martes, 2 de agosto de 2016

LA COMUNIÓN INTIMA CON DIÓS. Parte I

   La razón fundamental por la que oramos, es tener comunión intima con Dios. Es conocerlo a Él, conocer sus caminos, así como conocer sus porqué y sus cuándo. Si lo expusiera en una oración diría, es conocer los secretos profundos de Dios.

   El deseo de Dios siempre ha sido tener comunión intima con su pueblo. Al principio de la creación, en el libro de Génesis, la palabra nos enseña que Dios se paseaba en el huerto de Edén y que habia un Adán.Pero, cuando vino el pecado, el hombre pecó contra Dios, y como resultado, rompió su comunión con Él. Ahora, en hombre no puede comunicarse con Dios porque su espíritu esta en tinieblas. Es por esto, que Dios provee la salvación del ser humano, enviando a su hijo, Jesucristo, quien nace de una virgen, es crucificado, resucita al tercer dia y se sienta a la derecha del Dios Padre. Mediante su sacrificio, es que se restaura la comunión con el Padre nuevamente; nos quitó el corazón de piedra para darnos un corazón de carne.

¿Cuál es uno de los propósitos principales de la oración? 

   Existen muchos propósitos los cuales se desglosaran más adelante, pero el principal, por el cual existe la oración, es para que tengamos comunión con Él.
¿Qué es la comunión? .
   La palabra comunión en el griego es "Koinonia" , que significa tener en común, compañerismo, participación, amistad, diálogo. Por tanto, la comunión con Dios es tener amistad, diálogo y compañerismo con Él, desarrollando una relación estrecha, pues esto es su deseo.
¿Con quiénes el Señor desea tener esa comunión?.
   La comunión intima es con aquellos que tienen mucho temor a Dios en su corazón.
4La comunión íntima es con los que le temen. Salmos 25:4 
¿Que es temor de Dios?
   La palabra temor de Dios en el hebreo significa tener un gran pavor por agradarlo y tener un gran pavor por no agradarlo. Si le damos una interpretación moderna, definiríamos el temor a Dios como: Amar todo lo que Dios ama y odiar todo lo que Dios odia.

   Al principio, definimos comunión como algo en común. Compañerismo, amistad, participación y sociedad. Esta comunión se presenta entre Dios y todos aquellos que tienen un gran pavor por desagradarlo. Si deseamos agradar a Dios, debemos saber lo que Él odia para que cada uno de nosotros podamos desarrollar una relación intima con Èl. Hay muchos creyentes que tratan de tener una relación intima con Dios, pero estan viviendo en pecado, pues tienen secretos que no agradan a Dios.

¿Qué es lo que Dios odia?  
   A continuación, hay una lista de siete (7) pecados que la biblia nos enseña que Dios odia y abomina, y son los siguientes:

16Seis cosas aborrece Jehová y aún siete le son abominables: 17los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos que derraman sangre inocente, 18el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies corren apresurosos al mal, 19el testigo falso, que dice mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos. Proverbios 6 : 16 -19
  • Los ojos altivos.
  • La lengua mwntirosa.
  • Las manos derramadoras de sangre inocente.
  • El corazón que maquina sentimientos inicuos.
  • Los pies presurosos para correr al mal.
  • El testigo falso que habla mentiras.
  • El que siembra discordia entre los hermanos.
    Obviamente, hay muchas otras cosas las cuales Dios odia, pero estas siete son las que  dan origen a otros pecados. Entre más aborrecemos el mal y todo lo que es pecado, más cercana será nuestra relación con Él. Pero, si por el contrario, tenemos menos cosas en común con Dios, menos cercana será nuestra intimidad con Él. Lo común que tengamos con Dios, será lo que nos acerque a Él. Si deseamos tener una comunión intima con  Él, debemos odiar lo que Dios odia y amar lo que Dios ama.

   También se nos dice que su comunión es con los justos. La palabra justo en hebreo es "yashar"  que significa: recto, derecho, correcto delante de los ojos de Dios. Ecuánime, honrado moralmente.

   Si pudieramos aplicar esto a nuestra vida, diriamos lo siguiente: "la comunión íntima de Jehová es con aquellos que son honrados moralmente, que tienen hambre y sed de sanidad y con los que tienen sus cuentas al día con Él. Está claramente establecido en las Sagradas Escrituras que Dios no puede tener comunión íntima con individuos que viven en pecado. Es necesario vivir correctamente, romper con el pecado y buscar la sanidad para que haya una intimidad cercana con Dios.
La comunión con Él es nuestra prioridad. 

   Desafortunadamente, hemos visto hombres y mujeres que en un momento dado fueron usados grandemente por Dios, pero de repente, cayeron en pecado. Hemos visto a creyentes que están en "fuego" para Dios, y de un momento a otro, se apartan. Entonces, nos preguntamos: ¿qué les sucedió?. La respuesta a toda pregunta resulta  ser solo una cosa: descuidaron su comunión y su relación con Diós.

   Hay miles de creyentes que estàn sentados en sus bancas, que vienen a la iglesia todos los domingos, pero no tienen ninguna relación personal con Él; no tienen vida de oración y no leen la palabra; no saben cual es la voluntad de Dios para sus vidas. No saben el propósito de Dios para ellos ni tienen visión de Dios. Algunos está viviendo en pecado, y no tienen ninguna idea de Dios. Lo recibieron como señor y salvador, pero despúes de eso, no han desarrollado esa relación con Él; y como resultado, su vida es una miseria, están en derrota y en todo le va mal. La comunión y nuestra relación con Dios deben ser un valor y una prioridad en nuestras vidas.

¿Qué es un valor?
   Es una creencia blíblica que practicamos diariamente. Si nuestra relación con Dios es un valor en nuestras vidas, debemos orar todos los días y buscar su rostro. Por ejemplo, sabemos que el ejercicio fisico es bueno y decimos que es un valor en nosotros, pero si no lo practicamos, no es un valor. Así mismo es nuestra leción con Dios. No debemos salir de nuestra casa sino hemos tenido una comunión con Él. La oración nos enseña a deperder totalmente de Él.
¿Qué es una prioridad?
   Una prioridad es todo aquello a lo que usted le da el primer lugar en orden de importancia; aquello que es lo más productivo y beneficioso para usted. Por ejemplo, cuando usted tiene la oración como una prioridad, implica que antes cualquier responsabilidad (familia, iglesia, entre otros), usted buscará estar en comunión con Dios.

   La comunión con Dios es muy importante, ya que por medio de está, nos comunicamos con Él. Usted sabe que es amado cuando la persona se lo dice; hay un gran poder y acción detrás de esas palabras. La comunión es parte de la naturaleza de Dios. Él desea comunicarse con nosotros, y quiere decirnos cada uno de sus planes y sus propósitos

   El primer llamado de cada creyente  es estar en comuniòn ìntima con Dios. Èsta es la prioridad principal y la màs difìcil, porque los que nos rodean, no nos ayudan a estar cerca de Èl, sino que se enojan con nosotros si no estamos con ellos en todo.

   La razòn principal por la cual usted ora y estudia la biblia, no es para ser bendecido, sino para conocerlo a Èl. La mayor parte de las personas no pueden sostener una comuniòn ìntima con Dios, y el problema nùmero uno es que nada significativo o especial ocurre durante su tiempo de oraciòn; no es tan excitante como se espera. Hay personas que esperan que,en cada tiempo de oraciòn. Dios mande relàmpagos y centellas, y eso no serà asi. Algunas veces, si tendremos experiencias  sobrenaturales, pero no serà todo el tiempo.


   El orar y tener comuniòn con Dios a veces resultarà como comer cereal sin leche. En un sentido figurado, cuando esto sucede, en nuertro tiempo de oraciòn , tenemos que continuar buscando hasta que encontramos la "leche". Mi recomendación es que disminuya sus expectativas. Siga leyendo la palabra, aunque lo mejor, nada especial le suceda, y eventualmente, obtendrá la maravillosamanifestación de su presencia.
Guillermo Maldonado. LA ORACIÓN.Tercera edición 2005.Editorial GM Internacional . Miami FL. Pag.15 a la 20.

viernes, 29 de julio de 2016

EL PODER Y LA AUTORIDAD DE ATAR Y DESATAR. Parte II



 ¿CUÁL ES EL "PODER LEGAL GENERAL" QUE JESÚS NOS DEJÓ ESCRITO?
"19Ya ti te daré las llaves del reino de los cielos: todo lo que ates en la tierra será atado en los cielos, y todo lo que desates en la tierra será desatado en los cielos". Mateo 16.19
 
¿QUÉ SIGNIFICA LA PALABRA ATAR?
   La palabra atar, en el idioma griego, es "deo", que significa restringir, arrestar, cerrar, ligar, prohibir, declarar ilegal o ilegítimo, impropio.

   Otro significado para la palabra atar en el griego, es "deesís", que se traduce oración o súplica; o sea, que el atar está ligado a la intercesión. Por lo tanto, podemos atar por medio de la intercesión.

¿QUÉ SIGNIFICA LA PALABRA DESATAR?
   Es la palabra griega "Iuo", que denota desligar, liberar, soltar, deshacer, permitir, dar permiso a que opere, desamarrar, declarar algo legítimo o legal, declarar algo propio, abrir, quitar.

   Cuando Jesús le dice a Pedro: 'Yodo lo que atares en la tierra, será atado en el cíelo", en esencia, le está diciendo lo siguiente:

   "Yo, como Señor de los cielos y la tierra, les estoy dando un testamento escrito, donde los señalo o los asigno como mis embajadores, mis agentes, mis hijos, mis representantes en la tierra. Ustedes tienen un cuerpo físico que les da derecho para vivir y operar en la tierra. Yo les confiero autoridad, facultad y les doy un poder legal general para que todo lo que aten, restrinjan, cierren, prohiban, declaren impropio, ilegal y todo lo que amarren en la tierra, sea hecho de la misma manera en los cielos. Por consiguiente, es también prohibido, cerrado, amarrado y ligado en los cielos". Jesús nos está diciendo, que ejecutemos la autoridad, pues tenemos todo el derecho de hacerlo. En otras palabras, Él nos está haciendo responsables por todo lo que suceda aquí en la tierra. Jesús continúa hablando y dice: "todo lo que desatares en la tierra, ya fue desatado en los cielos". 

    Si estamos siendo oprimidos por el diablo, es porque lo hemos permitido. Si nuestro hogar está en las ruinas, es nuestra culpa, porque lo hemos permitido. Si el enemigo ha enfermado nuestro cuerpo, es porque no le hemos prohibido tocar nuestro cuerpo. Si hay una puerta de maldición, depresión y miseria abierta, es porque no la hemos cerrado. Si el enemigo ha traído contienda a nuestra casa, es porque no le hemos declarado ilegal su intervención en nuestro hogar; no le hemos ordenado que se vaya. Si esa puerta de trabajo no se ha abierto, es porque no hemos usado la autoridad para abrirla. Es poderoso, impresionante y maravilloso todo lo que el Señor nos ha dado para ser una íglesia poderosa, con autoridad para atar y desatar, prohibir o permitir y para abrir o cerrar aquí en la tierra. 

   En el momento en que Jesús nos dio su autoridad, nos hizo responsables por nuestros hechos y por todo aquello que suceda a nuestro alrededor. Ya Jesús no es el responsable de nuestros actos, porque nos ha dado todo lo que necesitamos para ser victoriosos.

   No podemos culpar a nadie por nuestra condición; todo lo que nos ha sucedido es porque no lo hemos prohibido, sino que lo hemos permitido.

¿CÓMO ATAMOS Y DESATAMOS?
1. POR MEDIO DE LA INTERCESIÓN
   La intercesión es el medio por el cual podemos cerrar o abrir, prohibir o permitir, atar al diablo y desamarrar a una persona atada por el enemigo. Por medio de la intercesión, nosotros los creyentes podemos: prohibirle al enemigo que toque a nuestra familia con enfermedades; abrir puertas ministeriales o de trabajo que estaban cerradas, liberar a los que están cautivos y declarar ilegal o impropia toda obra de brujería, hechicería, contienda y disensión. Nuestra intercesión tiene poder para cambiar todo aquello que está a nuestro alrededor. Dios no puede resistir al enemigo por nosotros; somos nosotros, los creyentes, los que estamos llamados a resistir al diablo. "7Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros". Santiago 4.7
2. EL ATAR Y DESATAR LO HACEMOS POR MEDIO DE LA REVELACiÓN.
"17Entonces le respondió Jesús: -Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos". Mateo 16.17

 ¿Qué es revelación?
   La palabra revelación es "apocalipsis" en el idioma griego, que significa desnudar, revelar una verdad que está escondida.

   Revelación es un acto, por medio del cual Dios le comunica a nuestro espíritu y a nuestra mente una verdad que desconocíamos. No es algo que no existía, sino que es una verdad que ha estado en la Biblia, pero que nunca la habíamos visto o entendido.

   La revelación o el entendimiento de algo nos da la llave para interceder y ejercitar el poder para atar y desatar. Si no tenemos el conocimiento o la revelación de algo, no podemos ejercitar nuestra autoridad correctamente. Recuerde lo que estudiamos al principio, Jesús dejó un testamento escrito, el cual tenemos que conocer y obtener revelación de él.

   Es nuestra responsabilidad buscar, indagar, escudriñar y entender qué es lo que dice el testamento que nos dejó Jesús. Vamos a buscar en la Palabra cuáles son nuestros derechos, privilegios y responsabilidades, y de esa manera, prohibir o permitir según nos ha sido delegado.

   El arma más grande que el enemigo ha usado por muchos siglos para paralizar al creyente, ha sido la ignorancia. Aunque muchos creyentes tienen, en teoría, todo el poder legal general para ejercer dominio, no lo pueden ejercer por la ignorancia; pues, no conocen ni tienen revelación de la Palabra.

 ¿Quiénes tienen las llaves del Reino?
   Las llaves del Reino las tienen aquellos creyentes que reciben revelación de la Palabra. Hay individuos que han querido usar esa autoridad y han resultado avergonzados porque no tenían, revelación de lo que estaban haciendo.

"13Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: iOS conjuro por Jesús, el que predica Pablo!" Hechos 19.13

   Cada vez que Dios nos da una revelación de una verdad que no conocíamos o no habíamos entendido, nos está dando una llave para abrir una puerta en el espíritu.

   Una llave representa la revelación de una verdad bíblica. El Reino de Dios es como una gran mansión, que tiene millones de cuartos, pero para abrir y entrar a cada uno de ellos, se necesita una llave, y cada llave es una revelación de la Palabra en un área específica. ¿Cómo podemos aplicar esta verdad a nuestra vida? En el momento en que Dios nos revela una verdad de la Palabra, tal como: la liberación, sanidad divina, intercesión, prosperidad, autoridad, poder, santidad, entre otras verdades, nos es otorgada una llave para conseguir cada una de ellas. Por esta razón, es que el enemigo quiere mantenernos ignorantes. Cuando un creyente intercede con revelación y entendimiento de lo que está orando, todo lo que prohiba, ate, declare ilegal o impropio, se hace efectivo.

¿Por qué Jesús le dio las llaves a Pedro?
"19Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos: todo lo que ates en la tierra será atado en los cielos, y todo lo que desates en la tierra será desatado en los cielos". Mateo 16.19

   Jesús le dio las llaves del Reino de Dios a Pedro en ese momento, porque fue el que recibió la revelación de parte de Dios. De igual manera ocurre cuando recibimos una revelación. En ese momento, entramos en otros niveles de autoridad y unción.

   La revelación es para todos aquellos que anhelen y deseen conocer más de Dios; y cuando la recibe, en ese momento, se le da una llave para atar y desatar.

¿Por qué muchas personas o creyentes no reciben revelación de Dios?
   Aunque Dios quiere darnos revelación o conocimiento de toda su Palabra, no todos están dispuestos o preparados para recibir nuevas verdades. Dios no permite que determinadas cosas sean reveladas a algunas personas.

   En los evangelios, Jesús les habló en parábolas a los discípulos; y cuando éstos le preguntaron el porqué, Jesús les contestó que era para esconder la revelación de aquellos que realmente no la anhelaban. A las personas que anhelan, desean y tienen hambre de la palabra de Dios, Jesús les abre los ojos del entendimiento.

"11ÉI, respondiendo, les dijo: -Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos, pero aellos no les es dado..." Mateo 13.11

   Dios no revela sus misterios a todo el mundo, sino a aquellos que anhelan y desean conocer más de Él con todo su corazón.

   El juicio de Dios contra las personas orgullosas es la ceguera espiritual. Es muy difícil que un creyente orgulloso pueda recibir revelación de Dios. Una de las formas en que Dios  esconde las verdades de Él a una persona arrogante, es cegándole el entendimiento, para que no se crea sabio y se confíe en su propia prudencia.

¿Quiénes son aquellos que reciben revelación de Dios?
"21En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espiritu, y dijo: «Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos y las has revelado a los niños. Si, Padre, porque así te agradó". Lucas 10.21
 
   En este versículo, la palabra niño no habla, específicamente, de un niño en edad, sino que representa la mente y el corazón de un niño. Un niño es alguien que es enseñable, no especializado; es inexperto, humilde y manso.

   Lo que Jesús nos está diciendo es que la revelación la reciben los creyentes que son como niños, que tienen un corazón enseñable; aquellos creyentes que no se creen expertos, que siempre están aprendiendo, aquellos que no confían en el conocimiento del mundo, sino que, son humildes y mansos. Éstos son los que reciben revelación y, debido a esto, tienen el poder para atar y desatar, prohibir y permitir, abrir o cerrar.

   Si usted es un creyente que se cree sabio en su propia prudencia, no caminará en la revelación de la Palabra y del conocimiento de Dios; y habrá oscuridad y tinieblas en su vida. Donde hay ignorancia, siempre hay oscuridad. Hay muchos lugares donde se enseña mucha teología. Pero, las personas están cansadas de tanta información. La gente quiere más revelación, que es la que lleva a producir cambios en la vida.


 ¿Qué es lo que produce la revelación de la Palabra en un creyente?
 
1. CAMBIOS EN LA PERSONA Y SU DESTINO.
"17Entonces le respondió Jesús: -Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos". Mateo 16.17
 
   El nombre de Simón significa caña débil, caña frágil e inestable. Por tanto, Simón representa o simboliza a un creyente de esa índole; es uno que no tiene revelación de la Palabra. Representa a un creyente emocionalmente inestable, o sea, de doble ánimo.

   También, uno que es derrotado por cualquier circunstancia, uno que se deprime fácilmente.

   Leamos lo que le sucedió a Simón después de recibir la revelación de que Jesús era el Mesías.

"18 Y Yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella". Mateo 16.18

   El nombre de Pedro en griego es la palabra ''petras'', que significa un pedazo de roca alargado, roca pequeña, peña pequeña, piedra viva, una pequeña roca salida. Pedro simboliza a un creyente que es un pilar en la iglesia; representa a un creyente maduro, estable, sólido; a un creyente que es una piedra viva.

"5... vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo". 1Pedro 2.5

    Pedro representa a un creyente que no tiene cambios en su estado de ánimo, maduro, capaz de soportar las presiones del servicio a Dios y las presiones del enemigo. "Petras" es una roca sólida que soporta y da fortaleza a las demás. También, es uno que tiene revelación de la autoridad para atar y desatar.

   La revelación de la palabra de Dios cambia la naturaleza y el destino de una persona. Esto quiere decir que, si usted antes era un creyente carnal (Simón), de doble ánimo, inestable emocionalmente e inmaduro, al recibir la revelación, se convierte en un creyente maduro (Pedro), estable y sólido, y con la habilidad de interceder con revelación; de esa manera, su oración es más efectiva.

   Cuando una revelación de Dios viene a nuestra vida, impacta con tanta convicción que nos lleva a actuar en ella y nos vuelve una roca firme.
2. LA REVELACIÓN DE LA PALABRA LO CONVIERTE EN UN GUERRERO.
"18 Y Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella". Mateo 16. 18
 
La versión amplificada de este versículo lee de la siguiente
manera:
  "Los poderes de la región infernal no prevalecerán, con fuertes perjuicios tenemos que resistir en contra de ellos, tomando una posición ofensiva".

   La mejor posición contra el enemigo es una posición de batalla. Primero, vamos a atacar, y esto se logra cuando nos convertimos en verdaderos guerreros 

Para finalizar podemos decir que Dios nos ha dado el poder legal general. Dios nos ha otorgado el derecho, la autoridad, la facultad para ejecutar el testamento escrito que Jesús nos dejó. Él nos ha delegado toda su autoridad y nos ha hecho responsables aquí en la tierra para que todo esto funcione bien. Dios no va a resistir al enemigo por nosotros.

   Cada creyente tiene que hacerlo por sí mismo; y la mejor arma para hacerlo es la intercesión. Es en oración, que podemos abrir o cerrar, declarar algo ilegítimo o legal. Pero, hay una clave en todo esto, y es que si no tenemos revelación de aquello por lo que vamos a interceder o a orar, no obtendremos los resultados que esperamos. Es necesario recibir revelación, tanto para orar efectivamente, como para llegar a ser creyentes maduros y sólidos en el Señor
Guillermo y Ana Maldonado. El Poder de Atar y Desatar.Tercera edición 2006.ERJ Publicaciones. Miami FL. Pag.86 a la 95

martes, 26 de julio de 2016

EL PODER Y LA AUTORIDAD DE ATAR Y DESATAR. Parte I

  

 Una de las cosas que los creyentes deben entender, es que a cada uno de nosotros se nos ha sido dado el poder y la autoridad para representar a Dios, y ejercer dominio y señorío. Dios creó al hombre para que ejerciese señorío sobre todo lo creado. Todo lo que permitamos como creyentes, será permitido en el cielo, y todo lo que prohibamos aquí en la tierra, será prohibido en los cielos.

DIOS CREÓ AL HOMBRE PARA SEÑOREAR
 
"26Entonces dijo Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y tenga potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y las bestias, sobre toda la tierra y sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra". Génesis 1.26
 
   Cuando Dios le dice al hombre que señoree sobre todo lo creado, le está diciendo en esencia, que ejerza dominio, señorío, autoridad y que ejecute planes. Pues, Él le ha dado el derecho legal para que cumpla con sus planes y sus propósitos en la tierra..

¿CÓMO IBA A SEÑOREAR EL HOMBRE?
 
   Dios estableció en su Palabra desde un principio, que para señorear o tener autoridad en la tierra, era necesario tener un cuerpo físico; ya que de otra manera, sería ilegal operar en ella.     
  Dios le da autoridad al hombre para ejercer señorío aquí en la tierra y lo hace de dos formas:

a-. Por medio de un cuerpo fisico. 
   El cuerpo físico le da al hombre el derecho para vivir en la tierra legalmente, para ejercitar dominio y señorío y ejecutar los planes de Dios.
b-. Por medio de su libre albedrío o por su propia voluntad.
   Dios estableció desde un principio en su Palabra que le daba al hombre una voluntad propia para escoger y hacer sus propias decisiones. Dios nunca ha violado la voluntad de un hombre; por lo tanto, para que el hombre ejerza señorío en la tierra, necesita estar disponible y decirle a Dios voluntariamente: "sí Señor, yo lo haré con gozo y alegría", y ofrecer su cuerpo para que Dios habite en él y cumpla su propósito.

EL HOMBRE CAE EN PECADO
   Adán no ejercitó señorío y autoridad sobre su mujer ni sobre la serpiente. Nótese que el diablo usó el cuerpo de una serpiente para tentar a Eva, pues él sabía el principio de Dios que dice que para actuar en la tierra, se necesita un cuerpo. Por tanto, Adán y Eva caen en pecado; pierden la autoridad y el poder dado por Dios; y como consecuencia de esto, ahora el hombre necesita ser redimido de su pecado.

JESÚS RECUPERA LA AUTORIDAD PERDIDA
   Jesús vino a esta tierra, nació de una virgen, se hizo un hombre y entró a la tierra con un cuerpo físico, lo cual le dio el derecho legal para actuar aquí en la tierra. Jesús padece en la cruz, muere y resucita al tercer día; reconquistando, por medio de su muerte, la autoridad y el poder que se había perdido, para entregárselos a la iglesia, que somos nosotros los creyentes. "18Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra", Mateo 28.18

    La palabra potestad, en las diferentes traducciones bíblicas, es autoridad. Cada vez que usted vea la palabra potestad, se está refiriendo a autoridad. Los creyentes tenemos la autoridad dada por el Señor Jesús para ejercer dominio y señorío. Jesús recuperó lo que Adán había perdido, y nos lo entregó a nosotros.

¿QUÉ ES AUTORIDAD?
   Es la palabra griega "exousia", que significa el derecho legal delegado para ejercitar dominio y señorío con un poder que nos respalda. En el lenguaje legal, se usa mucho la palabra "poder".

¿QUÉ ES UN PODER?
   Es la autoridad, la habilidad o la facultad para hacer cualquier acto o hecho con el derecho legal del otorgante.

¿QUÉ ES UN PODER LEGAL?
   Un poder legal es un instrumento escrito por una persona, como principal, donde señala a otro como agente y le confiere autoridad para llevar a cabo o ejecutar ciertos actos específicos en lugar o en nombre del principal.

   También es usado en caso de que muera el principal; donde automáticamente se delega ese poder al agente para que actúe en nombre de la persona que murió.

"16...pues donde hay testamento, es necesario que conste la muerte del testador, 17porque el testamento con la muerte se confirma, pues no es válido entre tanto que el testador vive". Hebreos 9.16, 17
 
¿Cómo podemos aplicar esta descripción legal a lo espiritual con lo que hizo Jesús?

    Jesús vino a la tierra como un hombre, murió y resucitó. Esta resurrección nos dio un poder legal, el cual fue dejado por escrito; en el cual, el principal es el Señor de los cielos y la tierra, y nosotros somos sus agentes. Él nos confió su autoridad para llevar a cabo o ejecutar actos en su lugar. Los creyentes tenemos el "poder legal escrito" para prohibir o permitir, cerrar o abrir, echar fuera demonios, sanar los enfermos y para orar e interceder por cualquier cosa aquí en la tierra. ¡Gloria a Dios!

HAY DOS TIPOS DE "PODER LEGAL" EN LA LEY MODERNA. 
 
• UN PODER ESPECIFICO. Éste es el poder que es dado para actuar solamente en algunos casos específicos en lugar del otorgante.

• UN PODER GENERAL. Éste es el poder que es dado para actuar y ejecutar cualquier acto, en el nombre del otorgante. En este tipo de poder, el otorgante da y confiere todos sus derechos para ser representado y para llevar a cabo cualquier acto, ya sea para decidir o hacer todo lo que al agente le fue conferido por medio del poder dado por el otorgante.

• Jesús no nos dio un poder específico, sino un poder general para ejecutar y llevar a cabo lo que Él nos dijo que hiciéramos.

   Cuando Jesús dijo estas palabras: "10da potestad o autoridad se me ha sido dada en los cielos y en la tierra, por tanto id", nos estaba entregando un cheque en blanco, un poder general; es decir, la misma autoridad que le fue conferida por el Padre, también nos la confirió a nosotros. ¡Gloria a Dios! Jesús nos delega ese "poder legal general" a nosotros para echar
fuera demonios.

 "18Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. 19He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará". Lucas 10.18, 19
 
  La palabra hollar es el vocablo griego "pateo", que significa machacar, machucar, pisar o pisotear con el pie.

   Jesús nos dio un poder legal general para pisotear toda obra del diablo. Él dice: "yo les doy autoridad, un poder general para machucar debajo de sus pies a los demonios, serpientes y toda obra del diablo". Nosotros los creyentes estamos llamados a actuar en lugar de Jesús, en cualquier circunstancia, aun cuando nos enfrentamos con el diablo.

   El derecho legal o el poder general dado por Jesús, está respaldado con un poder que viene de los cielos. Jesús no solamente, nos lo dejó por escrito y nos asignó ejecutarlo, sino que también nos dio el poder para llevarlo a cabo. Por ejemplo, el presidente de los Estados Unidos cuando decreta algo, lo dice y lo da por escrito. Es un decreto de ley que tiene que llevarse a cabo; pero si alguno de los ciudadanos no lo quiere obedecer, el presidente tiene todo el ejército, la fuerza aérea, la marina, la infantería, los jueces, el congreso, el senado, el FBI y la CIA que lo respaldan para hacer cumplir sus decretos. Si ciertos ciudadanos no quieren someterse a la ley, algunas ramas gubernamentales se encargarán de hacer que esos individuos rebeldes obedezcan; y si aún así no obedecen, serán llevados a la cárcel. El presidente tiene tanto respaldo, que lo que él diga, es llevado acabo al instante.

   Así mismo sucede en lo espiritual. Jesús nos dio un poder legal general para ejecutar todo lo que Él dejó escrito en el testamento. Además de eso, si hay alguien o algo que no quiere someterse a las leyes del Reino, Jesús nos dio un poder que nos respalda para hacerlas cumplir. Tenemos el nombre, la palabra de Dios, la unción del Espíritu Santo, la sangre de Jesús, los ángeles del cielo y un poder que nos respalda aquí en la tierra. ¡Gloria a Dios!

   El poder que nos respalda para ejecutar la autoridad aquí en la tierra, es dado cuando el Espíritu Santo viene sobre nosotros y somos llenos de él. La evidencia de que esto ocurre es el hablar en otras lenguas.

"8...pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra". Hechos 1.8
Guilllermo y Ana Maldonado. El Poder de Atar y Desatar.Tercera edición 2006.ERJ Publicaciones. Miami FL. Pag.80 a la 86