sábado, 12 de marzo de 2022

12 PINCIPIOS PARA LA REALIZACION DE LA VISION PERSONAL. Parte I

PRINCIPIO # 1. DEBES SER DIRIGIDO POR UNA CLARA VISIÓN. 

   El primer principio de la visión es que tú debes tener un propósito muy claro que dirija tu vida. Cada líder efectivo de cada grupo de gentes en la historia ha tenido la misma cosa en común: Cada uno de ellos fue dirigido por una visión bien clara. Debes recordar que Moisés, Josué, David y Nehemías, cada uno de ellos tenían visiones que los dirigían y que los motivaban a tomar sus acciones. La primera cosa que Dios le dio a Abraham fue una visión específica. Dios le mostró la Tierra Prometida, y le dijo, "Esa es tu visión. Tú vas a llevar a todos tus pequeños allí".

Yo no puedo enfatizar suficientemente la necesidad que existe de tener una visión que lo dirija a uno en la vida, porque tal vez, es la segunda clave más importante para llegar a realizar tu sueño o visión. Tú, personalmente, como individuo, debes tener tu propia visión para que te dirija en la vida. Esta visión debe ser absolutamente clara para ti porque, de otra manera, tú no vas a tener ningún objetivo hacia dónde apuntar y tú no vas a llegar a realizar nada.

   Como escribí anteriormente, cuando tú conoces y entiendes aquello para lo cual naciste, este es el propósito. Cuando tú lo puedes ver en tu mente por fe y comienzas a imaginártelo, esto es la visión. Tú no puedes contribuir al propósito más grande de Dios si tú no conoces tu visión personal. Si tú no tienes ningún sentido de objetividad o de enfoque, tú sólo vas a vagar por ahí. Me gusta lo que Jesús dijo en Lucas 2:49: "Es necesario que yo esté en los negocios de mi padre". Había muchos otros tipos de negocios en donde Jesús se podía haber involucrado. Pero El identificó el trabajo específico en la vida que era el que El tenía que hacer yeso fue lo que motivó todo lo que El hizo.

   Independientemente de que tú seas una persona joven, una persona de mediana edad, o una persona de avanzada edad, si no tienes un claro propósito, tú vas a ser distraído por cualquier otra cosa o negocio en el mundo, porque el mundo es un lugar extremadamente ocupado. Tú debes darte cuenta que una vez que has colocado tu mente en lo que tú quieres hacer, todos los otros negocios en el mundo van a tratar de distraerte para que no lo hagas. El hecho de tener un propósito bien claro que te dirija, te va a capacitar para mantenerte en la misma trayectoria cada vez que tú enfrentes la tentación de ser distraído por cosas inferiores o que no son esenciales. 

El Qué y el Por Qué de la Existencia
   Unos de los títulos que yo poseo es en educación, y yo tuve que tomar la materia de biología durante todo un año como parte de los requisitos para graduarme en este título. Yo verdaderamente disfruté este curso porque fue extremadamente detallado. Estudiamos los sistemas neurológicos y circulatorios del cuerpo humano, la estructura ósea, las células del cerebro y todos los detalles acerca de cómo funciona el cuerpo. Al final de este curso, recibí un 100 como calificación. Yo me sentía muy orgulloso de mí mismo. Pero mientras que yo estaba mirando mi calificación, presumiéndome a mí mismo acerca del gran trabajo que yo había hecho y de lo mucho que había aprendido acerca del cuerpo humano, una pregunta surgió en mi mente: "Ahora que tú ya sabes lo que es el cuerpo humano, ¿acaso sabes por qué es así?" La educación nos puede dar conocimiento pero no siempre nos puede dar razones.

   Entonces, yo descubrí que la clave de la vida no sólo consiste en conocer lo que tú eres, sino también en conocer el por qué. Es mucho más importante saber por qué naciste tú en lugar de sólo llegar a saber el hecho de que naciste. Si tú no conoces la razón para tu existencia, tú vas a comenzar a experimentar con tu vida, yeso es peligroso. Tú debes capturar el significado de tu vida y una clara visión para tu existencia. Tú deberías saber quién eres tú-esto es, tu origen y tu propósito en Dios-así como tus habilidades y tus planes para el futuro.

   Déjame hacerte algunas preguntas difíciles pero que son necesarias: ¿Acaso has cambiado trabajo a trabajo varias veces en los últimos años? ¿Acaso sigues cambiando tu área de especialidad en la universidad? ¿Acaso haces una cosa durante un tiempo, y luego vas a hacer otra cosa debido a que te sientes aburrido o insatisfecho? Si esto es así, a ti te falta tener visión. Tú no fuiste creado para estar aburrido e insatisfecho. Durante los últimos treinta años yo he estado orando que Dios me pudiera dar un día extra a la semana para que yo pudiera hacer todavía más trabajo en la dirección de mi visión. Yo no puedo esperar a levantarme en la mañana, y no me gusta ver que el sol desaparece al final del día. ¿Por qué? Yo quiero exprimir al máximo cada día, porque tengo una visión que me mantiene apasionado. En Proverbios 6:10-11 dice, "Un poco de dormir, un poco de dormitar, un poco de cruzar las manos para descansar, y vendrá como vagabundo tu pobreza, y tu necesidad como un hombre armado". La gente floja es gente que no tiene visión. La gente aburrida son aquellos que no han encontrado su propósito todavía.

   Tú debes decidir hacia dónde te quieres dirigir en la vida y entonces debes ser decidido y fiel para realizar esto. No pospongas esta decisión ni tengas miedo de ella. Más aun, cuando tú estés decidiendo, debes asegurarte de que no te vas a quedar corto. El apuntar hacia las nubes es apuntar muy bajo. Al contrario, haz de las nubes tu colchón por si acaso llegas a fallar.

   Recuerdas que la visión no es lo mismo que el objetivo, tal como construir una casa, comprar un automóvil deportivo, o tener un millón de dólares en el banco. El hecho de tener un propósito y una visión tiene que ver con la existencia de tu vida. Te permite hacer la pregunta, "¿Por qué es que nací?" Mientras que tú tal vez no sepas todas las ramificaciones de tu vida, lo cual Dios te puede llegar a revelar en la eternidad, tú deberías tener una buena idea acerca del propósito que El te ha dado para realizar aquí en la tierra. Sin ello, lo único que tú estás haciendo es existir.

Un Trabajo versus una Visión
   Yo quiero ilustrar para ti la diferencia entre simplemente tener un trabajo y el hecho de tener un claro propósito que dirige tu vida, por medio de mirar la vida de Nehemías. Nehemías tenía un trabajo como el copero de Artajerjes, quien era el rey de Persia (Nehemías 1:11). Esta parecía ser una posición muy importante que incluía el hecho de servir al rey y a todos sus invitados reales, así como también probar el vino del rey para estar seguro que no estaba envenenado. Pero ser el copero del rey significaba mucho más que esto. Nehemías se encontraba en una muy alta posición dentro de la corte del rey.

   Aunque la ocupación de Nehemías era muy prestigiosa, para él simplemente era un trabajo porque su mente estaba ocupado con algo más. Nehemías era un descendiente de uno de los grandes números de judíos que habían sido llevados en cautividad por los babilonios. Los babilonios subsecuentemente fueron derrotados por los persas, y por esto es que Nehemías estaba sirviendo a un rey persa. En el tiempo de la cautividad de Babilonia, la ciudad de Jerusalén había sufrido una terrible destrucción. Pero cuando los babilonios fueron derrotados setenta años después, cincuenta mil judíos habían regresado a Judea y habían reconstruido el templo. Entonces, el esfuerzo de reconstruir los muros de Jerusalén fue obstaculizado por la oposición de gentes vecinas que habían convencido al rey Artajerjes para que expidiera un decreto, deteniendo todo ese trabajo. En el primer capítulo del libro de Nehemías, Nehemías escuchó que "la muralla de Jerusalén está derribada y sus puertas quemadas a fuego" (v. 3). Algunos creen que esta destrucción se refiere a la devastación general de Jerusalén, mientras que otros piensan que es una referencia a la oposición particular de reconstruir el muro.  De cualquier manera, las noticias llenaron a Nehemías de dolor. Cuando él escuchó que el muro de Jerusalén fue derribado y que todo se encontraba en completa confusión, él hizo lo siguiente: "se sentó y lloró, e hizo duelo algunos días, y estuvo ayunando y orando delante del Dios del cielo" (Nehemías 1:4).
Dr. Myles Munroe. Los Principios y el poder de la visión. Editorial Whitaker House. 2003. Pag 95 -  101

lunes, 28 de febrero de 2022

VENCIENDO LOS OBSTACULOS PARA LA VISION. Parte II

 Haciendo Excusas y Poniendo Pretextos
   Algunas veces, sabemos lo que deberíamos estar haciendo, pero titubeamos para tomar el primer paso. Siempre tenemos la intención de hacerlo, pero nunca llegamos a hacerlo. Al contrario, lo que hacemos son excusas y pretextos, tales como, "Cuando mi vida no esté tan complicada como ahorita", "Cuando sienta que tengo más confianza", o "Después de que yo me ponga a orar un tiempo por eso".

   Hay una historia de dos pescadores que se perdieron en medio de una tormenta en un lago. La tormenta estaba soplando tan furiosamente que ellos no podían ver ninguna cosa. Uno de los pescadores dijo a su compañero, "Tenemos dos opciones. Podemos orar o podemos remar. ¿Cuál crees que debemos tomar?" El otro pescador contestó, "¡Vamos a hacer ambas!" Esta es la manera como tú debes vivir. En lugar de pasarte todo el tiempo deliberando acerca de lo que tú necesitas hacer, sólo tienes que decir, "Vamos a remar". Aun cuando tú te encuentres asustado, debes seguir remando. Debes fijar un lugar de destino aun mientras tú estés orando, y Dios te va a guiar hacia dónde necesitas llegar.

   Otro grupo de gentes que tienen problemas con llevar sus visiones hasta el cumplimiento final es lo que yo llamo "los iniciadores o comenzadores profesionales". Ellos siempre comienzan algo, pero nunca terminan nada. Por ejemplo, tienen libros que nunca han terminado de leer, sin embargo, ellos siguen comenzando a leer nuevos libros. Nada en el mundo se siente mejor que el hecho de leer un libro desde el principio y hasta la última página, porque entonces, tú sabes que ese libro ya está dentro de ti y que nadie te lo puede quitar. Todo lo que tú dejas a medias y sin terminar te va a desalentar para que no termines otros proyectos. Todo aquello que está pendiente de terminar tiene una forma y una oportunidad para poder perseguir tu vida.

Buscando el "Equilibrio"
   Algunas personas no quieren enfocarse en un objetivo específico porque temen que su vida no esté bien balanceada. Ellos dicen cosas como estas: "Yo no quiero hacer nada en particular porque si lo hago, vaya estar cerrando otras opciones que tengo. No quiero cerrar mi perspectiva", o "Si me dedico muy en serio a hacer algo, tal vez me voy a perder de lo que realmente quiero hacer en la vida". El problema está en que la gente va a decir cosas como estas durante cuarenta y cinco años, iY van a terminar por no hacer nada! Lo que ellos llaman una búsqueda de equilibrio es realmente una excusa para no tener que tomar una decisión. Ellos terminan siendo personas mediocres, las cuales son muy comunes y corrientes.

   El verdadero equilibrio consiste en mantener el equilibrio mientras que uno se mueve hacia el destino final u objetivo. Un buen ejemplo de esta verdad es la forma como funciona un barco en el océano. El barco necesita mantener siempre su equilibrio. ¿Acaso no sería un desperdicio de su precioso tiempo y de su combustible, el hecho de que un barco usara toda su energía sólo para tratar de mantener su equilibrio en el agua para no voltearse? Algunas personas viven sesenta y cinco años, setenta y cinco años, noventa años, sólo tratando de mantener el equilibrio. Pero el equilibrio no es el objetivo en sí mismo. Un barco mantiene el equilibrio a medida que se dirige a cierto destino específico. De la misma manera, nosotros necesitamos tener un destino mientras que mantenemos el equilibrio en nuestra vida.

Tratando de Hacerlo Todo
   Una razón muy común por la cual las gentes no son específicas con relación a sus visiones es porque ellos están tratando de hacer muchas cosas. Su problema no es el hecho de que estén indecisos para empezar algo, sino que andan por todos lados haciendo muchas cosas. Y aunque siempre están construyendo algo, de hecho, no están acabando nada, porque nunca acaban de hacer nada de lo que comenzaron. 

   ¿Por qué sucede esto? Porque la mayoría de la gente comete el error de creer que la meta principal en la vida es mantenerse ocupados. Esta forma de pensar es una trampa. Las muchas ocupaciones no equivalen al progreso; el hecho de mantenerse muy ocupado no quiere decir necesariamente que tú te estás dirigiendo hacia un destino específico.

   Yo he aprendido esta verdad tan importante que me ha liberado por completo tanto de la indecisión, como de la mucha ocupación ineficiente e inútil: Yo no fui creado para hacer todas las cosas. Esta declaración es algo muy bueno como para ponerlo en la pared de tu oficina o en el calendario de tu casa. Cuando tratamos de apuntar la mira a todas las cosas, generalmente acabamos por no darle a nada. Pero la mayoría de nosotros nos estamos rompiendo el cuello, tratando de darle a todo lo que se atraviesa por nuestra vista. Déjame asegurarte algo: Tú no naciste para suplir todas las necesidades que hay sobre la tierra.

   Es muy fácil comenzar a preocuparse acerca de todos los problemas que encaramos en este mundo. La compasión no sólo es una cualidad muy admirable, sino que también es un elemento esencial de la visión. Sin embargo, tú no puedes tratar de suplir todas las necesidades que te rodean, y al mismo tiempo, ser efectivo para poder ayudar a la gente. Mientras más necesidad quieras suplir, menor será el grado de atención que vas a poder dedicar a cada necesidad en lo particular.

   Todas las necesidades que tú ves en tu nación no pueden ser solucionadas sólo por ti. Todos los problemas que tú ves en tu comunidad no pueden ser resueltos sólo por ti. Todos los problemas que tú ves en la calle donde vives no pueden ser solucionados sólo por ti. Esta realidad es la razón de por qué tú debes descubrir tu visión personal que viene de Dios, y entonces, mantenerte encarrilado dentro de ella. Tú fuiste hecho para suplir Ciertas necesidades, pero no todas las necesidades. Dios te creó para un propósito, y ese propósito está supuesto a ser tu objetivo, Eso es lo que te debe motivar y mantenerte centrado en lo que es más importante para ti y en lo que te debes involucrar. Mientras que debes estar abierto para las diferentes maneras como Dios te puede llegar a guiar para ayudar a otros, al
mismo tiempo, tú no debes desviarte atendiendo un millón de necesidades, porque siempre va a haber muchas más necesidades de las que tú puedes atender personalmente.

Sentirse perplejo acerca de múltiples talentos.
   Algunas personas nunca llegan a ir en busca de su verdaderas visiones porque ellos tienen "el problema" de tener múltiples talentos o de ser capaces de hacer muchas cosas. El mal entendimiento de sus dones ha causado que mucha gente mu~ talentosa y muy inteligente sea ineficaz y que fracasen en la vida. Estas gentes dicen, "Yo tengo tantos dones que yo no sé cuáles son los que debo usar. Yo quiero usarlos y desarrollarlos todos". Como resultado de esto, ellos nunca llegan a desarrollar ninguno de sus dones eficientemente. Yo tengo muchos intereses en mí mismo. Yo soy un maestro, un predicador, un orador y un escritor. Yo también puedo pintar, esculpir, escribir y tocar música. Sin embargo, yo me tengo que enfocar en ciertos dones específicos para poder ser efectivo en esta vida.

   Déjenme hacerles esta pregunta: ¿Alguna vez has visto a alguien que ha logrado el éxito en la vida por medio de hacer todas las cosas? Piensa acerca de personajes como Helen Keller, Picasso, María Curie, Tiger Woods, las campeonas de tenis Serena y Venus Williams, Bill Gates y la Madre Teresa. Cada una de estas gentes hicieron una o dos cosas muy bien, y esto se convirtió en la fuente de su vida y de su prosperidad. Les abrió camino a cada uno de ellos en este mundo.

   Cuando una persona trata de hacer todas las cosas, acaba por convertirse en un "aprendiz de todo y maestro de nada". Yo estoy seguro que tú conoces a varias personas que son multidotadas y que parecía que tenían las mayores probabilidades de éxito, pero que no están haciendo nada con su vida. Tú tienes que protegerte en contra de la tentación de tratar de hacer todas las cosas. No importa qué tantos dones tú tengas, no dejes que ellos te distraigan. Tú debes tomar la decisión de concentrarte en uno o en dos de tus dones, y entonces, desarrollarlos. No te preocupes acerca de perder los otros dones. Decide qué don vas a desarrollar; a medida que tú desarrollas ese don, los otros dones lo van a seguir. Dios no va a desperdiciar lo que El te ha dado.

No Poder Reconocer el Precio de la Visión
   El segundo obstáculo para poder cumplir la visión es el hecho de no reconocer el precio que acompaña a la visión. Yo creo que mucha gente cree que las personas exitosas nacieron siendo exitosas. En realidad, el éxito llega en etapas. De la misma manera como funciona un financiamiento con un plan de pagos. Es un proceso, y voy a hablar más acerca de este proceso posteriormente en este libro. Tú recibes un poco de éxito el día de hoy, otro poco el día de mañana, y otro poco la siguiente semana.

   Uno de los precios de la visión es la diligencia. Todos los seres humanos sueñan, pero son muy pocos los que se despiertan, salta~ de sus camas de comodidad y trabajan duro para poder experimentar el cumplimiento y la realización de sus sueños: Frecuentemente, lo que nos hace no reconocer y no pagar el precio de la Visión es el sentimiento de que nuestra vida se halla fuera de nuestro control y que no hay nada que podamos hacer para cambiar esto.

Echándole la Culpa a la "Mala Suerte"
   Por ejemplo, si tú piensas que tú tienes una temporada de mala suerte en la vida o que eres una persona sin suerte, lo más probable es que tú no vas a hacer el esfuerzo que se necesita para hacer que tu visión llegue a tener éxito. Tú tal vez pienses, ¿Para que molestarse? Este tipo de razonamiento puede hacer que menosprecies toda tu vida, destruyendo tu deseo de llegar a realizar tus objetivos. Tú debes darte cuenta de que tú no recibes tu definición por tu pasado, ni por tus limitaciones, ni por factores externos.

Echándole la Culpa a Cosas Externas
   Algunas personas creen que los demás son responsables de hacer que sus visiones fracasen. Tal vez tus padres no tuvieron el dinero suficiente para mandarlos a la universidad y ahora, ellos se siente  amargos y resentidos porque ellos no pudieron lograr las profesiones que querían tener. Tal vez ellos tuvieron hijos mucho más pronto de lo que ellos esperaron, y esto les hizo sentir que teman que abandonar sus sueños. La vida nos presenta retos pero este hecho no tiene que desviar nuestras visiones. Si tú quieres algo con muchas ganas, tú vas a tener la paciencia para adquirirlo ,aun si el tiempo que tienes que esperar no es como tú quieras. No debes permitirte a ti mismo el sentirte que eres una víctima de las acciones o de las necesidades de otros.

   Hay gente que piensa que sus experiencias pasadas educacionales, sociales, espirituales-o que sus fallas pasadas les impiden de tener una visión para su vida. Por favor, debes darte cuenta de esto: Dios no está en contra de ti. El está a favor de ti. ¿Puedes creer esto en tu corazón? El todavía tiene un plan bien definido y un propósito para tu vida a pesar de tu pasado y a pesar de tus errores. No importa lo que tú hayas hecho, Dios no ha terminado hasta en tanto El haya completado aquello para lo cual te creó y que debes de hacer y de llegar a ser.

   Frecuentemente, nos imaginamos que nuestro pasado es mucho más grande que nuestro futuro. Algunas veces, pensamos que lo que hemos hecho es tan malo que incluso es más grande que el sacrificio que Jesús hizo por nosotros en la cruz. Pero nada es tan malo como para competir con el perdón de Jesucristo. Si tú tuviste un bebé fuera del matrimonio, si tú has estado en drogas, si tú has estado en la prisión, si tú has sido traicionado de alguna manera, Dios todavía te ama y quiere redimirte. El quiere restaurarte tu propósito.

   La Biblia dice, "Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación" (Santiago 1:17). Esta es una declaración muy importante acerca de Dios. Dice que Dios da dones, y que cuando El da un don, El no cambia de parecer acerca de esto. Todo lo que Dios ha invertido en ti, El quiere verlo en uso. El es un buen Dios que da buenos dones a toda la gente y El no varía ni cambia en esta expectativa.

   Nunca debes creer que tus errores son más grandes que aquello que Dios te dio como motivo para nacer. Dios es un Restaurador, es un Sanador. Esto significa que El va a volver a poner en ti aquello que el mundo te quitó. El va a volver a poner en ti todo aquello que la vida te quitó. Debes pedirle que restaure su propósito y su visión dentro de ti.

   Permíteme urgirte para que no le permitas a las circunstancias que destruyan tu pasión de vivir. No le permites a la vida que te arrastre de un lado del río hacia el otro lado. Los vientos de la adversidad pueden ser muy fuertes, pero la visión que Dios te ha dado va a ser el ancla de tu vida.


Desconocer los principios para la realización de la visión.

   El tercer obstáculo que no nos permite realizar la visión es el hecho de desconocer los principios para realizarla. Los visionarios exitosos no van en busca de sus visiones al azar o por accidente; al contrario, ellos operan de acuerdo a principios establecidos y probados con el tiempo, los cuales permiten que sus visiones se conviertan en una realidad. En la parte dos de este libro, yo he remarcado "Doce Principios para Realizar la Visión Personal". En esta sección, yo te doy maneras positivas para ir en busca de tu visión, a medida que tú pones en práctica estos principios.

Permite que tu vida sea alimentada por la visión

   La vida fue diseñada para que fuera inspirada por el propósito y para que fuera alimentada por la visión. Esto significa que tú no tienes que vivir una vida defensiva que es hecha a base
de estar administrando crisis; al contrario, tú puedes ir en busca de una vida ofensiva que sigue constantemente su visión y que inició sus propios objetivos y acciones. Las páginas siguientes te van a ayudar a clarificar tu visión, formulando un plan para poder realizarla y poder traerla a su cumplimiento completo y exitoso.
Dr. Myles Munroe. Los Principios y el poder de la visión. Editorial Whitaker House. 2003. Pag 81 -  89

lunes, 21 de febrero de 2022

VENCIENDO LOS OBSTACULOS PARA LA VISION. Parte I

   El hecho de poder entender la fuente de la visión es el primer paso en el proceso para llegar a realizarla. El siguiente paso es estar consciente de los obstáculos potenciales en tu vida que pueden llegar a desviar tu visión. Si tú estás consciente de estos obstáculos con suficiente anticipación, tú podrás estar preparado para reconocerlos y para vencerlos. Tres obstáculos principales en contra de poder realizar la visión son entre otros:

1. No entender la naturaleza de la visión

2. No reconocer el precio de la visión

3. No saber los principios de la visión

   La mayoría de la gente vive en la mediocridad-que es una región apartada y limitada en el norte por el compromiso, limitada en el sur por la indecisión, limitada en el este por estar pensando en el pasado y limitada en el oeste por la falta de visión. Este capítulo te va a enseñar cómo poder dejar atrás la región de la mediocridad y cómo poder moverte hacia el ámbito o la esfera de lo excepcional.

No Entender la Naturaleza de la Visión.

El punto principal acerca de la visión es que es específica.
   Una de las causas más grandes que hace que la gente falle cuando están en busca de su visión es el hecho de que ellos no identifican el objetivo de su éxito. Esto tal vez puede sonar muy simple, pero es muy cierto: La gente falla debido a que ellos no saben ni siquiera en qué quieren tener éxito. Mucha de nuestra frustración y de nuestra depresión viene de no lograr ningún avance hacia el cumplimiento de nuestra visión-ya pesar de que sabemos que hemos estado trabajando muy duro. Esta incapacidad para llegar a realizar nuestra visión ocurre cuando no apuntamos a un objetivo específico.

   Supongamos que yo me acerco a ti para decirte, "Vamos a reunirnos". Tú vas a decir, "Bien; ¿y adónde?" Yo contesto, "Oh, en cualquier parte". Tú me preguntas, "Bueno, ¿y cuándo es que quieres que nos reunamos?" Y yo respondo, "A cualquier hora". ¿Cuáles crees tú que son las posibilidades de que nos reunamos realmente? Prácticamente cero. La visión debe ser específica en lugar de ser generala muy vaga.

Mal Entendiendo la Diferencia Entre Visión, Objetivos y Misión.
   Yo le he preguntado a mucha gente, "¿Qué es lo que vas a hacer con tu vida? ¿Cuál es tu visión?" Y generalmente recibo respuestas como esta: "Yo voy a construir una casa muy grande, vaya tener varios automóviles y vaya tener una buena familia". "Yo quiero llegar a casarme". "Yo quiero llegar a abrir un restaurant algún día". Estas no son visiones, sólo son meros objetivos.

   Cuando yo les pregunto a los pastores la misma pregunta, ellos generalmente me dan una de las siguientes respuestas: "Mi visión es ganar mi ciudad para Cristo". "Mi visión es 'predicar el Evangelio a toda criatura' (Marcos 16:15)". "Nuestra visión como iglesia es conocerlo a El y darlo a conocer". "Nuestra visión es preparar a la gente para la obra del ministerio".

   Ninguna de las respuestas anteriores son visiones. Todas ellas son misiones. ¿Por qué? Son muy generales para poder ser una visión. La visión y la misión están relacionadas, pero no son la misma cosa; son completamente diferentes. Una misión es lo que sostiene el corazón de una visión. Es una declaración general de propósito que muestra la idea general de lo que tú quieres realizar. Es filosófica y abstracta, pero no es práctica ni concreta. Más aun, tiene un final abierto y sin terminar, de tal manera que tú podrías pasar horas, incluso días, hablando de sus muchos aspectos y aplicaciones. En contraste, la visión es muy precisa; es detallada, específica y hecha a la medida especialmente para ti.

   Algunas veces, yo me pregunto cómo es que algunas personas han llegado hasta donde se encuentran sin haber entendido lo que es la visión. Es esencial que tú aprendas la diferencia entre lo que es la visión y lo que es la misión porque Dios no tiene vagas ideas acerca de tu vida. Tú fuiste diseñado para ser único y para llevar a cabo un propósito muy particular. Si tú vas a realizar este propósito tan específico, tu visión tiene que ser específica. De otra manera, tú vas a ser como cualquier otra persona que tú puedes ver alrededor de ti. Recuerda, tu visión-como tus huellas digitales-ha sido hecha para distinguirte de cualquier otra persona en el mundo.

   Déjenme usar a la iglesia cristiana como un ejemplo. La tarea que el joven rabino judío, llamado Jesús, dio a Sus seguidores hace más de dos mil años -ir por todo el mundo y predicad el Evangelio a todas las naciones" (Marcos 16:15)- es llamado la Gran comisión. Es la "co-misión", que es, la misión corporativa o misión conjunta de la iglesia. Es la misión de todo cristiano. ¿Qué iglesia sincera no quiere predicar el Evangelio a cada persona, traer gente a Dios y preparar gentes para predicar a otros? Por lo tanto, si una iglesia piensa que su visión particular es la de ganar a los perdidos a cualquier precio, entonces, ha equivocado la idea de la visión. Conoce su misión, pero todavía no ha encontrado su verdadera visión, que es lo que la va a distinguir de todas las otras iglesias.

   Una iglesia no es asignada donde otra iglesia ya ha sido asignada. Esta es la razón de que una iglesia individual no debería compararse con otras iglesias que haya en su ciudad o en su nación, ni debería usar a otra iglesia como medir su propio éxito. La visión es una dirección distinta o un enfoque diferente para poder cumplir una misión. Existe una forma única como Dios quiere que cada iglesia lleve a cabo la Gran Comisión. Cada iglesia debe cumplir con su parte de la misión a través del énfasis específico o enfoque específico que Dios le ha dado. El mismo principio en general se aplica verdaderamente a los individuos, a las compañías y a otras organizaciones.

   Una ocasión se me acercó una mujer y me dijo, "Dr. Monroe, yo tengo una visión. Vaya abrir una tienda de zapatos". Yo le dije, "Bien". Entonces, ella dijo, "Ya existen tantas tiendas de zapatos en esta área, pero yo sé que el Señor me ha dicho que me meta en este negocio". Yo le pregunté, "¿Qué clase de zapatos son los que quieres vender?" Ella me dijo, "Quiero vender sólo zapatos para niños y para bebés". Cuando yo escuché esto, le dije, "Entonces, tú sí entiendes lo que es la visión. Todas las otras tiendas venden todo tipo de zapatos para adultos, pero tu tienda va a ser única. Cuando alguien quiera zapatos para niño o zapatos para bebé, ellos van a pasar por las otras tiendas sin entrar. Ellos van a estar buscando tu negocio".

   Cuando tú verdaderamente llegas a entender la diferencia entre misión y visión, tú vas a estar protegido en contra de todo tipo de celos. Entonces, tú no te vas a desviar de tu propósito al tener que estar viendo constantemente por encima de tu hombro para ver lo que está sucediendo con otros que comparten tu misión. Vamos a regresar a la analogía de la iglesia cristiana. Aunque cada iglesia en el mundo está en el mismo negocio de "hacer discípulos en todas las naciones", si alguien fuera a construir una iglesia junto a otra iglesia que ya existe, esto sería motivo de una gran pelea. La primera iglesia podría decir, "Este es mi territorio. Dios me dio toda esta zona. Saca a tu iglesia de aquí". Los miembros de las dos iglesias se sentirían con sospechas los unos de los otros, peleando todo el tiempo y tratando de menospreciarse unos a otros. Esto es lo que sucede cuando las iglesias no entienden lo que es la visión.

   Cuando tú has descubierto tu propia visión, tú no vas a necesitar sentirte celoso de nadie porque no hay necesidad alguna de entrar en competencia. Esta verdad me fue demostrada en una manera muy tangible. Un día yo estaba hablando con un hombre que es el dueño de la franquicia de McDonalds en las Bahamas. Mientras que estábamos hablando, el dueño de la franquicia de Kentucky Fried Chicken llegó adonde estábamos. El se presentó conmigo y me dijo, "Tengo mucho gusto en conocerlo". Yo me sentía muy curioso y, por lo tanto, añadí, "¿Qué es lo que usted está haciendo aquí?" El hizo un gesto hacia mi amigo, y dijo, "Vamos a almorzar juntos el día de hoy". Yo decidí ir con ellos porque yo quería saber qué era exactamente lo que iban a comer ese día. ¡Ellos fueron a Pizza Hut!

   Yo me senté en una mesa, comiendo pizza con ellos, y observándolos mientras platicaban. Finalmente, yo dije, "Discúlpenme, caballeros. En primer lugar, ¿acaso no son ustedes competencia el uno al otro?" Ambos respondieron, "No". Yo pregunté, "¿Qué es lo que ustedes quieren decir?" Mi amigo contestó, "El no vende lo que yo vendo. Yo no vendo lo que él vende. ¿Cómo es que podemos estar en competencia?" Entonces, yo dije, "Segunda pregunta. ¿Por qué vinieron aquí?" El contestó, "No nos sentimos con antojo de comer ni hamburguesas ni pollo. ¡Se nos antojó comer pizza!"

   Hay lugar para los tres negocios porque cada restaurant tiene su propia visión específica. Cada uno ofrece un producto diferente dentro de la misión general de servir comida. Los negocios, las organizaciones, las iglesias y los individuos pueden aprender la verdadera naturaleza de la visión del ejemplo de estos dos hombres.

   Yo viajo alrededor de todo el mundo y doy conferencias en iglesias muy grandes al lado de pastores muy renombrados. Algunas veces yo noto ciertos métodos o ciertos enfoques que sus iglesias están usando. Yo veo que la gente acostumbraba gravitar alrededor de ciertos ministerios y me siento tentado a imitarlos, pensando, "Yo debería tratar eso. Tal vez yo podría hacer que más gente viniera a mi iglesia si hago 10 que ellos están haciendo". Pero el Señor me dice, "No te atrevas a hacerlo". Si yo trato de imitar a otros, yo no voy a cumplir el propósito específico ni la visión que Dios me ha dado y no voy a contar con toda la bendición de Dios. De hecho, Dios dice, "Yo no voy a bendecir aquello que sea creación tuya. Yo vaya bendecir todo aquello que es creado por Mí".

   Debemos ser verdaderos hacia nuestras propias visiones. Cada uno de nosotros debemos medir el éxito de nuestras visiones a través de la tarea que Dios nos ha asignado. Debemos hacernos esta pregunta a nosotros mismos: ¿Acaso estoy haciendo lo que Dios me dijo que hiciera?

Entrometiéndose en los Pensamientos de Nuestros Deseos Personales
   Otra razón por la cual las gentes no son específicas acerca de sus visiones es que se encuentran atrapadas en la trampa de estar pensando sólo en sus deseos personales. Sus sueños no van más allá de ideas vagas acerca de lo que a ellos les gustaría hacer "algún día". Pero el hecho de soñar es sólo el comienzo de la visión. Deberíamos tener voluntad en lugar de tener sólo deseos. En otras palabras, en lugar de sólo desear que las cosas se pongan mejor, debemos hacer resoluciones concretas. Tenemos que decir, "Las cosas deben ponerse mejor, y aquí, específicamente, esto es lo que vaya hacer para que suceda". Por ejemplo, en lugar de decir, "Yo deseo poder ir a la universidad algún día", siéntate hoy mismo. Haz cartas a varias universidades específicas, pidiendo solicitudes de entrada, y cuando lleguen, comienza a llenar esas solicitudes. En lugar de decir, "Yo deseo que pudiera bajar de peso", ve a ver a tu doctor, y métete en un plan específico de pérdida de peso. Toma una decisión, y entonces, toma el primer paso.

   El éxito de la gente o el fracaso de la gente no depende del color de su piel. Tú puedes ser blanco, negro, moreno, amarillo o rojo, yeso no va a afectar el cumplimiento de tu visión. El problema real es el color de la vida de algunas personas; sus vidas son completamente color "gris". Tales personas no tienen un estilo de vida preciso. Sólo están ahí. Ellos sólo andan vagando perdidos, permitiendo que la vida haga de ellos lo que se le antoje.

   Dios no quiere que nadie viva en una zona gris. Cuando alguien está viviendo en la zona gris, significa que esa persona no está diciendo ni sí ni no, sino sólo tal vez. Nunca establece nada en su corazón. Hay millones de gentes que nunca están seguros de quiénes son o qué es lo que tienen que hacer y tampoco adónde se dirigen. Estas gentes están viviendo en lo gris. No tienen intención alguna de hacer algo con su vida. Qué realidad tan deprimente. Dios ha invertido tanto en nosotros. El aborrece vernos malgastando nuestra vida en pensamientos ociosos que nunca pasan de ser deseos. Dios quiere que coloquemos nuestros pies en la tierra firme de la visión.

Viviendo con Indecisión
   Las visiones de muchas gentes nunca toman una forma concreta porque ellos no pueden acabar de decidirse acerca de lo que quieren hacer en la vida. La única decisión que ellos hacen es la decisión de no decidir nada, La indecisión prolongada es un asesino de la visión y también extrae todo el gozo de la vida. Yo he notado que las gentes más miserables sobre la tierra son aquellos que nunca pueden llegar a tomar una decisión. La Biblia expresa su situación muy bien al decir de esta manera: "siendo el hombre de doble ánimo, inestable en todos sus caminos" (Santiago 1:8, se añadió énfasis). La indecisión afecta todas las áreas de nuestra vida. Una persona que es indecisa es inestable; esta persona siempre está en tierra arenosa.

   Muchos de nosotros hacemos listas antes de ir de compras, pero muy pocos de nosotros hacemos listas acerca de lo que realmente queremos hacer para nuestra vida. Tal y como lo dije en el capítulo uno, mucha gente-tal vez tú mismo-han estado tratando de decidir hacer algo por muchos años, pero no han podido llegar a una decisión en firme acerca de ello. Algunas veces, ellos imponen este retraso en ellos mismos debido a la incertidumbre o debido al temor de fracasar; otras veces, ellos se preocupan acerca de lo que otras personas pueden estar diciendo o pensando con relación a sus ideas. Pero estas personas se están poniendo en una posición muy peligrosa: están en medio de la carretera. Cuando tú eres indeciso, la vida te está atropellando todo el tiempo.

   Yo estoy dedicado a llegar a cumplir y realizar todo aquello para lo cual Dios me permitió nacer. Yo decidí desde hace muchos años que yo sólo iba a ver la Palabra de Dios y la visión que El me dio en mi corazón para poder saber lo que yo podía realizar. De esta manera, los propósitos y los principios de Dios han determinado lo que yo vaya ser y lo que yo vaya hacer, en lugar de que lo determinen mis propios temores de lo que otras gentes puedan pensar. Yo estoy bien establecido en mi visión, de la misma manera como Jesús estaba en la Suya. La Biblia dice, "Y sucedió que cuando se cumplían los días de su ascensión (de Jesús), El, con determinación, afirmó su rostro para ir a Jerusalén" (Lucas 9:51). Jesús afirmó Su rostro "resueltamente" o "como un pedernal" (Isaías 50:7) en Su determinación para llegar a cumplir Su propósito. El pedernal es una de las piedras más duras que tú puedes encontrar. Esta analogía significa que una vez que Jesús había establecido Su objetivo de ir a la cruz, ya era muy tarde para tratar de convencerlo de que no lo hiciera. El estaba establecido y determinado a realizar Su visión.

   ¿Acaso estás tú viviendo de la misma manera? ¿Existe algo que tú has decidido seguir haciendo sin importar lo que sea? Estás dedicado a una visión que es mucho más grande que tu vida?
Dr. Myles Munroe. Los Principios y el poder de la visión. Editorial Whitaker House. 2003. Pag 73 - 81

viernes, 21 de enero de 2022

LA FUENTE DE LA VISION. Parte III

 La Visión es la única cosa que te va a dar completa realización.

   Otra forma en que tú puedes saber si una visión es real es cuando ésta es la única cosa que te da una verdadera satisfacción. El hecho de sólo trabajar en un empleo es muy desalentador. Ir a trabajar es una experiencia deprimente para mucha gente debido a que día tras día, ellos están haciendo algo que odian hacer. Esto no es para lo cual tú fuiste creado. En Eclesiastés 3:13 dice lo siguiente, "Además, que todo hombre que coma y beba, vea lo bueno en todo su trabajo. Eso es don de Dios". Es el deseo de Dios que disfrutemos de nuestro trabajo, pero sólo puede suceder cuando estamos haciendo el trabajo correcto.

   Por lo tanto, sólo hasta que tú llegas a seguir el sueño o visión de Dios, tú vas a estar insatisfecho. En Proverbios 19:21 dice, "Muchos son los planes en el corazón del hombre, mas el consejo del Señor permanecerá". No importa en qué cosas estás ocupado, no importa lo que tú estés logrando, si no es lo que Dios quiere que tú hagas, tú no vas a poder tener total éxito en ello. ¿Por qué? Porque el verdadero éxito no consiste en lo que tú llegas a lograr; consiste en hacer aquello que Dios te dijo que hicieras. Esta es la razón porque las personas que hacen grandes proyectos o que obtienen mucha fama pueden tener éxito y estar deprimidos al mismo tiempo.

   El hecho de ir en contra de tu propósito puede ser un asunto personal, pero nunca se puede considerar un asunto privado. Tú puedes echar a perder la vida de otros si tú no estás en el lugar donde debes estar, o si tú debes ir a otro lugar y estás rehusando hacerlo. ¿Recuerdas la historia de Jonás en la Biblia? Dios le dijo que su propósito era que él fuera a la ciudad de Nínive para advertir a toda esa gente y que voltearan hacia Dios. La respuesta de Jonás fue, de hecho, "¡Yo no voy a ir!" Yen lugar de hacerlo, él se subió en un barco que se dirigía a Tarsis.

   Dios ya había propuesto que Jonás debería ir a Nínive, incluso desde antes de que este profeta hubiera nacido. Su propósito ya se había cumplido en la eternidad, y ahora Dios lo estaba mandando para que lo cumpliera. Dios no quería que Jonás estuviera en un barco que se dirigía a Tarsis, siendo que, al contrario, él tenía que ir a la ciudad de Nínive. Si tú te subes en cualquier otro "barco" que no es el que tú tienes que tomar, tú vas a causarles a los demás muchos problemas. En el caso de Jonás, el barco en que él se subió estuvo en peligro de hundirse en medio de una tormenta terrible. El sabía que la mano de Dios estaba en toda esta situación, así que, él les dijo a los marineros que la tormenta se iba a detener si lo arrojaban al mar. Cuando los marineros hicieron esto, el mar se calmó, y Dios proveyó un
gran pez para que se tragara a Jonás-protegiéndolo con esto del mar hasta en tanto él cambiara de opinión y estuviera de acuerdo en hacer lo que Dios le había mandado hacer. (Favor de ver Jonás 1-2.)

   Yo quiero urgirte para que no te subas en el barco equivocado, pero para que te quedes dentro de la dirección del propósito de Dios. Tal vez, tú estás en el vientre de este gran pez en este momento. Tú puedes encontrar el camino de regreso a tierra firme por medio de regresar a aquello que Dios ha propuesto que tú hagas.

La Visión requiere una conexión vital con Dios.

   Mucha gente no reconoce la visión que Dios ha puesto dentro de ellos debido a que ellos no tienen una conexión vital o de vida con Dios. Esta conexión necesita ser restaurada antes de que ellos puedan ver su verdadero propósito. La humanidad como un todo ha perdido su relación con el Creador desde que el hombre y la mujer le voltearon su espalda a Dios y trataron de buscar sus propios caminos. Sin embargo, el propósito de Dios nunca cambia, y dado que Su propósito ha sido inculcado dentro de nuestros deseos, nuestros propios caminos, a final de cuentas, nunca resultan ni realizantes ni satisfactorios.

   Dios está dedicado a tu propósito, y El proveyó la salvación a través de Cristo Jesús para rescatar Su voluntad y Su propósito en tu vida. De hecho, El dijo, "Yo no voy a perder aquello para lo cual Te hice nacer. Te voy a salvar por tu propio bien y para que Yo pueda redimir aquello que quiero cumplir a través de ti". El nos restaura a Sí Mismo, para que podamos hacer las obras que El tenía en mente para nosotros desde antes de la creación del mundo. Otra vez, "Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas" (Efesios 2:10). Somos salvos no por medio de hacer buenas obras, sino para el propósito de hacer buenas obras.

   En otras palabras, fuimos salvos para cumplir nuestras visiones terrenales. Si somos salvos sólo para que podamos llegar al cielo, entonces, Dios está tomando demasiado tiempo para cumplir Su plan. La manera más rápida para llegar al cielo es la  muerte. Si Dios quisiera que nos fuéramos al cielo de inmediato, El nos salvaría y entonces, haría que muriéramos al día siguiente. Dios quiere que lleguemos a cumplir los propósitos que El nos ha dado para realizar aquí en la tierra; por esto es que El nos salva, nos santifica y nos deja aquí durante un tiempo.

   Una vez que hemos sido restaurados por Dios, recibimos Su Espíritu Santo, y podemos ver y entender la visión que El ha colocado en nuestro corazón. Aprendemos a discernir la verdadera visión a través de nuestra relación con El y por medio de leer Su Palabra, porque la visión genuina siempre va a estar de acuerdo con Su naturaleza y con Su carácter. La Biblia dice lo siguiente, "Destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios (2a. Corintios 10:5). Este versículo está hablando acerca de ideas. Continúa diciendo, "Poniendo todo pensamiento en cautiverio ala obediencia de Cristo" (2a. Corintios 10:5). Cualquier idea que no está en contra de la Palabra de Dios, o en contra de obedecer los deseos que Cristo Jesús tiene para tu vida, es una idea de Dios. Las ideas de Dios siempre van a estar de acuerdo con la voluntad de Dios. Dios nunca te va a dar una idea que sea contraria a la Biblia. Esto es imposible. Por lo tanto, tú tienes que echar fuera y tienes que desechar cualquier idea que esté en contra de la Palabra de Dios. Tú debes ignorarlas. Si una idea no está de acuerdo con la voluntad de Dios, hazla a un lado.

La visión corporativa y la visión personal.

   La quinta clave para poder entender la visión es poder darse cuenta que es tanto personal como corporativa; la visión personal siempre se va a encontrar dentro de una visión corporativa más grande. No es el método de Dios darle visión a todo un grupo. El da la visión a un individuo, el cual comparte su visión con el grupo, y transfiere la visión hacia ellos. Los miembros del grupo entonces van a correr con esta misma visión debido a que ellos se dan cuenta que tiene un lugar con su vida y que permite que sus visiones personales también se realicen.

   Moisés fue forzado por medio de una visión para liberar al pueblo de Israel y para guiarlos hacia la Tierra Prometida. Josué fue motivado por medio de una visión para poseer esa tierra. David fue dirigido por una visión para establecer al pueblo de Dios. Nehemías fue poseído por una visión para reconstruir los muros de Jerusalén. En cada caso, la visión le fue dada a un individuo quien era el responsable de que se cumpliera, y el individuo la transfirió a un grupo de personas.

Trabajando juntos para realizar la visión.

   Cuando una persona comienza a sentir su propósito y su don, frecuentemente, él lo interpreta como un llamamiento hacia la independencia, la autonomía y la separación. Sin embargo, nada puede estar más lejos de la verdad. El sentido de la visión personal es edificado dentro de una visión más grande, y de la misma manera, va a llegar a cumplirse en el contexto de un propósito más grande. Esta es la manera como Dios maneja la visión personal y la visión corporativa para que vayan juntas. Para poder cumplir un propósito corporativo o hacer que se realice una visión más grande, Dios junta los dones y las visiones únicas de mucha gente. Dios quiere que tú traigas tu tiempo, tu energía, tus recursos y el poder de tu creatividad para que vengan a ser parte de una visión mucho más grande a la cual tu visión va a estar conectada.

   Sabemos que un automóvil funciona cuando todas sus partes del motor están trabajando en conjunto. Y aunque cada parte tiene sus características únicas y privadas, todas las partes "se someten" unas a otras para hacer que ese automóvil funcione. El mismo principio es verdadero para la verdadera visión personal y corporativa. Ninguna gran obra jamás ha sido hecha por una sola persona. Se necesitan muchas personas para realizar una visión. Debes leer la historia. Debes leer la Biblia.

   Por ejemplo, un grupo de hombres ayudaron y apoyaron al Dr. Martin Luther King para que se realizara su visión. Todos sabemos acerca del nombre del Dr. King, pero muy poco hemos escuchado acerca de estos otros hombres, aunque ellos fueron esenciales para cumplir su propósito. El Dr. King no hubiera podido realizar su visión sin la ayuda de ellos. De la misma manera, no conocemos los nombres de aquellos que ayudaron a Moisés a juzgar y a servir como árbitros dentro del pueblo de Israel, pero ellos fueron un elemento de apoyo esencial en el propósito de dirigir al pueblo que Dios le había dado a Moisés. Estos hombres trabajaron muy duro. Ellos tuvieron que ejecutar juicios y a mantener a todo el mundo en orden, pero nosotros sólo conocemos el nombre de Moisés. Moisés recibió una visión personal, pero se necesitó la obra de todos estos hombres para que pudieran ver la visión corporal cumplida. (Favor de ver Éxodo 18:13-26.) Dios va a reunir propósitos y visiones privadas a fin de poder llegar al éxito corporativo.

   Cuando la gente no entiende o no acepta la relación que existe entre la visión y la visión corporativa, puede haber problemas. Si los miembros del grupo piensan que son inferiores a la persona que tiene la visión original, o si el líder comienza a pensar que es más importante que los otros miembros, o si uno o más de los miembros quieren suplantar a la persona que tiene la visión más grande, aquí es cuando comienzan todos los problemas. Moisés tuvo los problemas postreros con María y con Aarón, que eran su hermana y su hermano. Dios los había escogido a todos ellos como líderes. (Favor de ver Miqueas 6:4.) Sin embargo, Moisés fue el único que había recibido la visión original, y él era el único con quien Dios hablaba directamente, y a través de quien Dios hablaba. Cuando María y Aarón se pusieron celosos de Moisés y quisieron usurpar su función, causaron todo un torbellino dentro de ese grupo de liderazgo. Dios tuvo que recordarle a María y a Aarón en una forma muy evidente el hecho de que los propósitos de Dios iban a prevalecer y no nuestras ambiciones personales. (Favor de ver Números 12:4-5.) Sin embargo, si estamos alineados con la naturaleza y el carácter de Dios, vamos a desear sólo lo que El desea y vamos realizarnos en una manera como jamás lo hubiéramos hecho si hubiéramos buscado nuestras propias ambiciones.

   Debemos tener una actitud de cooperación para con aquellos con quienes debemos compartir la visión corporativa.

   La realización de tu visión requiere que tú seas capaz de someterte a otros dentro de un propósito mucho más grande. Esto significa poder trabajar con tu jefe y con tus otros compañeros en una manera productiva. Significa que no vas a tratar de menospreciar a los líderes de tu grupo, y tampoco vas a permitir que los celos se interpongan en el camino de esta visión. Significa que no te vas a desviar, tratando de realizar una visión corporativa sólo por ti mismo. Si vamos a hacer algo en representación de Dios, para que el mundo sea mejor por el hecho de que estamos aquí, no podremos hacerlo con una actitud privada e individualista. Es muy importante que tengamos mucho cuidado cuando estamos tratando con la visión. Debemos estar conscientes de la obra y de los caminos de Dios, para estar de acuerdo con ellos en lugar de estar en contra de ellos.

Dibujando la visión.

   Cuando llegamos a entender la relación que existe entre la visión personal y la visión corporativa, vamos a conocer en gran manera la forma como Dios realiza los sueños de la gente. En Proverbios 20:5 dice, "Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre, y el hombre de entendimiento lo sacará". En otras palabras, todos tienen una visión en su corazón, pero la persona que tiene entendimiento va a hacer que ese propósito, ese sueño, esa visión, pueda salir para que pueda convertirse en una realidad. Una persona de entendimiento en forma figurada va a sumergir la cubeta hacia las aguas profundas del pozo de tu alma y va a comenzar a sacar lo que tú estás soñando y lo que tú estás pensando. El va a dar vida a tus deseos y a tus pensamientos, y por lo tanto, va a ayudar a que se conviertan en una realidad.

   ¿Cuál es el proceso mediante el cual esto ocurre? Después de que Dios le da la visión a un líder, entonces tú  - de una manera o de otra- vas a entrar en contacto con esta persona, que va a presentar la visión corporativa, y tú te vas a entusiasmar acerca de participar en ella debido a que tú puedes ver que tu visión privada tiene su realización dentro de ella. Es esencial para ti el hecho de que llegues a entender que Dios trae a tu vida la visión corporativa, no con el fin de darte una visión, lo cual El ya te ha dado, sino para avivar o a desarrollar tu visión personal En otras palabras, tú no recibes tu visión de otras gentes, pero tú eres capacitado para realizarla a través de otras gentes. El líder de la visión corporativa ayuda a activar tus pasiones, tus sueños, tus dones y tus talentos.

   En un sentido, eso es lo que yo espero hacer a través de este libro. Es mi deseo avivar tu visión. Tal y como yo escribí anteriormente, mi propia visión es inspirar y sacar a la luz el líder escondido en cada persona a que yo llego a conocer. Tú eres un líder en el propósito específico que Dios te ha dado para que cumplas a través de tu don, porque nadie más excepto tú puede llegar a cumplirlo. Yo espero que mi visión de tu potencial para el liderazgo te motive y te anime para que llegues a cumplir la visión que está en tu corazón. Tal vez algo ya ha comenzado a suceder dentro de ti. ¿Acaso ya estás comenzando a pensar diferente? ¿Estás comenzando a soñar? ¿Eres capaz de creer que es posible que se cumplan las cosas que tú nunca creíste antes que fueran posibles? Si es así, tú has comenzado a obtener la visión para tu vida.

   La visión corporativa dentro de la cual, a final de cuentas, tu visión personal va a ser realizada, puede tratarse de una compañía, de una iglesia, de una organización de beneficencia, o aun de tu propia familia. Por esto es que, cuando tú escuchas algo que se relaciona con tu visión, tú debes poner mucha atención, porque tal vez pueda ser que tú debas adherirte a ello. Tal vez a ti te va a ser dada la visión corporativa, tal como el hecho de comenzar un negocio o el hecho de organizar un proyecto para la comunidad. Pero ninguno de nosotros fuimos hechos para realizar nuestras visiones con nuestras propias fuerzas o a solas. El gozo del plan de Dios para la visión personal y para la visión corporativa es que nada para lo cual nacimos va a ser hecho por nosotros solos o solo para nosotros. Si tú y yo somos parte de la misma visión corporativa, entonces, yo necesito tu visión y tú necesitas la mía. Por lo tanto, debemos permanecer juntos y trabajar juntos. No debemos aislarnos dentro de nuestros éxitos personales.

   Yo no me involucré en el trabajo que estoy haciendo para hacer un gran nombre para mí mismo. El trabajo de mi vida consiste en cumplir la tarea que Dios me ha dado. Cada miembro de mi staff o de mi organización tiene una parte que realizar en nuestra visión. Mi parte consiste en avivar sus sueños personales y su parte consiste en avivar los míos. Cuando nos avivamos las visiones los unos a los otros, el depósito divino del destino comienza a fluir. La visión genera visión. Los sueños siempre avivan los sueños de los demás.

   Cada vez que yo comienzo a sentirme desanimado, yo siempre les hablo por teléfono a mis amigos que tienen grandes sueños. Un día yo le llamé a mi amigo Peter Margan. Cuando él escuchó mi voz, él dijo, "¿Qué pasa?" Yo le dije, "Yo sólo llamé para hablar contigo". El me dijo, "¿Qué es lo que anda mal?" "Nada; sólo habla conmigo". "¿Qué es lo que quieres decir?" "Sólo habla conmigo. Dime lo que está sucediendo en tu vida. Dime hacia dónde te diriges. Hazme saber que no me encuentro sólo en este mundo en busca de una visión".

   Tú necesitas gente alrededor de ti que puedan creer en sueños mucho más grandes que el tuyo propio para que puedan estar avivando tu visión. Existe mucha gente que te va a estar diciendo que te eches para atrás y que no hagas nada. Pero una persona con entendimiento va a avivar tus propósitos. Una persona con entendimiento va a hacer que tu sueño se levante desde ese pozo profundo dentro de ti y te va a ayudar a avanzar verdaderamente hacia tu visión. Tú vas a creer, sin importar de dónde vengas, que adónde vas, siempre es mejor.

Pasos para realizar la visión.

1-. Tómate media hora y ponte a soñar acerca de lo que te gustaría hacer en la vida. ¿Cuáles son las ideas y los deseos que tú tienes? ¿Qué es lo que tú siempre has querido hacer?

2-. Piensa acerca de tus dones o talentos principales. ¿Cómo es que tus sueños y tus dones se relacionan?

3-. Escribe en una hoja de papel tus ideas, tus deseos y tus dones, y léelos todas las noches durante una semana. Entonces, pregúntate a ti mismo, "¿Acaso estas ideas son verdaderas? ¿Acaso son 10 que yo quiero hacer?" Si tu respuesta es sí, mantenlas a la mano donde tú puedes referirte a ellas a medida que tú lees este libro, y observa cómo van a tomar forma de una visión específica y de objetivos concretos que te van a mover hacia el cumplimiento de tu propósito.
Dr. Myles Munroe. Los Principios y el poder de la visión. Editorial Whitaker House. 2003. Pag 61 - 71

viernes, 14 de enero de 2022

LA FUENTE DE LA VISIÓN. Parte II

  Por ejemplo, a medida que yo avanzo en el desarrollo del ministerio de Bahamas Faith Ministries International, yo no estoy tratando de "terminarlo". Dios ya ha terminado un centro de entrenamiento para líderes de primera clase a nivel mundial, incluyendo todos sus detalles, tales como la Asociación de Líderes del Tercer Mundo, y el Liderazgo a la Vanguardia. El ya los terminó en la eternidad, y ahora, El está haciendo que esto llegue a existir. Ello propuso, y entonces, El regresó y dijo, "Ahora, voy a ir a una pequeña isla en las Bahamas y voy a llamar a un joven que vive en una pequeña casa de madera y que forma parte de una familia de once hijos, para que él pueda comenzar el proceso de realizar esta visión". El proceso es la manera de Dios de prepararme y de preparar a aquellos que están involucrados en BFMI para que lleguemos al resultado final.

Tú no eres un experimento. Dios nunca hubiera permitido que tú comenzaras tu vida y tu propósito a menos que estos ya estuvieran completamente terminados y realizados en la eternidad. Tú naciste para manifestar algo que ya está completamente realizado y terminado. Tú debes darte cuenta, sin embargo, que tu final no se parece en nada a tu comienzo-y tampoco se parece a ningún otro punto intermedio del proceso también. Esta es la razón por la cual tú debes vivir por fe, mirando hacia delante y buscando aquello que Dios ya ha terminado; de otra manera, tú vas a creer sólo en aquello que tú ves con tus ojos físicos en lugar de creer en la visión que tú ves en tu corazón. 

   En este punto, yo quiero hacer bien clara la diferencia entre propósito y visión. El propósito es la intención para lo cual te creó Dios, es la razón de por qué naciste. El propósito es aquello que Dios ya ha decidido en Su propia mente y que tú estás supuesto a comenzar a realizarlo. Por lo tanto,

• el propósito es cuando tú sabes y entiendes aquello para lo cual tú naciste y,
• la visión es cuando tú puedes ver esto en tu mente por fe, y puedes comenzar a imaginártelo.

Cuando tú eres capaz de ver tu propósito, tu visión cobra vida.

   Me gusta definir visión corno "la visión es previsión con perspicacia y profundidad, basada en la retrospección". Tenernos perspicacia y profundidad dentro del propósito de Dios para nosotros, basados en que sabernos que Dios ya la terminó en la eternidad. La visión es un destello de nuestro futuro que Dios ya propuso. No sabernos todos los detalles acerca de cómo es que nuestro propósito se va a desarrollar, pero podernos ver sus "detalles finales" porque Dios nos los revela a nosotros por medio de las visiones que El nos ha dado. Esta es la razón de por qué podernos estar confiados que sí se van a llegar a cumplir.

   Supongamos que tú no tienes el dinero que se necesita para realizar tu visión. De hecho, Dios te dice, "Yo ya he estado donde tú vas, y tú vas a contar con todo aquello que tú necesitas". El nos dice que nuestras visiones se van a realizar, y esto es lo que nos da el valor y el coraje, y evita que nos entristezcamos cuando las cosas se ven corno si nunca se van a poder realizar.

Tú fuiste diseñado perfectamente para realizar y completar tú propósito.
Cuando Dios te creó con un propósito, El también te diseñó perfectamente para que seas capaz de realizarlo. Esto significa que El te preparó en una manera específica para que tú pudieras tener todos los componentes necesarios para poder cumplir la visión que El te dio.  Tú nunca tienes que preocuparte por el hecho de que seas capaz o de que no seas capaz de cumplir o realizar la visión de tu vida. El hecho de que tú fuiste creado para realizarla significa que tú ya posees todo lo que se necesita para cumplirla. Dios siempre nos da la habilidad para hacer cualquier cosa que El nos pide.

La Visión Es Acerca de Dios.

   El propósito, por lo tanto, es la fuente de tu visión. Tu propósito existió antes de que tú llegaras a existir. Aquello para lo cual tú naciste fue realizado por Dios aun antes de que tú entraras en escena, y El ordenó tu nacimiento a fin de que tú lo realices. Dios no te creó y entonces dijo, "Déjenme ver qué es lo que puedo hacer con éste". El no sólo crea algo para después decidir en qué lo va a usar. El siempre sabe primero lo que El quiere, y entonces, El asigna a alguien o algo para que lo realice para El.


  Por consecuencia, en Su misma esencia, la visión no es acerca de nosotros-es acerca de Dios. En Proverbios 19:21 dice lo siguiente, "Muchos son los planes en el corazón del hombre, mas el consejo del Señor permanecerá". La verdadera visión no es un invento humano. Trata acerca de los deseos que Dios quiere impartirnos. No es nuestra perspectiva privada acerca del futuro; al contrario, es la perspectiva inspirada de Dios acerca de nuestro futuro. La visión es aquello en donde Dios quiere que contribuyamos para la edificación de Su reino en la tierra. Su propósito fue perfectamente establecido mucho antes de que tuvieria cualquier plan para nuestras vidas. Debernos consultar a Dios para poder conocer Sus propósitos para nosotros, y de esta manera, podamos hacer los planes adecuados. En Eclesiastés 3:14 dice lo siguiente, "Sé que todo lo que Dios hace será perpetuo; no hay nada que añadirle y no hay nada que quitarle; Dios ha obrado así, para que delante de El teman los hombres".

Tú ya conoces tú visión.
   En cuarto lugar, debemos entender la clave para poder reconocer la visión personal Después de leer mis libros acerca del propósito, mucha gente me escribe y me dice, "Bien, ya leí tu libro. Es maravilloso y ha cambiado mi vida. Yo estoy listo para salir adelante, excepto por el hecho de que no sé cuál es mi visión. Dime cómo poder encontrarla". Para poder encontrar tu visión, tú tienes que ver dentro de ti mismo, que es el lugar donde Dios la ha colocado. La clave es ésta: la voluntad de Dios está tan cerca de nosotros como nuestros pensamientos más persistentes y como nuestros más profundos deseos.

La visión está tan cerca de ti como lo están tus más profundos deseos.

   El Salmo 37:4 nos dice, "Pon tu delicia en el Señor, y El te dará las peticiones de tu...." ¿Deseos de tu qué? "Tu corazón" (v. 4). Espera un momento. ¿Acaso Dios no nos da deseos del cielo? Sí, sí lo hace. Nuestros deseos se originaron ahí, pero debes recordar que Dios ha colocado los deseos que tiene para ti dentro de tu corazón. El puso los planes para tu vida dentro de ti cuando tú naciste, y estos planes nunca han salido de ti. El corazón, en este caso, significa tu mente subconsciente. Dios puso sus planes ahí porque El quiere estar seguro que tú los encuentres. Algunas veces, sus ideas llegan en formas múltiples. Dios tal vez puso cinco o seis cosas en tu mente que El quiere que tú hagas, y cada una de ellas es para una temporada diferente o para una época diferente de tu vida.

   Pero ya sea que El te dé una idea o seis ideas, los pensamientos de Dios son consistentes. Van a estar presentes a través de toda tu vida. No importa hasta qué edad crezcas, los mismos pensamientos van a seguir regresando hacia ti y los deseos nunca te van a dejar. Esto se debe a que la voluntad de Dios para ti nunca cambia. La Biblia dice, "Los dones y los llamamientos de Dios son eternos e irrevocables" (Romanos 11:29). Los detalles específicos de tus planes pueden cambiar a medida que se desarrolla tu propósito, pero tu propósito en sí, es permanente. No importa lo que suceda en la vida, tú nunca vas a poder huir de aquello que Dios puso en tu corazón para realizar. La visión te posee por completo; tú no posees a la visión.

   Todos los pensamientos, ideas, planes y sueños que se mantienen consistentes dentro de ti, fueron puestos ahí por Dios. No importa cuántas veces tú te olvides temporalmente de ellos, ellos siempre van a regresar a tu mente. La visión es la idea que nunca te deja, es el sueño que nunca se desvanece, es la pasión que nunca se rinde, es ese deseo "tan irritante", que está tan dentro de ti y que hace que tú no puedas disfrutar tu trabajo actual debido a que siempre estás pensando en aquello que deseas estar haciendo. La visión es lo que te mantiene viendo, aun cuando tengas tus ojos cerrados.
.
   Yo he encontrado que la gente continuamente está esperando que Dios les diga qué hacer, siendo que esto ya les fue dado. La gente religiosa, especialmente las gentes cristianas, han estado buscando la voluntad de Dios en todos lados, excepto dentro de ellos mismos. Es necesario que ellos se den cuenta de que no reciben sus propósitos después de que han nacido de nuevo; sus propósitos les fueron dados desde el momento en que nacieron físicamente. Dios nos ha salvado debido a que El nos ha dado tareas y responsabilidades que El no quiere perder. Tú no fuiste salvo por el sólo propósito de ir al cielo; tú fuiste salvo para que termines tus tareas y responsabilidades en la tierra. De hecho, Dios te redimió debido a la visión que llevas dentro de ti. La Biblia dice, "Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas" (Efesios 2:10, se añadió énfasis).

   Mucha gente me pregunta cómo es que Dios nos habla. Ellos dicen, "Yo quiero oír algo que Dios me diga. ¿Acaso El habla en voz audible? ¿Acaso El va a venir en medio de la noche y va a susurrar en mi oído? ¿Acaso El habla a través de algún tipo de animal o escribe en la pared de la misma manera como Ello hizo en el Antiguo Testamento?" Ellos no se dan cuenta de que Dios ha estado hablándoles desde que nacieron, y que El sigue hablándoles actualmente. Dios les habla a través de los pensamientos, de las ideas y a través de las visiones que ellos tienen en su mente. Si tú no tienes clara tu visión, tú puedes pedirle a Dios que te revele los deseos más profundos que El ha colocado dentro de ti.

   Algunas personas llaman a los teléfonos de los adivinos y de los psíquicos para que otros les digan acerca de su futuro. Tú no necesitas consultar psíquicos, ni leer el tarot. La cosa más triste es que los cristianos hacen casi lo equivalente de estas cosas cuando ellos corren de una reunión a otra reunión, pidiéndole a la gente que les profeticen acerca de su futuro, sin llegar a entender que Dios ya les ha dado su visión directamente a ellos mismos. Un profeta puede confirmar tu visión, pero ni él ni ella te puede dar tu visión. Dios te la da a ti directamente, y El te la revela a medida que tú lo escuchas a El y lo sigues. Dios dice, "Volveos a mi reprensión: he aquí, derramaré mi espíritu sobre vosotros, os haré conocer mis palabras" (Proverbios 1:23), y también dice, "Pondré mi ley dentro de ellos, y sobre sus corazones la escribiré; y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo" (Jeremías 31:33). Dios pone Sus pensamientos dentro de nosotros a través del Espíritu Santo. Lo que tenemos que hacer es escuchar a lo que Dios nos ha dado en nuestro corazón y en nuestra mente.

La Visión es Mucho Más que "Sólo Tener Interés por Algo".

   Una manera de discernir si algo es una visión que viene de Dios es por medio de determinar si acaso tú tienes un verdadero deseo de hacerlo o si sólo se trata de un interés pasajero en ello. Tú puedes estar interesado en algo, pero sin tener una verdadera pasión para hacerlo. Pero si tú tienes pasión, tú vas a buscar activamente tu visión y las cosas van a comenzar a suceder y van a hacer que comience a realizarse. Recuerda que una persona con visión es más grande que la fuerza pasiva de noventa y nueve gentes que sólo están interesados en hacer algo o en llegar a ser alguien.

La visión va a persistir aun teniendo todas las probabilidades en su contra.

   Otra manera de poder reconocer una verdadera visión es cuando tú perseveras en tu sueño o visión a pesar de todos los grandes obstáculos que se te presenten. Cuando muchas personas piensan acerca de sus sueños o visiones, ellos dicen, "Oh, no, eso es imposible para mí", así que, ellos se conforman con hacer algo mucho menor y terminan completamente vacíos interiormente y sin realización alguna. El problema muy frecuentemente es que hemos sido entrenados y que nos han lavado el cerebro nuestras sociedades para que pensemos en pequeño, para pensar en pequeño, para esperar muy poco, y para no tratar de hacer nada en grande. Cuando comparamos lo que nos han estado diciendo que podemos ver en el "mundo real" con nuestros propios sueños o visiones, nuestras visiones parecen ser poco realistas y comienzan a desvanecerse. Pero si una visión es verdaderamente de Dios, estamos supuestos a continuar, sin importar las dificultades que se presenten. Por lo tanto, si tú tienes una genuina visión que Dios te haya dado, tú necesitas desarrollar persistencia, que es algo de lo que hablaremos más en un capítulo posterior.

La Visión No Es Egoísta.

   La verdadera visión no es egoísta. Su propósito es traer el reino de Dios a la tierra y dirigir a la gente hacia Dios. Una visión, por lo tanto, siempre debería enfocarse en ayudar a la humanidad o en edificar a los demás de alguna manera. 

   Esto significa, primero que todo, que Dios nunca te va a obligar a ir en busca de tu visión a expensas de tu familia. Un hombre mayor, quien es un muy estimado amigo mío, fue a una conferencia, y un supuesto profeta le habló acerca de lo que Dios quería para su vida. Después de eso, vino conmigo y me dijo, "¿Pudiste escuchar lo que me dijo el profeta?" Yo le dije, "Sí". El preguntó, "¿Qué es lo que tú piensas?" Yo le contesté, "Bueno, vamos a orar con relación a esa profecía. Vamos a tomar nuestro tiempo, pedir algo de consejo, y vamos a encontrar la voluntad de Dios para ello". La siguiente vez que yo escuché algo acerca de él, él ya había puesto todo un plan para poder llegar a cumplir esa profecía. El dejó a su familia y se fue a otro país. ¿Realmente era este el propósito de Dios?

   Hay ocasiones cuando los miembros de una familia van a estar de acuerdo en separarse por un tiempo para poder servir cierto propósito. Sin embargo, este no era el caso con este hombre. Cuando él buscó cumplir su profecía, su esposa se encontraba muy frustrada y sus hijos estaban muy confundidos y enojados. El estaba destruyendo a su familia y causando todo tipo de problemas y dificultades para ellos.


   Si el hecho de ir en busca de tu visión está causando todo un torbellino en tu familia, debes detenerte y orar en serio y hacer una profunda búsqueda en tu alma acerca de esa situación. Habla con los miembros de tu familia y escucha lo que ellos tienen que decir. Mientras que tú puedes esperar encarar algo de oposición en contra de tu visión, y mientras que tu familia al mismo tiempo no siempre no va a entender o a apoyar tu sueño o visión, el hecho de ir en busca de tu visión no debería de destruir las vidas de tus seres queridos. La visión siempre tiene que estar acompañada de compasión. Tú necesitas ser muy cuidadoso y muy sensitivo para no lastimar a nadie mientras que estás tratando de alcanzar tu objetivo.

   La segunda cosa de que debemos estar conscientes a la naturaleza nada egoísta de la visión es el hecho de que una verdadera visión nunca va a tomar la forma de construir un gran negocio sólo para que tú puedas tener millones de dólares, o una casa muy costosa, o un carro super lujoso o una casa de vacaciones en la playa. Estas cosas son objetivos, pero no son la visión- de hecho, probablemente son ambiciones egoístas. ¿Por qué? Porque ellos edifican tu reino en lugar de edificar el reino de Dios. Tu visión tal vez llegue a involucrar el hecho de hacer una gran suma de dinero. Sin embargo, la diferencia se encuentra en tu motivación y en tu actitud hacia el dinero. Tu perspectiva en las finanzas debería estar centrada en Dios y no centrada en ti mismo. Tú necesitas tratar tus finanzas como un recurso que Dios ha provisto para que puedas realizar tu visión, y no como una herramienta para llenar tu vida de lujos.

  Dr. Myles Munroe. Los Principios y el poder de la visión. Editorial Whitaker house. 2003. Pag 53 - 61