tu visión. Es esencial entender esta verdad porque, cuando tú andas en la compañía de Dios, tú tienes que estarte moviendo. Cuando los israelitas estaban viajando por el desierto, ellos clavaban sus estacas y levantaban sus tiendas, pero muy pronto la columna de nube se movía otra vez, y ellos necesitaban seguirla. Dios nos mantiene en movimiento para que no nos estanquemos. Una visión clara nos da la pasión que nos mantiene continuamente moviendo hacia delante en la vida.
Dr. Myles Munroe. Los Principios y el poder de la visión. Editorial Whitaker House. 2003. Pag 95 -  106

sábado, 12 de marzo de 2022

12 PINCIPIOS PARA LA REALIZACION DE LA VISION PERSONAL. Parte I

PRINCIPIO # 1. DEBES SER DIRIGIDO POR UNA CLARA VISIÓN. 

   El primer principio de la visión es que tú debes tener un propósito muy claro que dirija tu vida. Cada líder efectivo de cada grupo de gentes en la historia ha tenido la misma cosa en común: Cada uno de ellos fue dirigido por una visión bien clara. Debes recordar que Moisés, Josué, David y Nehemías, cada uno de ellos tenían visiones que los dirigían y que los motivaban a tomar sus acciones. La primera cosa que Dios le dio a Abraham fue una visión específica. Dios le mostró la Tierra Prometida, y le dijo, "Esa es tu visión. Tú vas a llevar a todos tus pequeños allí".

Yo no puedo enfatizar suficientemente la necesidad que existe de tener una visión que lo dirija a uno en la vida, porque tal vez, es la segunda clave más importante para llegar a realizar tu sueño o visión. Tú, personalmente, como individuo, debes tener tu propia visión para que te dirija en la vida. Esta visión debe ser absolutamente clara para ti porque, de otra manera, tú no vas a tener ningún objetivo hacia dónde apuntar y tú no vas a llegar a realizar nada.

   Como escribí anteriormente, cuando tú conoces y entiendes aquello para lo cual naciste, este es el propósito. Cuando tú lo puedes ver en tu mente por fe y comienzas a imaginártelo, esto es la visión. Tú no puedes contribuir al propósito más grande de Dios si tú no conoces tu visión personal. Si tú no tienes ningún sentido de objetividad o de enfoque, tú sólo vas a vagar por ahí. Me gusta lo que Jesús dijo en Lucas 2:49: "Es necesario que yo esté en los negocios de mi padre". Había muchos otros tipos de negocios en donde Jesús se podía haber involucrado. Pero El identificó el trabajo específico en la vida que era el que El tenía que hacer yeso fue lo que motivó todo lo que El hizo.

   Independientemente de que tú seas una persona joven, una persona de mediana edad, o una persona de avanzada edad, si no tienes un claro propósito, tú vas a ser distraído por cualquier otra cosa o negocio en el mundo, porque el mundo es un lugar extremadamente ocupado. Tú debes darte cuenta que una vez que has colocado tu mente en lo que tú quieres hacer, todos los otros negocios en el mundo van a tratar de distraerte para que no lo hagas. El hecho de tener un propósito bien claro que te dirija, te va a capacitar para mantenerte en la misma trayectoria cada vez que tú enfrentes la tentación de ser distraído por cosas inferiores o que no son esenciales. 

El Qué y el Por Qué de la Existencia
   Unos de los títulos que yo poseo es en educación, y yo tuve que tomar la materia de biología durante todo un año como parte de los requisitos para graduarme en este título. Yo verdaderamente disfruté este curso porque fue extremadamente detallado. Estudiamos los sistemas neurológicos y circulatorios del cuerpo humano, la estructura ósea, las células del cerebro y todos los detalles acerca de cómo funciona el cuerpo. Al final de este curso, recibí un 100 como calificación. Yo me sentía muy orgulloso de mí mismo. Pero mientras que yo estaba mirando mi calificación, presumiéndome a mí mismo acerca del gran trabajo que yo había hecho y de lo mucho que había aprendido acerca del cuerpo humano, una pregunta surgió en mi mente: "Ahora que tú ya sabes lo que es el cuerpo humano, ¿acaso sabes por qué es así?" La educación nos puede dar conocimiento pero no siempre nos puede dar razones.

   Entonces, yo descubrí que la clave de la vida no sólo consiste en conocer lo que tú eres, sino también en conocer el por qué. Es mucho más importante saber por qué naciste tú en lugar de sólo llegar a saber el hecho de que naciste. Si tú no conoces la razón para tu existencia, tú vas a comenzar a experimentar con tu vida, yeso es peligroso. Tú debes capturar el significado de tu vida y una clara visión para tu existencia. Tú deberías saber quién eres tú-esto es, tu origen y tu propósito en Dios-así como tus habilidades y tus planes para el futuro.

   Déjame hacerte algunas preguntas difíciles pero que son necesarias: ¿Acaso has cambiado trabajo a trabajo varias veces en los últimos años? ¿Acaso sigues cambiando tu área de especialidad en la universidad? ¿Acaso haces una cosa durante un tiempo, y luego vas a hacer otra cosa debido a que te sientes aburrido o insatisfecho? Si esto es así, a ti te falta tener visión. Tú no fuiste creado para estar aburrido e insatisfecho. Durante los últimos treinta años yo he estado orando que Dios me pudiera dar un día extra a la semana para que yo pudiera hacer todavía más trabajo en la dirección de mi visión. Yo no puedo esperar a levantarme en la mañana, y no me gusta ver que el sol desaparece al final del día. ¿Por qué? Yo quiero exprimir al máximo cada día, porque tengo una visión que me mantiene apasionado. En Proverbios 6:10-11 dice, "Un poco de dormir, un poco de dormitar, un poco de cruzar las manos para descansar, y vendrá como vagabundo tu pobreza, y tu necesidad como un hombre armado". La gente floja es gente que no tiene visión. La gente aburrida son aquellos que no han encontrado su propósito todavía.

   Tú debes decidir hacia dónde te quieres dirigir en la vida y entonces debes ser decidido y fiel para realizar esto. No pospongas esta decisión ni tengas miedo de ella. Más aun, cuando tú estés decidiendo, debes asegurarte de que no te vas a quedar corto. El apuntar hacia las nubes es apuntar muy bajo. Al contrario, haz de las nubes tu colchón por si acaso llegas a fallar.

   Recuerdas que la visión no es lo mismo que el objetivo, tal como construir una casa, comprar un automóvil deportivo, o tener un millón de dólares en el banco. El hecho de tener un propósito y una visión tiene que ver con la existencia de tu vida. Te permite hacer la pregunta, "¿Por qué es que nací?" Mientras que tú tal vez no sepas todas las ramificaciones de tu vida, lo cual Dios te puede llegar a revelar en la eternidad, tú deberías tener una buena idea acerca del propósito que El te ha dado para realizar aquí en la tierra. Sin ello, lo único que tú estás haciendo es existir.

Un Trabajo versus una Visión
   Yo quiero ilustrar para ti la diferencia entre simplemente tener un trabajo y el hecho de tener un claro propósito que dirige tu vida, por medio de mirar la vida de Nehemías. Nehemías tenía un trabajo como el copero de Artajerjes, quien era el rey de Persia (Nehemías 1:11). Esta parecía ser una posición muy importante que incluía el hecho de servir al rey y a todos sus invitados reales, así como también probar el vino del rey para estar seguro que no estaba envenenado. Pero ser el copero del rey significaba mucho más que esto. Nehemías se encontraba en una muy alta posición dentro de la corte del rey.

   Aunque la ocupación de Nehemías era muy prestigiosa, para él simplemente era un trabajo porque su mente estaba ocupado con algo más. Nehemías era un descendiente de uno de los grandes números de judíos que habían sido llevados en cautividad por los babilonios. Los babilonios subsecuentemente fueron derrotados por los persas, y por esto es que Nehemías estaba sirviendo a un rey persa. En el tiempo de la cautividad de Babilonia, la ciudad de Jerusalén había sufrido una terrible destrucción. Pero cuando los babilonios fueron derrotados setenta años después, cincuenta mil judíos habían regresado a Judea y habían reconstruido el templo. Entonces, el esfuerzo de reconstruir los muros de Jerusalén fue obstaculizado por la oposición de gentes vecinas que habían convencido al rey Artajerjes para que expidiera un decreto, deteniendo todo ese trabajo. En el primer capítulo del libro de Nehemías, Nehemías escuchó que "la muralla de Jerusalén está derribada y sus puertas quemadas a fuego" (v. 3). Algunos creen que esta destrucción se refiere a la devastación general de Jerusalén, mientras que otros piensan que es una referencia a la oposición particular de reconstruir el muro.  De cualquier manera, las noticias llenaron a Nehemías de dolor. Cuando él escuchó que el muro de Jerusalén fue derribado y que todo se encontraba en completa confusión, él hizo lo siguiente: "se sentó y lloró, e hizo duelo algunos días, y estuvo ayunando y orando delante del Dios del cielo" (Nehemías 1:4).
Dr. Myles Munroe. Los Principios y el poder de la visión. Editorial Whitaker House. 2003. Pag 95 -  101

lunes, 28 de febrero de 2022

VENCIENDO LOS OBSTACULOS PARA LA VISION. Parte II

 Haciendo Excusas y Poniendo Pretextos
   Algunas veces, sabemos lo que deberíamos estar haciendo, pero titubeamos para tomar el primer paso. Siempre tenemos la intención de hacerlo, pero nunca llegamos a hacerlo. Al contrario, lo que hacemos son excusas y pretextos, tales como, "Cuando mi vida no esté tan complicada como ahorita", "Cuando sienta que tengo más confianza", o "Después de que yo me ponga a orar un tiempo por eso".

   Hay una historia de dos pescadores que se perdieron en medio de una tormenta en un lago. La tormenta estaba soplando tan furiosamente que ellos no podían ver ninguna cosa. Uno de los pescadores dijo a su compañero, "Tenemos dos opciones. Podemos orar o podemos remar. ¿Cuál crees que debemos tomar?" El otro pescador contestó, "¡Vamos a hacer ambas!" Esta es la manera como tú debes vivir. En lugar de pasarte todo el tiempo deliberando acerca de lo que tú necesitas hacer, sólo tienes que decir, "Vamos a remar". Aun cuando tú te encuentres asustado, debes seguir remando. Debes fijar un lugar de destino aun mientras tú estés orando, y Dios te va a guiar hacia dónde necesitas llegar.

   Otro grupo de gentes que tienen problemas con llevar sus visiones hasta el cumplimiento final es lo que yo llamo "los iniciadores o comenzadores profesionales". Ellos siempre comienzan algo, pero nunca terminan nada. Por ejemplo, tienen libros que nunca han terminado de leer, sin embargo, ellos siguen comenzando a leer nuevos libros. Nada en el mundo se siente mejor que el hecho de leer un libro desde el principio y hasta la última página, porque entonces, tú sabes que ese libro ya está dentro de ti y que nadie te lo puede quitar. Todo lo que tú dejas a medias y sin terminar te va a desalentar para que no termines otros proyectos. Todo aquello que está pendiente de terminar tiene una forma y una oportunidad para poder perseguir tu vida.

Buscando el "Equilibrio"
   Algunas personas no quieren enfocarse en un objetivo específico porque temen que su vida no esté bien balanceada. Ellos dicen cosas como estas: "Yo no quiero hacer nada en particular porque si lo hago, vaya estar cerrando otras opciones que tengo. No quiero cerrar mi perspectiva", o "Si me dedico muy en serio a hacer algo, tal vez me voy a perder de lo que realmente quiero hacer en la vida". El problema está en que la gente va a decir cosas como estas durante cuarenta y cinco años, iY van a terminar por no hacer nada! Lo que ellos llaman una búsqueda de equilibrio es realmente una excusa para no tener que tomar una decisión. Ellos terminan siendo personas mediocres, las cuales son muy comunes y corrientes.

   El verdadero equilibrio consiste en mantener el equilibrio mientras que uno se mueve hacia el destino final u objetivo. Un buen ejemplo de esta verdad es la forma como funciona un barco en el océano. El barco necesita mantener siempre su equilibrio. ¿Acaso no sería un desperdicio de su precioso tiempo y de su combustible, el hecho de que un barco usara toda su energía sólo para tratar de mantener su equilibrio en el agua para no voltearse? Algunas personas viven sesenta y cinco años, setenta y cinco años, noventa años, sólo tratando de mantener el equilibrio. Pero el equilibrio no es el objetivo en sí mismo. Un barco mantiene el equilibrio a medida que se dirige a cierto destino específico. De la misma manera, nosotros necesitamos tener un destino mientras que mantenemos el equilibrio en nuestra vida.

Tratando de Hacerlo Todo
   Una razón muy común por la cual las gentes no son específicas con relación a sus visiones es porque ellos están tratando de hacer muchas cosas. Su problema no es el hecho de que estén indecisos para empezar algo, sino que andan por todos lados haciendo muchas cosas. Y aunque siempre están construyendo algo, de hecho, no están acabando nada, porque nunca acaban de hacer nada de lo que comenzaron. 

   ¿Por qué sucede esto? Porque la mayoría de la gente comete el error de creer que la meta principal en la vida es mantenerse ocupados. Esta forma de pensar es una trampa. Las muchas ocupaciones no equivalen al progreso; el hecho de mantenerse muy ocupado no quiere decir necesariamente que tú te estás dirigiendo hacia un destino específico.

   Yo he aprendido esta verdad tan importante que me ha liberado por completo tanto de la indecisión, como de la mucha ocupación ineficiente e inútil: Yo no fui creado para hacer todas las cosas. Esta declaración es algo muy bueno como para ponerlo en la pared de tu oficina o en el calendario de tu casa. Cuando tratamos de apuntar la mira a todas las cosas, generalmente acabamos por no darle a nada. Pero la mayoría de nosotros nos estamos rompiendo el cuello, tratando de darle a todo lo que se atraviesa por nuestra vista. Déjame asegurarte algo: Tú no naciste para suplir todas las necesidades que hay sobre la tierra.

   Es muy fácil comenzar a preocuparse acerca de todos los problemas que encaramos en este mundo. La compasión no sólo es una cualidad muy admirable, sino que también es un elemento esencial de la visión. Sin embargo, tú no puedes tratar de suplir todas las necesidades que te rodean, y al mismo tiempo, ser efectivo para poder ayudar a la gente. Mientras más necesidad quieras suplir, menor será el grado de atención que vas a poder dedicar a cada necesidad en lo particular.

   Todas las necesidades que tú ves en tu nación no pueden ser solucionadas sólo por ti. Todos los problemas que tú ves en tu comunidad no pueden ser resueltos sólo por ti. Todos los problemas que tú ves en la calle donde vives no pueden ser solucionados sólo por ti. Esta realidad es la razón de por qué tú debes descubrir tu visión personal que viene de Dios, y entonces, mantenerte encarrilado dentro de ella. Tú fuiste hecho para suplir Ciertas necesidades, pero no todas las necesidades. Dios te creó para un propósito, y ese propósito está supuesto a ser tu objetivo, Eso es lo que te debe motivar y mantenerte centrado en lo que es más importante para ti y en lo que te debes involucrar. Mientras que debes estar abierto para las diferentes maneras como Dios te puede llegar a guiar para ayudar a otros, al
mismo tiempo, tú no debes desviarte atendiendo un millón de necesidades, porque siempre va a haber muchas más necesidades de las que tú puedes atender personalmente.

Sentirse perplejo acerca de múltiples talentos.
   Algunas personas nunca llegan a ir en busca de su verdaderas visiones porque ellos tienen "el problema" de tener múltiples talentos o de ser capaces de hacer muchas cosas. El mal entendimiento de sus dones ha causado que mucha gente mu~ talentosa y muy inteligente sea ineficaz y que fracasen en la vida. Estas gentes dicen, "Yo tengo tantos dones que yo no sé cuáles son los que debo usar. Yo quiero usarlos y desarrollarlos todos". Como resultado de esto, ellos nunca llegan a desarrollar ninguno de sus dones eficientemente. Yo tengo muchos intereses en mí mismo. Yo soy un maestro, un predicador, un orador y un escritor. Yo también puedo pintar, esculpir, escribir y tocar música. Sin embargo, yo me tengo que enfocar en ciertos dones específicos para poder ser efectivo en esta vida.

   Déjenme hacerles esta pregunta: ¿Alguna vez has visto a alguien que ha logrado el éxito en la vida por medio de hacer todas las cosas? Piensa acerca de personajes como Helen Keller, Picasso, María Curie, Tiger Woods, las campeonas de tenis Serena y Venus Williams, Bill Gates y la Madre Teresa. Cada una de estas gentes hicieron una o dos cosas muy bien, y esto se convirtió en la fuente de su vida y de su prosperidad. Les abrió camino a cada uno de ellos en este mundo.

   Cuando una persona trata de hacer todas las cosas, acaba por convertirse en un "aprendiz de todo y maestro de nada". Yo estoy seguro que tú conoces a varias personas que son multidotadas y que parecía que tenían las mayores probabilidades de éxito, pero que no están haciendo nada con su vida. Tú tienes que protegerte en contra de la tentación de tratar de hacer todas las cosas. No importa qué tantos dones tú tengas, no dejes que ellos te distraigan. Tú debes tomar la decisión de concentrarte en uno o en dos de tus dones, y entonces, desarrollarlos. No te preocupes acerca de perder los otros dones. Decide qué don vas a desarrollar; a medida que tú desarrollas ese don, los otros dones lo van a seguir. Dios no va a desperdiciar lo que El te ha dado.

No Poder Reconocer el Precio de la Visión
   El segundo obstáculo para poder cumplir la visión es el hecho de no reconocer el precio que acompaña a la visión. Yo creo que mucha gente cree que las personas exitosas nacieron siendo exitosas. En realidad, el éxito llega en etapas. De la misma manera como funciona un financiamiento con un plan de pagos. Es un proceso, y voy a hablar más acerca de este proceso posteriormente en este libro. Tú recibes un poco de éxito el día de hoy, otro poco el día de mañana, y otro poco la siguiente semana.

   Uno de los precios de la visión es la diligencia. Todos los seres humanos sueñan, pero son muy pocos los que se despiertan, salta~ de sus camas de comodidad y trabajan duro para poder experimentar el cumplimiento y la realización de sus sueños: Frecuentemente, lo que nos hace no reconocer y no pagar el precio de la Visión es el sentimiento de que nuestra vida se halla fuera de nuestro control y que no hay nada que podamos hacer para cambiar esto.

Echándole la Culpa a la "Mala Suerte"
   Por ejemplo, si tú piensas que tú tienes una temporada de mala suerte en la vida o que eres una persona sin suerte, lo más probable es que tú no vas a hacer el esfuerzo que se necesita para hacer que tu visión llegue a tener éxito. Tú tal vez pienses, ¿Para que molestarse? Este tipo de razonamiento puede hacer que menosprecies toda tu vida, destruyendo tu deseo de llegar a realizar tus objetivos. Tú debes darte cuenta de que tú no recibes tu definición por tu pasado, ni por tus limitaciones, ni por factores externos.

Echándole la Culpa a Cosas Externas
   Algunas personas creen que los demás son responsables de hacer que sus visiones fracasen. Tal vez tus padres no tuvieron el dinero suficiente para mandarlos a la universidad y ahora, ellos se siente  amargos y resentidos porque ellos no pudieron lograr las profesiones que querían tener. Tal vez ellos tuvieron hijos mucho más pronto de lo que ellos esperaron, y esto les hizo sentir que teman que abandonar sus sueños. La vida nos presenta retos pero este hecho no tiene que desviar nuestras visiones. Si tú quieres algo con muchas ganas, tú vas a tener la paciencia para adquirirlo ,aun si el tiempo que tienes que esperar no es como tú quieras. No debes permitirte a ti mismo el sentirte que eres una víctima de las acciones o de las necesidades de otros.

   Hay gente que piensa que sus experiencias pasadas educacionales, sociales, espirituales-o que sus fallas pasadas les impiden de tener una visión para su vida. Por favor, debes darte cuenta de esto: Dios no está en contra de ti. El está a favor de ti. ¿Puedes creer esto en tu corazón? El todavía tiene un plan bien definido y un propósito para tu vida a pesar de tu pasado y a pesar de tus errores. No importa lo que tú hayas hecho, Dios no ha terminado hasta en tanto El haya completado aquello para lo cual te creó y que debes de hacer y de llegar a ser.

   Frecuentemente, nos imaginamos que nuestro pasado es mucho más grande que nuestro futuro. Algunas veces, pensamos que lo que hemos hecho es tan malo que incluso es más grande que el sacrificio que Jesús hizo por nosotros en la cruz. Pero nada es tan malo como para competir con el perdón de Jesucristo. Si tú tuviste un bebé fuera del matrimonio, si tú has estado en drogas, si tú has estado en la prisión, si tú has sido traicionado de alguna manera, Dios todavía te ama y quiere redimirte. El quiere restaurarte tu propósito.

   La Biblia dice, "Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación" (Santiago 1:17). Esta es una declaración muy importante acerca de Dios. Dice que Dios da dones, y que cuando El da un don, El no cambia de parecer acerca de esto. Todo lo que Dios ha invertido en ti, El quiere verlo en uso. El es un buen Dios que da buenos dones a toda la gente y El no varía ni cambia en esta expectativa.

   Nunca debes creer que tus errores son más grandes que aquello que Dios te dio como motivo para nacer. Dios es un Restaurador, es un Sanador. Esto significa que El va a volver a poner en ti aquello que el mundo te quitó. El va a volver a poner en ti todo aquello que la vida te quitó. Debes pedirle que restaure su propósito y su visión dentro de ti.

   Permíteme urgirte para que no le permitas a las circunstancias que destruyan tu pasión de vivir. No le permites a la vida que te arrastre de un lado del río hacia el otro lado. Los vientos de la adversidad pueden ser muy fuertes, pero la visión que Dios te ha dado va a ser el ancla de tu vida.


Desconocer los principios para la realización de la visión.

   El tercer obstáculo que no nos permite realizar la visión es el hecho de desconocer los principios para realizarla. Los visionarios exitosos no van en busca de sus visiones al azar o por accidente; al contrario, ellos operan de acuerdo a principios establecidos y probados con el tiempo, los cuales permiten que sus visiones se conviertan en una realidad. En la parte dos de este libro, yo he remarcado "Doce Principios para Realizar la Visión Personal". En esta sección, yo te doy maneras positivas para ir en busca de tu visión, a medida que tú pones en práctica estos principios.

Permite que tu vida sea alimentada por la visión

   La vida fue diseñada para que fuera inspirada por el propósito y para que fuera alimentada por la visión. Esto significa que tú no tienes que vivir una vida defensiva que es hecha a base
de estar administrando crisis; al contrario, tú puedes ir en busca de una vida ofensiva que sigue constantemente su visión y que inició sus propios objetivos y acciones. Las páginas siguientes te van a ayudar a clarificar tu visión, formulando un plan para poder realizarla y poder traerla a su cumplimiento completo y exitoso.
Dr. Myles Munroe. Los Principios y el poder de la visión. Editorial Whitaker House. 2003. Pag 81 -  89

lunes, 21 de febrero de 2022

VENCIENDO LOS OBSTACULOS PARA LA VISION. Parte I

   El hecho de poder entender la fuente de la visión es el primer paso en el proceso para llegar a realizarla. El siguiente paso es estar consciente de los obstáculos potenciales en tu vida que pueden llegar a desviar tu visión. Si tú estás consciente de estos obstáculos con suficiente anticipación, tú podrás estar preparado para reconocerlos y para vencerlos. Tres obstáculos principales en contra de poder realizar la visión son entre otros:

1. No entender la naturaleza de la visión

2. No reconocer el precio de la visión

3. No saber los principios de la visión

   La mayoría de la gente vive en la mediocridad-que es una región apartada y limitada en el norte por el compromiso, limitada en el sur por la indecisión, limitada en el este por estar pensando en el pasado y limitada en el oeste por la falta de visión. Este capítulo te va a enseñar cómo poder dejar atrás la región de la mediocridad y cómo poder moverte hacia el ámbito o la esfera de lo excepcional.

No Entender la Naturaleza de la Visión.

El punto principal acerca de la visión es que es específica.
   Una de las causas más grandes que hace que la gente falle cuando están en busca de su visión es el hecho de que ellos no identifican el objetivo de su éxito. Esto tal vez puede sonar muy simple, pero es muy cierto: La gente falla debido a que ellos no saben ni siquiera en qué quieren tener éxito. Mucha de nuestra frustración y de nuestra depresión viene de no lograr ningún avance hacia el cumplimiento de nuestra visión-ya pesar de que sabemos que hemos estado trabajando muy duro. Esta incapacidad para llegar a realizar nuestra visión ocurre cuando no apuntamos a un objetivo específico.

   Supongamos que yo me acerco a ti para decirte, "Vamos a reunirnos". Tú vas a decir, "Bien; ¿y adónde?" Yo contesto, "Oh, en cualquier parte". Tú me preguntas, "Bueno, ¿y cuándo es que quieres que nos reunamos?" Y yo respondo, "A cualquier hora". ¿Cuáles crees tú que son las posibilidades de que nos reunamos realmente? Prácticamente cero. La visión debe ser específica en lugar de ser generala muy vaga.

Mal Entendiendo la Diferencia Entre Visión, Objetivos y Misión.
   Yo le he preguntado a mucha gente, "¿Qué es lo que vas a hacer con tu vida? ¿Cuál es tu visión?" Y generalmente recibo respuestas como esta: "Yo voy a construir una casa muy grande, vaya tener varios automóviles y vaya tener una buena familia". "Yo quiero llegar a casarme". "Yo quiero llegar a abrir un restaurant algún día". Estas no son visiones, sólo son meros objetivos.

   Cuando yo les pregunto a los pastores la misma pregunta, ellos generalmente me dan una de las siguientes respuestas: "Mi visión es ganar mi ciudad para Cristo". "Mi visión es 'predicar el Evangelio a toda criatura' (Marcos 16:15)". "Nuestra visión como iglesia es conocerlo a El y darlo a conocer". "Nuestra visión es preparar a la gente para la obra del ministerio".

   Ninguna de las respuestas anteriores son visiones. Todas ellas son misiones. ¿Por qué? Son muy generales para poder ser una visión. La visión y la misión están relacionadas, pero no son la misma cosa; son completamente diferentes. Una misión es lo que sostiene el corazón de una visión. Es una declaración general de propósito que muestra la idea general de lo que tú quieres realizar. Es filosófica y abstracta, pero no es práctica ni concreta. Más aun, tiene un final abierto y sin terminar, de tal manera que tú podrías pasar horas, incluso días, hablando de sus muchos aspectos y aplicaciones. En contraste, la visión es muy precisa; es detallada, específica y hecha a la medida especialmente para ti.

   Algunas veces, yo me pregunto cómo es que algunas personas han llegado hasta donde se encuentran sin haber entendido lo que es la visión. Es esencial que tú aprendas la diferencia entre lo que es la visión y lo que es la misión porque Dios no tiene vagas ideas acerca de tu vida. Tú fuiste diseñado para ser único y para llevar a cabo un propósito muy particular. Si tú vas a realizar este propósito tan específico, tu visión tiene que ser específica. De otra manera, tú vas a ser como cualquier otra persona que tú puedes ver alrededor de ti. Recuerda, tu visión-como tus huellas digitales-ha sido hecha para distinguirte de cualquier otra persona en el mundo.

   Déjenme usar a la iglesia cristiana como un ejemplo. La tarea que el joven rabino judío, llamado Jesús, dio a Sus seguidores hace más de dos mil años -ir por todo el mundo y predicad el Evangelio a todas las naciones" (Marcos 16:15)- es llamado la Gran comisión. Es la "co-misión", que es, la misión corporativa o misión conjunta de la iglesia. Es la misión de todo cristiano. ¿Qué iglesia sincera no quiere predicar el Evangelio a cada persona, traer gente a Dios y preparar gentes para predicar a otros? Por lo tanto, si una iglesia piensa que su visión particular es la de ganar a los perdidos a cualquier precio, entonces, ha equivocado la idea de la visión. Conoce su misión, pero todavía no ha encontrado su verdadera visión, que es lo que la va a distinguir de todas las otras iglesias.

   Una iglesia no es asignada donde otra iglesia ya ha sido asignada. Esta es la razón de que una iglesia individual no debería compararse con otras iglesias que haya en su ciudad o en su nación, ni debería usar a otra iglesia como medir su propio éxito. La visión es una dirección distinta o un enfoque diferente para poder cumplir una misión. Existe una forma única como Dios quiere que cada iglesia lleve a cabo la Gran Comisión. Cada iglesia debe cumplir con su parte de la misión a través del énfasis específico o enfoque específico que Dios le ha dado. El mismo principio en general se aplica verdaderamente a los individuos, a las compañías y a otras organizaciones.

   Una ocasión se me acercó una mujer y me dijo, "Dr. Monroe, yo tengo una visión. Vaya abrir una tienda de zapatos". Yo le dije, "Bien". Entonces, ella dijo, "Ya existen tantas tiendas de zapatos en esta área, pero yo sé que el Señor me ha dicho que me meta en este negocio". Yo le pregunté, "¿Qué clase de zapatos son los que quieres vender?" Ella me dijo, "Quiero vender sólo zapatos para niños y para bebés". Cuando yo escuché esto, le dije, "Entonces, tú sí entiendes lo que es la visión. Todas las otras tiendas venden todo tipo de zapatos para adultos, pero tu tienda va a ser única. Cuando alguien quiera zapatos para niño o zapatos para bebé, ellos van a pasar por las otras tiendas sin entrar. Ellos van a estar buscando tu negocio".

   Cuando tú verdaderamente llegas a entender la diferencia entre misión y visión, tú vas a estar protegido en contra de todo tipo de celos. Entonces, tú no te vas a desviar de tu propósito al tener que estar viendo constantemente por encima de tu hombro para ver lo que está sucediendo con otros que comparten tu misión. Vamos a regresar a la analogía de la iglesia cristiana. Aunque cada iglesia en el mundo está en el mismo negocio de "hacer discípulos en todas las naciones", si alguien fuera a construir una iglesia junto a otra iglesia que ya existe, esto sería motivo de una gran pelea. La primera iglesia podría decir, "Este es mi territorio. Dios me dio toda esta zona. Saca a tu iglesia de aquí". Los miembros de las dos iglesias se sentirían con sospechas los unos de los otros, peleando todo el tiempo y tratando de menospreciarse unos a otros. Esto es lo que sucede cuando las iglesias no entienden lo que es la visión.

   Cuando tú has descubierto tu propia visión, tú no vas a necesitar sentirte celoso de nadie porque no hay necesidad alguna de entrar en competencia. Esta verdad me fue demostrada en una manera muy tangible. Un día yo estaba hablando con un hombre que es el dueño de la franquicia de McDonalds en las Bahamas. Mientras que estábamos hablando, el dueño de la franquicia de Kentucky Fried Chicken llegó adonde estábamos. El se presentó conmigo y me dijo, "Tengo mucho gusto en conocerlo". Yo me sentía muy curioso y, por lo tanto, añadí, "¿Qué es lo que usted está haciendo aquí?" El hizo un gesto hacia mi amigo, y dijo, "Vamos a almorzar juntos el día de hoy". Yo decidí ir con ellos porque yo quería saber qué era exactamente lo que iban a comer ese día. ¡Ellos fueron a Pizza Hut!

   Yo me senté en una mesa, comiendo pizza con ellos, y observándolos mientras platicaban. Finalmente, yo dije, "Discúlpenme, caballeros. En primer lugar, ¿acaso no son ustedes competencia el uno al otro?" Ambos respondieron, "No". Yo pregunté, "¿Qué es lo que ustedes quieren decir?" Mi amigo contestó, "El no vende lo que yo vendo. Yo no vendo lo que él vende. ¿Cómo es que podemos estar en competencia?" Entonces, yo dije, "Segunda pregunta. ¿Por qué vinieron aquí?" El contestó, "No nos sentimos con antojo de comer ni hamburguesas ni pollo. ¡Se nos antojó comer pizza!"

   Hay lugar para los tres negocios porque cada restaurant tiene su propia visión específica. Cada uno ofrece un producto diferente dentro de la misión general de servir comida. Los negocios, las organizaciones, las iglesias y los individuos pueden aprender la verdadera naturaleza de la visión del ejemplo de estos dos hombres.

   Yo viajo alrededor de todo el mundo y doy conferencias en iglesias muy grandes al lado de pastores muy renombrados. Algunas veces yo noto ciertos métodos o ciertos enfoques que sus iglesias están usando. Yo veo que la gente acostumbraba gravitar alrededor de ciertos ministerios y me siento tentado a imitarlos, pensando, "Yo debería tratar eso. Tal vez yo podría hacer que más gente viniera a mi iglesia si hago 10 que ellos están haciendo". Pero el Señor me dice, "No te atrevas a hacerlo". Si yo trato de imitar a otros, yo no voy a cumplir el propósito específico ni la visión que Dios me ha dado y no voy a contar con toda la bendición de Dios. De hecho, Dios dice, "Yo no voy a bendecir aquello que sea creación tuya. Yo vaya bendecir todo aquello que es creado por Mí".

   Debemos ser verdaderos hacia nuestras propias visiones. Cada uno de nosotros debemos medir el éxito de nuestras visiones a través de la tarea que Dios nos ha asignado. Debemos hacernos esta pregunta a nosotros mismos: ¿Acaso estoy haciendo lo que Dios me dijo que hiciera?

Entrometiéndose en los Pensamientos de Nuestros Deseos Personales
   Otra razón por la cual las gentes no son específicas acerca de sus visiones es que se encuentran atrapadas en la trampa de estar pensando sólo en sus deseos personales. Sus sueños no van más allá de ideas vagas acerca de lo que a ellos les gustaría hacer "algún día". Pero el hecho de soñar es sólo el comienzo de la visión. Deberíamos tener voluntad en lugar de tener sólo deseos. En otras palabras, en lugar de sólo desear que las cosas se pongan mejor, debemos hacer resoluciones concretas. Tenemos que decir, "Las cosas deben ponerse mejor, y aquí, específicamente, esto es lo que vaya hacer para que suceda". Por ejemplo, en lugar de decir, "Yo deseo poder ir a la universidad algún día", siéntate hoy mismo. Haz cartas a varias universidades específicas, pidiendo solicitudes de entrada, y cuando lleguen, comienza a llenar esas solicitudes. En lugar de decir, "Yo deseo que pudiera bajar de peso", ve a ver a tu doctor, y métete en un plan específico de pérdida de peso. Toma una decisión, y entonces, toma el primer paso.

   El éxito de la gente o el fracaso de la gente no depende del color de su piel. Tú puedes ser blanco, negro, moreno, amarillo o rojo, yeso no va a afectar el cumplimiento de tu visión. El problema real es el color de la vida de algunas personas; sus vidas son completamente color "gris". Tales personas no tienen un estilo de vida preciso. Sólo están ahí. Ellos sólo andan vagando perdidos, permitiendo que la vida haga de ellos lo que se le antoje.

   Dios no quiere que nadie viva en una zona gris. Cuando alguien está viviendo en la zona gris, significa que esa persona no está diciendo ni sí ni no, sino sólo tal vez. Nunca establece nada en su corazón. Hay millones de gentes que nunca están seguros de quiénes son o qué es lo que tienen que hacer y tampoco adónde se dirigen. Estas gentes están viviendo en lo gris. No tienen intención alguna de hacer algo con su vida. Qué realidad tan deprimente. Dios ha invertido tanto en nosotros. El aborrece vernos malgastando nuestra vida en pensamientos ociosos que nunca pasan de ser deseos. Dios quiere que coloquemos nuestros pies en la tierra firme de la visión.

Viviendo con Indecisión
   Las visiones de muchas gentes nunca toman una forma concreta porque ellos no pueden acabar de decidirse acerca de lo que quieren hacer en la vida. La única decisión que ellos hacen es la decisión de no decidir nada, La indecisión prolongada es un asesino de la visión y también extrae todo el gozo de la vida. Yo he notado que las gentes más miserables sobre la tierra son aquellos que nunca pueden llegar a tomar una decisión. La Biblia expresa su situación muy bien al decir de esta manera: "siendo el hombre de doble ánimo, inestable en todos sus caminos" (Santiago 1:8, se añadió énfasis). La indecisión afecta todas las áreas de nuestra vida. Una persona que es indecisa es inestable; esta persona siempre está en tierra arenosa.

   Muchos de nosotros hacemos listas antes de ir de compras, pero muy pocos de nosotros hacemos listas acerca de lo que realmente queremos hacer para nuestra vida. Tal y como lo dije en el capítulo uno, mucha gente-tal vez tú mismo-han estado tratando de decidir hacer algo por muchos años, pero no han podido llegar a una decisión en firme acerca de ello. Algunas veces, ellos imponen este retraso en ellos mismos debido a la incertidumbre o debido al temor de fracasar; otras veces, ellos se preocupan acerca de lo que otras personas pueden estar diciendo o pensando con relación a sus ideas. Pero estas personas se están poniendo en una posición muy peligrosa: están en medio de la carretera. Cuando tú eres indeciso, la vida te está atropellando todo el tiempo.

   Yo estoy dedicado a llegar a cumplir y realizar todo aquello para lo cual Dios me permitió nacer. Yo decidí desde hace muchos años que yo sólo iba a ver la Palabra de Dios y la visión que El me dio en mi corazón para poder saber lo que yo podía realizar. De esta manera, los propósitos y los principios de Dios han determinado lo que yo vaya ser y lo que yo vaya hacer, en lugar de que lo determinen mis propios temores de lo que otras gentes puedan pensar. Yo estoy bien establecido en mi visión, de la misma manera como Jesús estaba en la Suya. La Biblia dice, "Y sucedió que cuando se cumplían los días de su ascensión (de Jesús), El, con determinación, afirmó su rostro para ir a Jerusalén" (Lucas 9:51). Jesús afirmó Su rostro "resueltamente" o "como un pedernal" (Isaías 50:7) en Su determinación para llegar a cumplir Su propósito. El pedernal es una de las piedras más duras que tú puedes encontrar. Esta analogía significa que una vez que Jesús había establecido Su objetivo de ir a la cruz, ya era muy tarde para tratar de convencerlo de que no lo hiciera. El estaba establecido y determinado a realizar Su visión.

   ¿Acaso estás tú viviendo de la misma manera? ¿Existe algo que tú has decidido seguir haciendo sin importar lo que sea? Estás dedicado a una visión que es mucho más grande que tu vida?
Dr. Myles Munroe. Los Principios y el poder de la visión. Editorial Whitaker House. 2003. Pag 73 - 81

viernes, 21 de enero de 2022

LA FUENTE DE LA VISION. Parte III

 La Visión es la única cosa que te va a dar completa realización.

   Otra forma en que tú puedes saber si una visión es real es cuando ésta es la única cosa que te da una verdadera satisfacción. El hecho de sólo trabajar en un empleo es muy desalentador. Ir a trabajar es una experiencia deprimente para mucha gente debido a que día tras día, ellos están haciendo algo que odian hacer. Esto no es para lo cual tú fuiste creado. En Eclesiastés 3:13 dice lo siguiente, "Además, que todo hombre que coma y beba, vea lo bueno en todo su trabajo. Eso es don de Dios". Es el deseo de Dios que disfrutemos de nuestro trabajo, pero sólo puede suceder cuando estamos haciendo el trabajo correcto.

   Por lo tanto, sólo hasta que tú llegas a seguir el sueño o visión de Dios, tú vas a estar insatisfecho. En Proverbios 19:21 dice, "Muchos son los planes en el corazón del hombre, mas el consejo del Señor permanecerá". No importa en qué cosas estás ocupado, no importa lo que tú estés logrando, si no es lo que Dios quiere que tú hagas, tú no vas a poder tener total éxito en ello. ¿Por qué? Porque el verdadero éxito no consiste en lo que tú llegas a lograr; consiste en hacer aquello que Dios te dijo que hicieras. Esta es la razón porque las personas que hacen grandes proyectos o que obtienen mucha fama pueden tener éxito y estar deprimidos al mismo tiempo.

   El hecho de ir en contra de tu propósito puede ser un asunto personal, pero nunca se puede considerar un asunto privado. Tú puedes echar a perder la vida de otros si tú no estás en el lugar donde debes estar, o si tú debes ir a otro lugar y estás rehusando hacerlo. ¿Recuerdas la historia de Jonás en la Biblia? Dios le dijo que su propósito era que él fuera a la ciudad de Nínive para advertir a toda esa gente y que voltearan hacia Dios. La respuesta de Jonás fue, de hecho, "¡Yo no voy a ir!" Yen lugar de hacerlo, él se subió en un barco que se dirigía a Tarsis.

   Dios ya había propuesto que Jonás debería ir a Nínive, incluso desde antes de que este profeta hubiera nacido. Su propósito ya se había cumplido en la eternidad, y ahora Dios lo estaba mandando para que lo cumpliera. Dios no quería que Jonás estuviera en un barco que se dirigía a Tarsis, siendo que, al contrario, él tenía que ir a la ciudad de Nínive. Si tú te subes en cualquier otro "barco" que no es el que tú tienes que tomar, tú vas a causarles a los demás muchos problemas. En el caso de Jonás, el barco en que él se subió estuvo en peligro de hundirse en medio de una tormenta terrible. El sabía que la mano de Dios estaba en toda esta situación, así que, él les dijo a los marineros que la tormenta se iba a detener si lo arrojaban al mar. Cuando los marineros hicieron esto, el mar se calmó, y Dios proveyó un
gran pez para que se tragara a Jonás-protegiéndolo con esto del mar hasta en tanto él cambiara de opinión y estuviera de acuerdo en hacer lo que Dios le había mandado hacer. (Favor de ver Jonás 1-2.)

   Yo quiero urgirte para que no te subas en el barco equivocado, pero para que te quedes dentro de la dirección del propósito de Dios. Tal vez, tú estás en el vientre de este gran pez en este momento. Tú puedes encontrar el camino de regreso a tierra firme por medio de regresar a aquello que Dios ha propuesto que tú hagas.

La Visión requiere una conexión vital con Dios.

   Mucha gente no reconoce la visión que Dios ha puesto dentro de ellos debido a que ellos no tienen una conexión vital o de vida con Dios. Esta conexión necesita ser restaurada antes de que ellos puedan ver su verdadero propósito. La humanidad como un todo ha perdido su relación con el Creador desde que el hombre y la mujer le voltearon su espalda a Dios y trataron de buscar sus propios caminos. Sin embargo, el propósito de Dios nunca cambia, y dado que Su propósito ha sido inculcado dentro de nuestros deseos, nuestros propios caminos, a final de cuentas, nunca resultan ni realizantes ni satisfactorios.

   Dios está dedicado a tu propósito, y El proveyó la salvación a través de Cristo Jesús para rescatar Su voluntad y Su propósito en tu vida. De hecho, El dijo, "Yo no voy a perder aquello para lo cual Te hice nacer. Te voy a salvar por tu propio bien y para que Yo pueda redimir aquello que quiero cumplir a través de ti". El nos restaura a Sí Mismo, para que podamos hacer las obras que El tenía en mente para nosotros desde antes de la creación del mundo. Otra vez, "Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas" (Efesios 2:10). Somos salvos no por medio de hacer buenas obras, sino para el propósito de hacer buenas obras.

   En otras palabras, fuimos salvos para cumplir nuestras visiones terrenales. Si somos salvos sólo para que podamos llegar al cielo, entonces, Dios está tomando demasiado tiempo para cumplir Su plan. La manera más rápida para llegar al cielo es la  muerte. Si Dios quisiera que nos fuéramos al cielo de inmediato, El nos salvaría y entonces, haría que muriéramos al día siguiente. Dios quiere que lleguemos a cumplir los propósitos que El nos ha dado para realizar aquí en la tierra; por esto es que El nos salva, nos santifica y nos deja aquí durante un tiempo.

   Una vez que hemos sido restaurados por Dios, recibimos Su Espíritu Santo, y podemos ver y entender la visión que El ha colocado en nuestro corazón. Aprendemos a discernir la verdadera visión a través de nuestra relación con El y por medio de leer Su Palabra, porque la visión genuina siempre va a estar de acuerdo con Su naturaleza y con Su carácter. La Biblia dice lo siguiente, "Destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios (2a. Corintios 10:5). Este versículo está hablando acerca de ideas. Continúa diciendo, "Poniendo todo pensamiento en cautiverio ala obediencia de Cristo" (2a. Corintios 10:5). Cualquier idea que no está en contra de la Palabra de Dios, o en contra de obedecer los deseos que Cristo Jesús tiene para tu vida, es una idea de Dios. Las ideas de Dios siempre van a estar de acuerdo con la voluntad de Dios. Dios nunca te va a dar una idea que sea contraria a la Biblia. Esto es imposible. Por lo tanto, tú tienes que echar fuera y tienes que desechar cualquier idea que esté en contra de la Palabra de Dios. Tú debes ignorarlas. Si una idea no está de acuerdo con la voluntad de Dios, hazla a un lado.

La visión corporativa y la visión personal.

   La quinta clave para poder entender la visión es poder darse cuenta que es tanto personal como corporativa; la visión personal siempre se va a encontrar dentro de una visión corporativa más grande. No es el método de Dios darle visión a todo un grupo. El da la visión a un individuo, el cual comparte su visión con el grupo, y transfiere la visión hacia ellos. Los miembros del grupo entonces van a correr con esta misma visión debido a que ellos se dan cuenta que tiene un lugar con su vida y que permite que sus visiones personales también se realicen.

   Moisés fue forzado por medio de una visión para liberar al pueblo de Israel y para guiarlos hacia la Tierra Prometida. Josué fue motivado por medio de una visión para poseer esa tierra. David fue dirigido por una visión para establecer al pueblo de Dios. Nehemías fue poseído por una visión para reconstruir los muros de Jerusalén. En cada caso, la visión le fue dada a un individuo quien era el responsable de que se cumpliera, y el individuo la transfirió a un grupo de personas.

Trabajando juntos para realizar la visión.

   Cuando una persona comienza a sentir su propósito y su don, frecuentemente, él lo interpreta como un llamamiento hacia la independencia, la autonomía y la separación. Sin embargo, nada puede estar más lejos de la verdad. El sentido de la visión personal es edificado dentro de una visión más grande, y de la misma manera, va a llegar a cumplirse en el contexto de un propósito más grande. Esta es la manera como Dios maneja la visión personal y la visión corporativa para que vayan juntas. Para poder cumplir un propósito corporativo o hacer que se realice una visión más grande, Dios junta los dones y las visiones únicas de mucha gente. Dios quiere que tú traigas tu tiempo, tu energía, tus recursos y el poder de tu creatividad para que vengan a ser parte de una visión mucho más grande a la cual tu visión va a estar conectada.

   Sabemos que un automóvil funciona cuando todas sus partes del motor están trabajando en conjunto. Y aunque cada parte tiene sus características únicas y privadas, todas las partes "se someten" unas a otras para hacer que ese automóvil funcione. El mismo principio es verdadero para la verdadera visión personal y corporativa. Ninguna gran obra jamás ha sido hecha por una sola persona. Se necesitan muchas personas para realizar una visión. Debes leer la historia. Debes leer la Biblia.

   Por ejemplo, un grupo de hombres ayudaron y apoyaron al Dr. Martin Luther King para que se realizara su visión. Todos sabemos acerca del nombre del Dr. King, pero muy poco hemos escuchado acerca de estos otros hombres, aunque ellos fueron esenciales para cumplir su propósito. El Dr. King no hubiera podido realizar su visión sin la ayuda de ellos. De la misma manera, no conocemos los nombres de aquellos que ayudaron a Moisés a juzgar y a servir como árbitros dentro del pueblo de Israel, pero ellos fueron un elemento de apoyo esencial en el propósito de dirigir al pueblo que Dios le había dado a Moisés. Estos hombres trabajaron muy duro. Ellos tuvieron que ejecutar juicios y a mantener a todo el mundo en orden, pero nosotros sólo conocemos el nombre de Moisés. Moisés recibió una visión personal, pero se necesitó la obra de todos estos hombres para que pudieran ver la visión corporal cumplida. (Favor de ver Éxodo 18:13-26.) Dios va a reunir propósitos y visiones privadas a fin de poder llegar al éxito corporativo.

   Cuando la gente no entiende o no acepta la relación que existe entre la visión y la visión corporativa, puede haber problemas. Si los miembros del grupo piensan que son inferiores a la persona que tiene la visión original, o si el líder comienza a pensar que es más importante que los otros miembros, o si uno o más de los miembros quieren suplantar a la persona que tiene la visión más grande, aquí es cuando comienzan todos los problemas. Moisés tuvo los problemas postreros con María y con Aarón, que eran su hermana y su hermano. Dios los había escogido a todos ellos como líderes. (Favor de ver Miqueas 6:4.) Sin embargo, Moisés fue el único que había recibido la visión original, y él era el único con quien Dios hablaba directamente, y a través de quien Dios hablaba. Cuando María y Aarón se pusieron celosos de Moisés y quisieron usurpar su función, causaron todo un torbellino dentro de ese grupo de liderazgo. Dios tuvo que recordarle a María y a Aarón en una forma muy evidente el hecho de que los propósitos de Dios iban a prevalecer y no nuestras ambiciones personales. (Favor de ver Números 12:4-5.) Sin embargo, si estamos alineados con la naturaleza y el carácter de Dios, vamos a desear sólo lo que El desea y vamos realizarnos en una manera como jamás lo hubiéramos hecho si hubiéramos buscado nuestras propias ambiciones.

   Debemos tener una actitud de cooperación para con aquellos con quienes debemos compartir la visión corporativa.

   La realización de tu visión requiere que tú seas capaz de someterte a otros dentro de un propósito mucho más grande. Esto significa poder trabajar con tu jefe y con tus otros compañeros en una manera productiva. Significa que no vas a tratar de menospreciar a los líderes de tu grupo, y tampoco vas a permitir que los celos se interpongan en el camino de esta visión. Significa que no te vas a desviar, tratando de realizar una visión corporativa sólo por ti mismo. Si vamos a hacer algo en representación de Dios, para que el mundo sea mejor por el hecho de que estamos aquí, no podremos hacerlo con una actitud privada e individualista. Es muy importante que tengamos mucho cuidado cuando estamos tratando con la visión. Debemos estar conscientes de la obra y de los caminos de Dios, para estar de acuerdo con ellos en lugar de estar en contra de ellos.

Dibujando la visión.

   Cuando llegamos a entender la relación que existe entre la visión personal y la visión corporativa, vamos a conocer en gran manera la forma como Dios realiza los sueños de la gente. En Proverbios 20:5 dice, "Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre, y el hombre de entendimiento lo sacará". En otras palabras, todos tienen una visión en su corazón, pero la persona que tiene entendimiento va a hacer que ese propósito, ese sueño, esa visión, pueda salir para que pueda convertirse en una realidad. Una persona de entendimiento en forma figurada va a sumergir la cubeta hacia las aguas profundas del pozo de tu alma y va a comenzar a sacar lo que tú estás soñando y lo que tú estás pensando. El va a dar vida a tus deseos y a tus pensamientos, y por lo tanto, va a ayudar a que se conviertan en una realidad.

   ¿Cuál es el proceso mediante el cual esto ocurre? Después de que Dios le da la visión a un líder, entonces tú  - de una manera o de otra- vas a entrar en contacto con esta persona, que va a presentar la visión corporativa, y tú te vas a entusiasmar acerca de participar en ella debido a que tú puedes ver que tu visión privada tiene su realización dentro de ella. Es esencial para ti el hecho de que llegues a entender que Dios trae a tu vida la visión corporativa, no con el fin de darte una visión, lo cual El ya te ha dado, sino para avivar o a desarrollar tu visión personal En otras palabras, tú no recibes tu visión de otras gentes, pero tú eres capacitado para realizarla a través de otras gentes. El líder de la visión corporativa ayuda a activar tus pasiones, tus sueños, tus dones y tus talentos.

   En un sentido, eso es lo que yo espero hacer a través de este libro. Es mi deseo avivar tu visión. Tal y como yo escribí anteriormente, mi propia visión es inspirar y sacar a la luz el líder escondido en cada persona a que yo llego a conocer. Tú eres un líder en el propósito específico que Dios te ha dado para que cumplas a través de tu don, porque nadie más excepto tú puede llegar a cumplirlo. Yo espero que mi visión de tu potencial para el liderazgo te motive y te anime para que llegues a cumplir la visión que está en tu corazón. Tal vez algo ya ha comenzado a suceder dentro de ti. ¿Acaso ya estás comenzando a pensar diferente? ¿Estás comenzando a soñar? ¿Eres capaz de creer que es posible que se cumplan las cosas que tú nunca creíste antes que fueran posibles? Si es así, tú has comenzado a obtener la visión para tu vida.

   La visión corporativa dentro de la cual, a final de cuentas, tu visión personal va a ser realizada, puede tratarse de una compañía, de una iglesia, de una organización de beneficencia, o aun de tu propia familia. Por esto es que, cuando tú escuchas algo que se relaciona con tu visión, tú debes poner mucha atención, porque tal vez pueda ser que tú debas adherirte a ello. Tal vez a ti te va a ser dada la visión corporativa, tal como el hecho de comenzar un negocio o el hecho de organizar un proyecto para la comunidad. Pero ninguno de nosotros fuimos hechos para realizar nuestras visiones con nuestras propias fuerzas o a solas. El gozo del plan de Dios para la visión personal y para la visión corporativa es que nada para lo cual nacimos va a ser hecho por nosotros solos o solo para nosotros. Si tú y yo somos parte de la misma visión corporativa, entonces, yo necesito tu visión y tú necesitas la mía. Por lo tanto, debemos permanecer juntos y trabajar juntos. No debemos aislarnos dentro de nuestros éxitos personales.

   Yo no me involucré en el trabajo que estoy haciendo para hacer un gran nombre para mí mismo. El trabajo de mi vida consiste en cumplir la tarea que Dios me ha dado. Cada miembro de mi staff o de mi organización tiene una parte que realizar en nuestra visión. Mi parte consiste en avivar sus sueños personales y su parte consiste en avivar los míos. Cuando nos avivamos las visiones los unos a los otros, el depósito divino del destino comienza a fluir. La visión genera visión. Los sueños siempre avivan los sueños de los demás.

   Cada vez que yo comienzo a sentirme desanimado, yo siempre les hablo por teléfono a mis amigos que tienen grandes sueños. Un día yo le llamé a mi amigo Peter Margan. Cuando él escuchó mi voz, él dijo, "¿Qué pasa?" Yo le dije, "Yo sólo llamé para hablar contigo". El me dijo, "¿Qué es lo que anda mal?" "Nada; sólo habla conmigo". "¿Qué es lo que quieres decir?" "Sólo habla conmigo. Dime lo que está sucediendo en tu vida. Dime hacia dónde te diriges. Hazme saber que no me encuentro sólo en este mundo en busca de una visión".

   Tú necesitas gente alrededor de ti que puedan creer en sueños mucho más grandes que el tuyo propio para que puedan estar avivando tu visión. Existe mucha gente que te va a estar diciendo que te eches para atrás y que no hagas nada. Pero una persona con entendimiento va a avivar tus propósitos. Una persona con entendimiento va a hacer que tu sueño se levante desde ese pozo profundo dentro de ti y te va a ayudar a avanzar verdaderamente hacia tu visión. Tú vas a creer, sin importar de dónde vengas, que adónde vas, siempre es mejor.

Pasos para realizar la visión.

1-. Tómate media hora y ponte a soñar acerca de lo que te gustaría hacer en la vida. ¿Cuáles son las ideas y los deseos que tú tienes? ¿Qué es lo que tú siempre has querido hacer?

2-. Piensa acerca de tus dones o talentos principales. ¿Cómo es que tus sueños y tus dones se relacionan?

3-. Escribe en una hoja de papel tus ideas, tus deseos y tus dones, y léelos todas las noches durante una semana. Entonces, pregúntate a ti mismo, "¿Acaso estas ideas son verdaderas? ¿Acaso son 10 que yo quiero hacer?" Si tu respuesta es sí, mantenlas a la mano donde tú puedes referirte a ellas a medida que tú lees este libro, y observa cómo van a tomar forma de una visión específica y de objetivos concretos que te van a mover hacia el cumplimiento de tu propósito.
Dr. Myles Munroe. Los Principios y el poder de la visión. Editorial Whitaker House. 2003. Pag 61 - 71