miércoles, 9 de junio de 2021

LA RESPUESTA A LA RESPONSABILIDAD. Parte I

   El deseo y la pasión por la libertad son inherentes al espíritu humano. Todo miembro de la familia humana lleva el silencioso grito por la libertad en los secretos rincones de su corazón. Sin importar el contexto étnico, cultural, social o político del individuo, la necesidad de sentirse valorado, importante y significativo está por encima de todo en la experiencia humana. Esta verdad se evidencia en el fenómeno casi natural de las luchas civiles y las rebeliones en los antiguos territorios coloniales en todo el mundo durante el siglo pasado.

   La era de la expansión imperialista fue resultado de la era del descubrimiento, que llevó a las pequeñas naciones europeas a expandir su posición política, económica y militar, a través de expediciones de exploración en todo el mundo. Esta necesidad agresiva por la supremacía imperial dio como resultado la invasión, dominación, mutilación -yen algunos casos, aniquilación, opresión y esclavitud- de millones de personas en todo el planeta. Esta era, conocida como la era colonial, fue un periodo en que muchas de las culturas y pueblos sufrieron despojos, dominio y opresión por parte de los poderes del imperio.

   El colonialismo es la imposición Y colonización de un territorio por parte de un poder imperial, por lo general con utilización de la fuerza y la subversión. La mayor parte de esta actividad inhumana se llevo a cabo bajo los sistemas políticos sofisticados y las monarquías de Europa. Las naciones principales que lideraron este periodo de la historia fueron Gran Bretaña, Portugal, Francia y España. 

   El proceso del colonialismo implicaba la captura de territorios y la imposición de soberanía y gobierno sobre los territorios capturados. Traía como consecuencia la subyugación de los nativos de esas tierras el establecimiento del dominio extranjero Y el control sobre. todos sus recursos y desarrollo En muchos casos se quitaban a los territorios sus recursos, y se exportaban al país madre o al Poder del Imperio. Para mantener el control de estos territorios, la necesidad de riquezas, poder y recursos, había que defender la autoridad, y este era un objetivo primario para cada uno de los imperios. 

   En consecuencia, el desarrollo de actividades viables económicamente en casi todos los territorios, era algo inevitable. Este contexto fue el cimiento del comercio de esclavos. No es nuevo este negocio. En los días de los faraones, ya existía. Siguió apareciendo en las civilizaciones de Babilonia, Grecia, Roma y el resto de Europa. La expansión del imperialismo europeo hacia el oeste introdujo la :esclavitud en nuestro hemisferio, Y exportó el espíritu de la esclavitud a todo el mundo. El comercio de esclavos fue la forma .más lucrativa de enriquecerse para millones, y la maldición de las vidas de aun mas millones.

   La naturaleza del comercio de esclavos, por un lado, fue el desplazamiento de personas a áreas y territorios donde debían trabajar para beneficio de la aspiración y la codicia imperial. En otros lugares, el poder imperial avanzó Y tomó los territorios; sometió a la población nativa a trabajos forzados y la esclavitud.

   En ambos casos el resultado fue la desvaloración del potencial humano y la supresión, opresión y deshumanización de millones de personas. 

   A estas personas se les quitó la dignidad, autovalia, la autoestima el autorespeto por sí mismos y su sentido del valor. En casos extremos hasta se los despojó de la condición de seres humanos. Los sistemas premeditados y calculados de control, insensibilización y total castración, causaron daños emocionales y mentales que hoy siguen existiendo.

   Los productos de estos programas imperialistas hoy se identifican como los países del Tercer Mundo, en desarrollo o aún no desarrollados. Fue solo durante las últimas siete décadas que estos territorios anteriormente coloniales, después de muchos años de lucha, obtuvieron la oportunidad de buscar su propio destino como pueblo y como nación. ¿Por qué se los llama Tercer Mundo? ¿Y cuáles son las características de una nación del Tercer Mundo?

El tercer mundo emergente.

   El concepto de Tercer Mundo se introdujo durante una reunión de las naciones del G5 (Francia, Alemania, Japón, Reino Unido y Estados Unidos) hace muchos años, cuando se reunieron para hablar sobre el desarrollo futuro de la economía global. Se dice que fue un economista francés quien, en un intento por describir las diferentes categorías de situaciones económicas en el mundo, sugirió que había tres mundos en el planeta.

   El primer mundo es el viejo mundo de Europa, construido sobre la base de la sociedad agricultora y gobernado por los sistemas de señores feudales y reyes. El segundo mundo, o Nuevo Mundo, describe las tierras descubiertas en América del Norte, Central y del Sur. Esta era también se conoció como Revolución Industria, como cimiento de nuestras sociedades mecánicas y técnicas en la era moderna. El último, el Tercer Mundo, describe a los miles de millones de personas en territorios que fueron víctima de la opresión de la esclavitud y el sometimiento.

   La definición general de Tercer Mundo se refiere a pueblos a quienes no se les permitió participar o beneficiarse de la Revolución Industrial, a pesar de que fue el sudor y la sangre de estos pueblos lo que sentó los cimientos sobre los que se apoyó la revolución industrial misma.

   Esta opresión se ve en todos los territorios donde floreció el colonialismo o la esclavitud. Hay hoy más de seis mil millones de personas sobre el Planeta Tierra, y más de cuatro mil millones viven en naciones categorizadas como Tercer Mundo. Muchos de estos países de formación más reciente han sido despojados de sus recursos y riquezas naturales, y no cuentan con las herramientas, la maquinaria o destreza necesaria como para competir en este mundo altamente industrializado y tecnológico del siglo XXI.

   Observe que la definición de Tercer Mundo abarca a la mayor parte de la población humana; un hecho significativo, porque indica que estas naciones son hoy objeto de la atención de Dios. Por eso, deben comprender su propósito en esta nueva era.

   Estas naciones son las últimas hoy en experimentar la verdadera libertad que el Creador planeó para toda la humanidad. Sin embargo, el proceso hacia la adquisición de este tipo de libertad ha sido para la mayoría de estas naciones un ejercicio frustrante, confuso y de desilusión.

   Una breve revisión de la joven historia de estas naciones y países en desarrollo, revelará el drama de la inestabilidad política, el desastre económico, la revuelta social, la confusión cultural y el conflicto espiritual. Muchas naciones del Tercer Mundo parecen sufrir de los mismos síntomas: crisis de identidad, deficiencia de ética en el trabajo y falta de propósito, visión y confianza en sí mismos.

   El continente de África atestigua la lucha de las naciones en desarrollo del Tercer Mundo por encontrar su lugar en el escenario global de la oportunidad económica, el progreso político y social y la identidad cultural. No es diferente la situación de las naciones del Caribe, ya que muchas de estas coloridas naciones que emergen del humo del fuego de la esclavitud, están formadas por el producto de África, de Asia y del Lejano Oriente. Las naciones sudamericanas como Brasil, Chile, Argentina, Colombia, Perú y Venezuela, así como las de la ex Unión Soviética, también sufren a causa de estas cicatrices de la opresión. La pregunta es: ¿por qué es que la lucha por la libertad y el progreso en todas estas naciones colonizadas y antiguamente oprimidas termina por lo general en la nube de desesperanza que vemos hoy? ¿Por qué parecía tan fácil obtener la liberación de la opresión colonial y lograr la independencia política, pero no así vivir la libertad que anticipaban? La respuesta está en la misma naturaleza de la libertad y la opresión.

   La respuesta es la misma para la persona y la nación. Los principios que garantizan la verdadera libertad fueron establecidos por Dios, el Creador. Pueden verse en el prototipo de formación de nación de Israel, a partir de una legión de esclavos en Egipto, y que llegaron al estado de nación de importancia, riqueza, prosperidad, estabilidad, cultura y fuerza moral.

   Las leyes y preceptos por medio de los que se logró este milagro nacional están al alcance de todas las naciones, comunidades y personas, si es que desean vivir la verdadera libertad. 

Myles Munroe. En busca de la libertad. Primera edición 2005. Editorial Peniel. Pag 197 a la 202

domingo, 30 de mayo de 2021

LA RESPUESTA AL LLAMADO DE LIBERTAD. Parte II

1-.  La libertad es la ausencia de leyes y restricciones.
   Primero, hay gente que dice que la libertad es la ausencia de leyes y restricciones. No quieren leyes, solo quieren ser libres. "No quiero que me digan qué hacer", se quejan. "No me impongan límites ni restricciones".

   Un adolescente de 16 años se acerca a sus padres y les dice: "Basta ya. No controlarán mi vida. Soy lo suficientemente grande y me voy de casa. Estoy cansado de que me digan qué hacer. Empacaré y me iré. ¡Quiero mi libertad!"

   Su madre llora mientras el necio joven sigue protestando. Él piensa que la madre llora porque no quiere que se vaya de casa ... y por eso es tonto. Ella no llora por eso. De hecho, le gustaría que se fuera si es eso lo que él quiere en verdad. Lo que le causa pena es el hecho de que dieciséis años no sabrá administrar su hogar. A esa edad no sabe lo que es pagar cuentas ni criar hijos. Le gustaría ahorrarle la pena. Sin embargo, el joven tiene un concepto de la libertad que implica ubicar su estilo de vida irresponsable en un departamento donde pueda dormir y ver TV todo el día. Para él la libertad es la ausencia de leyes y restricciones. y su error lo engaña. Cuando abandone sus dos primeros empleos, vendrá corriendo de vuelta a Mamá, comprendiendo que la libertad implica responsabilidad.

    Algunos adultos de 45 años suenan como adolescentes cuando se quejan: "¡Oye! ... vengo a la iglesia cuando puedo. Así que no me molestes. Debieras sentirte honrado cada vez que me ves allí. Hay muchas cosas que hacer en mi vida. Así que no me impongas reglas. Lo único que debes hacer es darme libertad". ¿Es así usted? ¿Se ha estado engañando con respecto a que la libertad es la ausencia de leyes y restricciones? La libertad sin leyes anarquía. No hay libertad sin ley.

2. La libertad es ausencia de trabajo y obligación.
   Como el joven de 16 años del que hablábamos antes, hay mucha gente que cree que la libertad es la ausencia de trabajo. Buscan que otros se ocupen de ellos, en su "libertad". Este error de concepto inevitablemente les cuesta a otros el precio de su holgazanería. Sucede en la nación y en la iglesia. Como sucedió con el muchacho a quien llevé en mi automóvil -del que hablé en un capítulo anterior- también hay mendigos en el desierto de la iglesia. ¡Jesús no murió para dar lugar a los mendigos y los vagos! Claro que existían en la iglesia del siglo 1, y también hoy los tenemos. El hombre que plantó esa primera iglesia escribió: "Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma" (2 Tesalonicenses 3: 10). No se puede ser más directo que esto. Si quiere usted vivir la libertad de Dios, tendrá que formar callos en sus manos al trabajar con la pala, porque la libertad requiere trabajo duro. La libertad exige más trabajo que la opresión.

3. La libertad es retirarse de la responsabilidad.
   Cuando los hijos de Israel se liberaron finalmente del Faraón, de repente ya no tenían quién les dijera qué hacer. Ya no había látigos ni había que construir pilares. Ya no les gritaban: "¡Vamos! ¡A trabajar! ¡hora de comer!  ¡hora de dormir!" Estaban agradecidos a Dios por haber sido liberados. Pero cuando ya no tenían al Faraón para que los dirigiera, sus mentes de esclavos seguían necesitándolo. Carecían de la disciplina personal para trabajar en forma independiente. y entonces se quejaban.

   Es por eso que tantas personas en el mundo tienen problemas con la disciplina. Viven en el desierto de la liberación, con mentalidad de esclavos de Egipto.

 ¿Por qué cree usted que tenemos que inventar cosas entretenidas para que la gente venga a la iglesia? ¿Por qué tanta comida gratis y premios para las funciones? Porque el Faraón ya no está allí para obligarlos a levantarse: y salir, así que necesitan un empujón. Cuando la comida y el entretenimiento son la razón por la que viene gente a la iglesia, nuestros juegos y almuerzos son el "Faraón".

   Sé que estoy empezando a molestar a algunos con esto. Pero al menos los que vienen al asado de la iglesia sí escuchan la Palabra de Dios. Y si oímos y recibimos la Palabra en cantidad suficiente, nuestra mentalidad puede cambiar. La responsabilidad está en cada nota, cada letra del libro Sagrado de Dios. Así que me alegro de que haya gente que responde a nuestras invitaciones. Porque es responsabilidad nuestra lograr que se hagan responsables.

   Una vez que acabaron los juegos es hora de pasar al siguiente nivel. Es hora de comenzar a utilizar el talento que Dios nos ha dado. Las personas responsables son eventualmente propietarios, y no inquilinos. Utilizarán los talentos que Dios les dio y los invertirán en un hogar o una iglesia. ¿Por qué darle todo su dinero al prestamista? Puede funcionar durante algún tiempo, pero Dios quiere que cada uno de nosotros sepa administrar sus asuntos lo suficientemente bien como para ser propietario.

  Ahora que somos propietarios de nuestro edificio, tenemos la responsabilidad de mantenerlo. No podemos llamar al dueño para que se ocupe de nuestros problemas. 

   El primer domingo en nuestro nuevo local, algunos niños de la iglesia tIraron un rollo de papel higiénico entero en uno de los baños, y dejo de funcionar. Se taparon tres o cuatro inodoros porque nuestros niños tomaron nuestro papel higiénico y lo echaron en nuestros inodoros, haciendo que nuestro baño dejara de funcionar. , Entré al baño el lunes por la mañana con una sopapa. Aqm estaba yo, el presidente de la empresa, agachado ~ trabajando con una .sop~pa para destapar el baño. ¿Sabe qué? Me sentIa bIen, porque era.~1 bano. Si quiere libertad, no piense en retirarse de la responsabIlI,dad. De hecho, aumentará cuando aumenten sus recursos. ASI que preparese para administrarlos. La libertad es trabajo duro.

4. La libertad es relajarse y descansar.
   Muchas personas tienen un sueño loco: "Para cuando cumpla cuarenta años, quiero ser millonario". Pero cuando lo imaginan sueñan con ser libres, con ya no trabajar ni tener obligaciones más que Jugar al golf todo el día, ir de compras, ver TV o hacer lo que más les guste. No entienden que el tipo de persona que podría ganar millones de dólares no conoce lo que son veinticuatro horas de ocio al día. Los millonarios tienen que esforzarse para hacer que las cosas funcionen. Es por eso que hacen millones, y así viven. Muchos piensan: "Cuando gane mi primer millón compraré una casa en la playa y dormiré o jugaré al golf". 

   Este error de concepto con respecto a la libertad quizá haya hecho más daño que cualquier otro, porque ha adoctrinado a las personas en una mentalidad escapista. Hay mucha gente que cree que cuando llegue al cielo pasarán el tiempo en una hamaca, tomando jugo en el patio de su mansión mientras la eternidad pasa junto a ellos. Creen que la redención es como jubilarse, y esto afecta tristemente el modo en que viven en la Tierra.

   La paz sublime está en el "dulce vivir", según gran parte de nuestros religiosos. Los que más creen en esta idea del descanso eterno son los cristianos. Creemos que la libertad es el descanso eterno. Nuestra teología ha promovido la idea de que dejaremos la Tierra "finalmente" para entrar en la tierra prometida por toda la eternidad. Mientras tanto pasamos nuestra vida escondiéndonos del "mundo cruel", sin pensar mucho en el bienestar de lo que necesita el mundo.

   Que Dios nos libre de este espíritu del engaño. Es necio desear una vida llena de nada. 

   La libertad no es unas vacaciones de las responsabilidades terrenales, ni de las realidades eternas: es todo lo contrario. En la libertad, finalmente logramos hacer todo por nosotros mismos. Logramos ver una necesidad y cubrirla, porque es lo correcto.

   Esta teología errónea del escape ha condicionado a la iglesia durante siglos, para ser irresponsables en el planeta. En consecuencia, cuando la ciudad se ve acosada por el crimen, cuando la juventud se droga y las familias se derrumban, decimos: "Me iré volando. Ven pronto, Señor Jesús, y llévame lejos de todo esto".

   Esta es una actitud alejada de Dios, porque demuestra que no nos importan los caídos, los moribundos que se matan entre sí. Jesús murió por esos hijos también y nos dio la libertad de hacer algo al respecto. Se nos dice que nos arremanguemos y utilicemos los dones de Dios para salvar al mundo de su esclavitud del pecado. Pablo escribe:

"Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación" (2 Corintios 5: 18).

   En cambio, oramos por el eterno relax y cantamos: "Cuando todos ... vayamos al cielo ... qué día de gozo será ... cuando todos ... veamos a Jesús... cantaremos la victoria".

   Cantamos otra canción parecida a esta: "Cuando crucemos el Jordán nos sentaremos y descansaremos un rato". Y en nuestra mente, un rato es un billón o un trillón de años. Queremos sentarnos junto al Lago cristalino, echar piedras al agua y dormir la siesta eterna. O queremos ir de picnic junto a las puertas de perlas, bajo el árbol de la unción, recogiendo manzanas doradas y tocando el arpa eternamente. ¡Solo queremos echarnos junto al Lago de la rectitud durante un millón de años sin hacer NADA!

   y esta idea del eterno relax produce cristianos irresponsables que automáticamente quieren ir al cielo cuando enfrentan un problema. 

   El cristiano promedio ora: "Oh Dios, ¿Cuánto falta? ¿Cuánto falta? Muévame de aquí, Señor. El mundo está tan corrupto, hay asesinatos, peleas, muertes y violaciones. ¡Ven y llévate a tu iglesia, Señor! ¡Haz tu arrebatamiento ahora mismo!"

   Esta no es la forma en que pensaba Jesús. Vea la oración que oró la noche antes de morir en la cruz: "No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal" Juan 17:15).

   Ahora, ¿Cuál oración será respondida? ¿La suya? ¿O la de Jesús? ¿Cuál de las dos ideas de libertad honrará Dios? Es que Dios no nos "mudará" a ninguna parte cuando las cosas se pongan difíciles, excepto hacia la batalla. Puede usted correr y esconderse, pero Él siempre elegirá seguir hacia delante, hacia la prueba, hacia Jericó. Así que no vamos a ninguna parte para quitarnos los zapatos, tirarnos sobre un sofá celestial y cubrirnos la cabeza con el periódico. Tenemos una responsabilidad, y no tiene nada que ver con el relax eterno. La verdadera libertad es el permiso para trabajar y cumplir con nuestro potencial.

   Ahora, ya que estamos derribando errores, quiero desafiar su concepto del cielo. En el Apocalipsis de Juan, el apóstol escribe estas palabras:

"Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios" (Apocalipsis 21:1-3).

   Si creyó que viviría recostado comiendo uvas durante toda la eternidad en el cielo, Juan tiene noticias para usted. Según Dios, volverá usted a la Tierra para vivir en una ciudad santa y no será para jugar y andar volando por ahí. La nueva Jerusalén que Juan vio desciende después del reinado milenario de Cristo en la Tierra, como la conocemos hoy (sin la maldición). Durante ese tiempo Jesús reinará físicamente con sus santos de Jerusalén, en la Tierra.

"y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para DIOS, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra" (Apocalipsis 5:9-10).

   Nuestro trabajo no cesará durante el milenio. Vemos esto en la parábola de Jesús sobre las minas, en Lucas capítulo 19 un paralelo de la enseñanza de los talentos en Mateo, que ya hemos visto en profundidad.

.."Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver. y llamando a diez siervos suyos, les dio diez monedas, y les dijo: Negociad. entre tanto que vengo (. ..) Vino el primero, diciendo: Señor; tu mina ha ganado diez minas. Él le dijo: Esta bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades. Vino otro, diciendo: Señor; tu mina ha producido cinco minas" (Lucas 19:12-13; 16-17).

   El país lejano en esta parábola es el cielo prometido en la Biblia donde Jesús está sentado a la diestra de Dios ahora mismo, donde espera que sus enemigos sean hechos apoyapiés para sus pies (Salmos 110:1; Hebreos 1:13). Y el momento de utilizar los dones es ahora, para todo quien acepte sus talentos y minas. Quienes administran bien administrarán los recursos y realidades redentoras de las ciudades millonarias de la Tierra. ¡Ah! No lo dije yo: lo dijo Jesús.

   Así que olvide todo eso de las vacaciones eternas cuando entremos en la eternidad. No hay ningún lugar de la Biblia que diga que tendremos enormes mansiones, hamacas o alas. Quizás esté todo eso en su himnario, pero no está en la Biblia. Si quiere saber qué dicen las Escrituras acerca de '',la vida después de la muerte", lea Apocalipsis 5:10 y dígame Si ve trabajo? en su futuro: "y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, .Y reinaremos sobre la tierra". La palabra reinar no significa descansar. Significa ejercitar poder de majestad, administrar, ejecutar juicio, .gobernar, dominar un territorio. Es trabajo duro. Dios creó a cada nación y cada lengua para que reinen con Él y dominen la Tierra. Así que mejor acostúmbrese a ello aquí y ahora, porque lo hará por siempre. Su desuno es la responsabilidad, su futuro es la libertad para trabajar, para dominar y gobernar.

5. La libertad es liberación del control externo.
  El quinto error de concepto respecto de la libertad habla del tipo de pensamiento rebelde que todos hemos tenido que enfrentar desde la caída de Adán. Como todas las personas creen que son libres cuando nadie los controla, desean ser más libres aún del control externo. Quiere decir que no quieren saber nada con empleadores, pastores, presidentes ... quien fuere.

   Necesito enfatizar la palabra externo cuando hablo de este tipo de control. Dios en realidad quiso que Adán fuera libre en su propia libertad del control externo. Pero Adán no administró su libertad. No era lo suficientemente maduro como para administrarla, y tampoco lo somos nosotros.

   Para muchos, la libertad es "que los dejen tranquilos" para poder hacer lo que quieran, cuando quiera, sin tener que rendir cuentas ante nadie. Esto no es libertad: es anarquía.

   Es señal de inmadurez cuando alguien debe ejercer el control externo verificando lo que hace talo cual persona. Es como cuidar a un niño. Hay que mirar al bebé cada hora para ver si se dio vuelta y puede ahogarse. Ver si ha eructado, o si tiene demasiado en la boca. Todo eso es control externo. Muchos cristianos coquetean con el pecado para ver
cuán cerca pueden pasar del fuego sin quemarse.

   Pueden haber sido conversos durante diez años, pero siguen siendo niños. Piensan que nadie ve sus actos y si uno les señala lo errado de su estilo de vida, se enojan. Creen que son libres de pecar porque, después de todo, Dios los perdonará. Así que, ¡qué lástima que a usted le molesten sus pecados! Recuerde el quinto principio de la administración presentado en el capítulo cuatro: la mala administración puede ser "personal", pero nunca es "privada". Cuando este grupo sale a disfrutar de su "libertad", todo el que está alrededor puede verse afectado. Acán pensó que nadie se enteraría de la plata que escabulló. Ananías y Safira pensaban que habían engañado a todos.

   Entre las muchas otras responsabilidades a las que Dios nos llama, la confrontación en amor está primera en la lista. Como pastor y consejero sé que es duro madrugar cuando la gente encuentra desafíos, aún cuando nadie los vea. Pero es aquí donde la Palabra de Dios y el Espíritu Santo nos ayudan a crecer. La persona madura sabe que Dios siempre nos ve, no necesita que algún otro lo vigile. Oro por el día en que podamos vivir según nuestras convicciones, y no según nuestras correcciones. El día en que Dios nos lleve al punto en que nos guíen los principios y no los castigos. Pero hasta entonces Dios nos ha dado mentores y otros "controles externos" en la vida, para ayudarnos a producir y crecer.

   La libertad no es la ausencia de control externo, como piensan algunos. Tampoco es la ausencia de leyes o de trabajo. No es la jubilación eterna, ni la acción continua. La libertad es la adhesión responsable a las leyes y principios de Dios en el proceso de cumplir nuestro propósito para su gloria.
Myles Munroe. En busca de la libertad. Primera edición 2005. Editorial Peniel. Pag 189 a la 197

domingo, 23 de mayo de 2021

LA RESPUESTA AL LLAMADO DE LIBERTAD. Parte I

   Desde que Ruth y yo volamos desde Israel a El Cairo por sobre el desierto de Sinaí, me han impactado los cuarenta años que Israel pasó en ese pequeño pedazo de tierra. ¡Qué corta era la distancia que atravesaría Moisés liderando a la comunidad de Israel! ¡Y qué drástico resultó ser todo! La libertad estaba a su alrededor, pero nunca llegó a  tocar sus corazones. "Queremos volver a Egipto donde comíamos tres veces al día y donde todos sabíamos qué se esperaba de nosotros -clamaban-¿Qué es todo esto ... las aventuras, las cosas inesperadas? ¡Queremos volver a casa!" Esta era la gente cuyos lamentos contra la esclavitud habían llegado a los oídos de Dios.

   Los mismos gritos por liberación surgen de muchos rincones del mundo hoy, a comienzos del siglo XXI. "¿Qué pasó con los milagros? ¿Por qué no no respondes a mis oraciones como lo hacías antes? ¿Dónde esta lo que me dabas gratuitamente?" 

   A pesar de que Dios envió a Moisés para que liderara a Israel en su camino hacia la liberación, la mente del pueblo estaba demasiado oprimida como para oír el grito de la libertad. Así que bailaron durante un tiempo y luego clamaron por regresar al yugo egipcio. y murieron en el desierto sin herencia ni hogar. Pero no terminó allí la historia. Con la generación siguiente, después de la muerte de Josué, los hijos que Dios había criado para que entraran en Canaán malgastaron su herencia y abandonaron su hogar. ¿Por qué? Porque la libertad es cara. A menos que todas las generaciones sean entrenadas en la disciplina de la rectitud de Dios, las pruebas de la vida nos derrotarán y moriremos en el desierto en las arenas del dolor y la penuria.

   Nuestra generación en la iglesia de hoy ha clamado, recibido liberación y, en algunos casos, cruzado el Jordán, tomando posesión de la tierra prometida de Dios. Muchos han pasado de recibir milagro: en el desierto a cargar la pesada responsabilidad de la libertad que exige Canaán. Tenemos hoy muchos más creyentes en la iglesia, con corazones circuncidados y siguiendo a Dios en Canaán, de lo que hubo en cualquier otra generación moderna.

   Para muchos de nosotros la gran enseñanza que nos trajeron los apóstoles del movimiento carismático, como Oral Roberts, Kenneth Hagin, R. W. Shambach y muchos otros, ha causado un gran impacto en nuestra vida. Vimos cuando se secó el maná. Y entonces nos dedicamos a la oración y el estudio, y seguimos avanzando. Sin embargo, hay miles de otros que siguen dando vueltas en las arenas del Sinaí, sin saber quiénes son de verdad, sin conocer la promesa que Dios les ha dado. Siguen queriendo asistir a reuniones de Milagros y recibir todo lo que necesitan con un movimiento de la mano y nada más.

   A causa de que malinterpretan sus responsabilidades en la libertad, quieren sentarse en la sala y enviar un regalo de amor por televisión, que cure su cuerpo enfermo y haga llegar dinero a sus manos. Quizá haya funcionado inmediatamente después de que Jesús salvó sus Vidas y milagrosamente los llevó del otro lado del Mar Rojo. Pero ahora se preguntan por qué hace tanto calor en el desierto, y por qué se han detenido los milagros.

   Quiero dejarle lo que he descubierto a lo largo de muchos años de ministerio con respecto a las malas interpretaciones de la libertad, que sostienen tanto el mundo como a la Iglesia. Las ofrezco como revelación informada que le servirá para efectuar el cambio. En este capítulo examinaremos las malas interpretaciones con respecto a la libertad. Yen el capítulo final analizaremos una vez más las verdades de la libertad. Al comprometerse a una nueva era de estudio de la Biblia y recordar todo esto, tengo la esperanza de que le sirva como sabiduría disciplinada de Dios, que lo libre de la mano del opresor y le ayude a entrar en la tierra de la verdadera libertad.

La Libertad es cara.

   Cuando mudamos nuestra organización en las Bahamas al nuevo Ambassador Center, en la isla de Nassau, entramos en Canaán. Durante quince años nos habíamos mudado, alquilando siempre, y ahora ocupábamos un edificio totalmente nuevo. Una vez allí nos preguntábamos cuándo "terminarían los techos", y cuándo "pondrían las baldosas" en el piso. Había tierra y polvo en todas partes. Las ventanas estaban sucias y los ventiladores hacían ruido. También necesitábamos muebles, cortadoras de césped, tractores, lámparas, papel higiénico, agua, electricidad y teléfono. "¡Ayuda, Dios, auxilio!", gritábamos.

   Estábamos siendo circuncidados. El último espíritu de queja se estaba yendo de nuestros corazones. Dios quitaba el último recuerdo de Egipto y su esclavitud. Hoy tenemos nuestros pozos de agua y hemos cultivado la tierra durante unos años, y esto es la maravillosa confirmación de que la fe es lo que nos trajo aquí. Dios nos ha bendecido.

   Estamos llegando al Tercer Mundo, a Norteamérica y a Europa, en un relámpago de entusiasmo. Pero todo esto jamás habría sucedido si no hubiéramos aprendido a cavar nuestros pozos de agua.

   Cuando leemos el libro de jueces, vemos cómo volvió a instalarse en la mente del pueblo el viejo pensamiento de Egipto, y cómo se perdió la tierra. La responsabilidad de la libertad es algo que debemos cargar continuamente.

   Permítame recordarle que la libertad es cara. No es barata y debemos protegerla a toda costa. La gente clama por la libertad hoy en todo el mundo. Los países del Tercer Mundo han clamado por la libertad durante siglos. Muchos la han recibido. El colonialismo del Caribe se derrumbó en el siglo XX porque la gente clamaba que llegara a su fin. Mi país en las Bahamas fue uno de los que obtuvo la liberación. ,

   Pero cuando decimos que queremos la libertad, debemos saber que es lo que pedimos: RESPONSABILIDAD. Así que debemos pensar en los principios de la libertad antes de pedirla. El costo y la dinámica de la libertad son principios claves para poder recibir la recompensa de esta. Cuando decimos que queremos libertad, decimos que queremos administrar nuestro talento. Sin embargo, hay poca gente que lo entiende, y hablo del mundo tanto como de la iglesia. Solía pensar que sabía qué es la libertad y, sin embargo, era justamente mi concepto de la libertad lo que me mantenía esclavo. Mis días del desierto, de tocar música y ganar bastante dinero con poco esfuerzo, me daban la impresión de que la libertad consistía de popularidad y éxito fácil. Así como Jesús envió a los discípulos por primera vez, yo no llevaba alforja con dinero ni espada, porque eran los días fáciles de mi ministerio musical, el tiempo que el Señor había preparado para cuidarme. . .

   Dios me enviaba maná y hacía brotar agua de la roca. Y yo utilizaba mi talento. Luego, un día al llegar al borde de Canaán, con : el Jordán delante de mí, Dios dejó de enviar milagros. Allí estaba yo, mirando hacia Canaán. La palabra del Señor fue: "¡Ve a trabajar!" De repente tuve que cavar mis pozos de agua. Me encontré organizando mi vida laboral, de estudio y espiritual, en jornadas de diecisiete horas de trabajo. Pero al entrar en la tierra prometida y seguir obedeciendo la Palabra de Dios, como siervo fiel, Él aumentó mis responsabilidades a medida que ganábamos terreno.

   El poseer la tierra prometida exige mucho de nosotros. Pero el trabajo se va cumpliendo en porciones, porque el precio de la libertad sigue sin pagarse en muchísimos casos. Si la mayoría de los oprimidos hubieran entendido de veras el precio de la libertad antes de clamar por ella, quizá habrían mantenido la boca cerrada. ¿Por qué? Porque es más cómodo ser esclavo en Egipto. Cuando uno pasa al desierto, habrá pruebas y peligros que antes desconocía. Luego, cuando entra en Canaán, debe organizarse y ponerse a trabajar. Veamos algunas de las nociones erróneas respecto de la libertad, y luego pasemos a nuestra tarea.

Nociones erróneas respecto a la libertad.

   En esta sección tan importante vaya desafiar su percepción histórica de la libertad, y lo haré deliberadamente. ¿Por qué? Porque quiero desterrar sus conceptos erróneos al respecto, de manera tan irreparable que al terminar este libro lo haga con un nuevo entendimiento acerca de por qué los olores y pensamientos de esclavo que recuerdan a Egipto mantuvieron a tantos cautivos en el Sinaí . Quiero que abandone el camino que no lleva a ninguna parte; quiero que retome el camino a casa. Al examinarse a sí mismo por medio de este conocimiento, deseo que le pida ayuda al Espíritu Santo para que dé vuelta su vida. Es tiempo de ponerse el sombrero del administrador, de hurgar y buscar sus talentos ocultos, de comenzar a utilizarlos y comenzar a caminar hacia Jericó. ¡Ya no dé más vueltas en el desierto! ¡Basta de arena!
Myles Munroe. En busca de la libertad. Primera edición 2005. Editorial Peniel. Pag 185 a la 189

domingo, 18 de abril de 2021

EL PRINCIPIO DE LA RESPONSABILIDAD. Parte III

 ¿Es usted verdaderamente libre?
   La mayoría de nosotros prefiere tener un empleo en lugar de crearlo, porque cuando uno es empleado la presión del reloj nos despertará. .Piensa usted que los israelitas habrían ido a trabajar sin la presión del látigo egipcio? Yo no lo creo. Habían vivido en la opresión de la esclavitud durante siglos, así que la supervivencia era su mayor objetivo en la vida. La presión del supervisor nos hará trabajar. Pero en la libertad no somos empleados, sino que maximizamos nuestros talentos. Debemos levantarnos temprano sin que nos lo ordenen. Manejamos nuestro tiempo y debemos tener autodisciplina. Debemos establecer nuestras propias prioridades y planificar nuestro horario. Dicho de otras palabras, la libertad nos hace ser responsables de nuestra propia vida, porque somos quienes determinamos nuestro destino. 

   Es por eso que poca gente puede vender pólizas de seguro. He Visto cientos de personas que vienen y dicen:
- He cambiado de empleo.
- ¿De qué trabajas ahora?
- Vengo pólizas de seguro.

   Sonrío para mis adentros, pensando: no lo logrará. Lo conozco muy bien. No puede asistir a la iglesia cuatro veces seguidas. No podrá despertarse temprano, organizar su horario, ordenar sus actividades en el día, visitar clientes, cumplir con las citas y salir a tiempo para Ir a la Siguiente visita. Tengo que verlo. Hay que entender la libertad para ser agente de seguros. 

   La mejor prueba para saber si un agente de seguros es exitoso consiste en pagarle el 100% de su ingreso por medio de las comisiones. La mayoría moriría de hambre. Así que casi todos eligen trabajar por un salario fijo, porque no tienen la suficiente libertad de pensamiento para trabajar organizando sus horarios.

   Así que si no es usted libre aún, no se moleste buscando empleo como vendedor de seguros. Ahórrele a la agencia un dolor de cabeza, dinero y tiempo de capacitación. Espere hasta ser libre como persona antes de tomar un empleo como ese, que exige que sea usted capaz de priorizar y organizar su tiempo.

   Eso es exactamente lo que Dios les decía a los hijos de Israel: "No están listos aún para Canaán, así que los enterraré antes de que hagan quebrar mi empresa". Sinaí es el aula de Dios donde aprendemos la responsabilidad. El desierto es la universidad del trabajo.

Conozca su valor.

   Antes de que una persona pueda mostrar el tipo de confianza que hace falta para avanzar con sus talentos, debe entender qué es lo que DIOS ha invertido en su vida, y cuál es su valor. Trabajo mucho en Sudáfrica. Como sabrá usted, han intentado cambiar la mentalidad de la gente en esa nación desde que se abolió el apartheid en 1994. Sus elecciones libres y gobierno por mayoría llegaron después de siglos de opresión separatista. Pero cuando se trata a la gente como si fuera ganado, su sentido del valor se ve afectado. Así que llevará algún tiempo el llegar a la realidad de las cosas. No puede legislarse un concepto de auto valía, así que me he comprometido a ayudar en el proceso de restauración. Las leyes y la política no pueden crear autoestima. Nuestro programa de televisión se emite todas las semanas en Sudáfrica, y es asombroso ver el tipo de cartas que recibimos. La gente nos escribe para decirnos que por primera vez en su vida sienten que son alguien. Me dicen que mi mensaje es diferente a todo lo que oían antes. Porque soy de piel oscura aliento a los que buscan su autoestima, para que entiendan lo importantes que son para Dios. La religión y los regímenes a veces funcionan juntos en las naciones oprimidas, y esto es lo que sucedió en Sudáfrica. El apartheid se veía reforzado por cierto pensamiento religioso que prevalecía. Y como el sentimiento de autoestima del oprimido, a veces obliga a la gente a creer algo; hay miles de personas hoy que vagan en el desierto con la misma mentalidad de esclavo que tenían mientras estaban bajo la ley de separatismo de los blancos. Pero Dios puede cambiar esto y lo hará, entrar en la libertad. 

   La verdadera libertad no viene de los gobiernos. La verdadera libertad, según Jesús, proviene de "conocer la verdad". Cuando la gente descubre la verdad acerca de sí misma en las páginas de la Palabra de DIOS, no necesitan que nadie los haga libres. Porque de repente descubren que ya lo son. Necesitamos orar por nuestros amigos de Sudáfrica., Pero debemos orar por su libertad verdadera, y no por la libertad política que la nueva ley ha traído. Porque hay muchos que todavía no saben qué hacer con esta.

   Cuando nuestra organización se mudo a un edificio nuevo, fue un importante anuncio. No había muchos que creían que algo así pudiera suceder en países del Tercer Mundo, pero sí sucedió. Fue un milagro. Habíamos utilizado nuestros talentos y lo logramos mediante nuestra fe en la visión que Dios nos dio.

   El mensaje que transmito le da a la gente un sentido de sí mismos, un sentido de dignidad y la noción de que tienen una razón para vivir. Le recuerdo a la gente su importancia y su propósito en la vida, y que Jesucristo vino a restaurarlo. Esto forma parte de la "inversión en talentos" que Dios hizo en mí. Me llevó a la universidad, después de mi época de ministerio musical, para capacitarme y para que reinvirtiera. La gente que ha estado oprimida, bajo un régimen o un sistema social, no necesita un mensaje de salvación que solamente los lleve al cielo. El cielo será maravilloso, pero es en la Tierra donde vivimos nuestra fe. La gente necesita el evangelio entero: saber que tienen un gran valor y que son valiosos hoy y ahora. Dios creó al hombre para que administrara sus cosas. Así que les decimos a las personas de África, de América Central, del Caribe y de todo el mundo, que han nacido por una razón y que son únicos e irreemplazables.

   Jesús vino para darnos de vuelta lo que somos. Eso es lo que perdimos. Así que predico sobre Cristo y sobre Cristo crucificado desde los púlpitos de mi llamado en esta vida. Pero voy más allá de su Crucificción. Voy a la resurrección y más allá de la resurrección, porque Jesús resucitó para que descubriéramos quiénes somos; es por eso que vino. También busco enseñar los principios de administración de Dios en ambientes corporativos, les enseño a los líderes del mundo los principios de Dios en acción. No hace mucho hablé con los directivos de la Sony Corporation; utilicé uno de sus manuales de producto para ilustrar el aspecto práctico del "manual de producto" de Dios, contenido en su Palabra.

   Cuando hablo en las Naciones Unidas o con líderes mundiales cara a cara, es la confianza en el talento que Dios me dio lo que utilizo para destacar la importancia de la Palabra de Dios en situaciones sociales y políticas. Como he mostrado mi fidelidad, recibo invitaciones para hablar en todo el mundo. 

   Dios prospera a quienes tienen, así que cuando decida utilizar sus talentos, obtendrá un calendario de actividades aún más ocupado. Y será mejor que se prepare para enfrentar pruebas continuamente. La libertad implica descubrir nuestro propio valor, nuestro propio ser y autoestima. Somos realmente libres cuando sabemos quiénes somos.

Pasar la prueba.

"Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos" (Isaías 55:9).

   Cuando estamos en el camino hacia la responsabilidad, Dios nos hará pasar diversas pruebas. Nos quitará el pan... pero no permitirá que muramos de hambre. Nos lo retaceará el tiempo suficiente como para que nos elevemos por encima de nuestros pensamientos cotidianos. Entonces, cuando hemos dejado de ver lo que está delante de nuestras narices, Él nos da los recursos necesarios como para comprar nuestro pan. Cuando conocemos nuestro propio valor ante Dios, también reconocemos que sus caminos son más altos que los nuestros. Quizá haya vivido usted al día, y se pregunta por qué. Ha dado el diezmo y orado, pero sigue con dificultades económicas. La razón es que jamás ha reconocido usted a Dios completamente como su fuente. Nunca llegó al punto en que dice: "Si Dios no lo hace, jamás lo lograré". Hasta que no lo haga, no será libre. Cuando reconoce a Dios como dueño de todo, y se reconoce a sí mismo como administrador de las cosas de Dios, sus caminos crecerán en la misma medida.

   La verdadera libertad es ser como Jesús, y Jesús dependía totalmente de su Padre Dios: "Porque yo no he hablado por mi propia cuenta", dice Jesús en Juan 12. "El Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo he de decir y de lo que he de hablar. Y sé que su mandamiento es vida  eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me a dicho (Juan 12:49-50).

   Jesús fue y es totalmente dependiente de su Padre. Y nosotros también debemos serlo. Él vino a la Tierra con inconmensurable inversión de parte del Espíritu de Dios y con milagrosos talentos, y los utilizó para redimir a la humanidad. Así que cuando buscamos a Jesús, El nos utilizará para trabajar con su capacidad. Y como Jesús, seremos probados para calificar para el siguiente nivel del ministerio que DlOS quiere cumplir a través de nuestras manos. 

   Jesús fue probado en el desierto y usted debe esperar lo mismo. No maldiga cada prueba como si proviniera del diablo. Ninguna prueba es posible si Dios no la permite. Dios nos llama a cruzar las aguas, el Jordán, pero no puede llevarnos allí hasta tanto no pasemos nuestros exámenes. La gente ha aprendido en la iglesia que el conflicto o el reto provienen del diablo. Pero todo quien lee las Escrituras debe saber que esto no es verdad, porque Adán tuvo su prueba en el mismo Jardín del Edén, en el lugar perfecto y creado por Dios.

   La prueba no es resultado de la caída. El Nuevo Testamento nos enseña a dar la bienvenida a las pruebas, tribulaciones y desafíos, como amigos de nosotros. No vienen para destruirnos. Se nos envían para desarrollar y refinar nuestra fe. Es por eso que Santiago: el hermano natural de Jesús, hijo de la madre de Cristo, María, escribió: Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra es completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna Dios les da a sus hombres y mujeres re-creados, la fe que requiere de desarrollo, y ha diseñado un programa de pruebas para aumentar, mejorar y desarrollar la fe. Por ello, las pruebas, tribulaciones y penas son parte del programa de Dios, no importa si la persona es creyente o no.

   Tanto si está usted en el Jardín o fuera de este, las pruebas son parte de la vida. Quizá no lo haya pensado pero la prueba final que le trajo a la fe en Jesucristo fue la última vez en que enfrentó una prueba antes de creer en El. Y la última vez que se le pidió mostrar más responsabilidad en un área, sea en la iglesia, el hogar o el trabajo, Dios le estaba dando un nuevo talento para utilizar, así que no lo entierre. Recuerde: el barco está seguro en el puerto, pero no es ese el propósito para el que fue construido.

Disciplina.

   Finalmente, con respecto a los talentos y la responsabilidad que Dios les confía a los hombres y las mujeres, tenemos que enfrentar la gran "D" -DISCIPLINA- porque la disciplina es parte integral del programa de pruebas de Dios. Es inevitable que cuando salimos de la opresión su disciplina comenzará a formarnos para la libertad. Cuando comenzamos a aprovechas nuestros talentos, nos formará para el éxito. El desierto es el instituto de la disciplina.

   El libro de Hebreos nos dice que "Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados" (Hebreos 12: 1I). Esto es verdad. Cuando Dios nos disciplina, nos preguntamos si hemos hecho algo malo. y quizá no sea este el caso. De hecho, quizá Dios esté preparándonos para un evento futuro que no conocemos. Por ejemplo, hace poco tiempo les dije a mi hijo ya mi hija que no debían hacer cierta cosa.

Mi hijo protestó:
- Pero no lo estamos haciendo ¿Por qué nos hablas acerca de algo
que no estamos haciendo?
- Es que te digo que no lo hagas antes de que lo hagas, para que no
lo hagas -respondí.

   Cuando dije esto oí la voz de Dios que me decía: "Eso es disciplina. Así es como hago responsables a las personas". Dios no quiere que aprendamos las lecciones "a los golpes". Alguien dijo una vez que la experiencia es buena maestra, pero que cobra caro. Así que la disciplina es positiva, no negativa. Dios la utiliza para entrenarnos para la libertad. Luego sigue disciplinándonos para nuestra continua libertad. ¿Qué es la disciplina? La disciplina con parámetros y restricciones autoimpuestas motivadas por un deseo más grande que las alternativas.

   Fumar es malo para la salud. Beber es malo para su hígado. Decir malas palabras es malo para su capacidad de comunicación. 

   Quiero que lo sepan para que no fumen ni beban. Todos mis No quizá suenen negativos a lo largo de sus años de crecimiento. Pero un día sé que mis hijos reconocerán lo positivos que eran estos "No". La disciplina tiene que ver con decisiones dictadas por un desuno determinado. La libertad exige disciplina.

   No hay muchos alcohólicos que provengan de hogares donde no se bebe alcohol Ni mucha gente que muera de cáncer de pulmón que haya crecido en hogares donde no se fumaba. Así que cuando mis hijos van a la escuela y están expuestos a estas cosas, quiero que mis palabras y mi estilo de vida les hablen allí. Luego, cuando llegue la prueba, vendrán la posibilidad de elegir: seguir las mentiras del adicto o la disciplina de su padre. En lugar de tener que aprender a los golpes sobre lo malas que son estas cosas, pueden seguir las palabras de su padre y decirles a los que les incitan a beber y fumar:

   No lo hago. Prefiero el pensamiento inteligente. Pienso para organizar y vivir mi día, y todo eso está diseñado para ser un idiota estúpido que huele mal ¿Es eso lo que quieres que haga? ¿Qué llegue a ser un idiota estúpido que huele mal? ¿Qué te pasa? Estoy ocupado viviendo mi vida. No quiero nada de eso. Vete de aquí.

   Es mi objetivo lograr que mis hijos puedan tomar decisiones basándose en una disciplina que al principio pareció una restricción. Una vez que se internaliza la disciplina, sabrán la diferencia entre el sin sentido y el sentido común. Gracias a la disciplina tendrán confianza de enfrentar la estupidez y necedad del mundo. Cuando vayan a la universidad, me sentiré tranquilo sabiendo que han sido entrenados por medio de la sabiduría de la disciplina, y que querrán lo mejor de Dios. La libertad no es la ausencia de la ley, sino la respuesta responsable a esta. La verdadera libertad se manifiesta en la autodisciplina.

"Porque Jehová al que ama castiga, como e! padre al hijo a quien quiere" (Proverbios 3:12).

   Puedo decir esto desde mi perspectiva de padre que interpreta las razones de Dios para disciplinar a su pueblo. Cuando los hebreos estaban en el desierto, podrían haber seguido las instrucciones disciplinadas de Dios para entrar en Canaán en solo treinta y cinco días. Pero se resistieron a su palabra y pagaron el precio. Verá, la libertad no es una realidad hasta que aprendemos que el desierto tiene el propósito de enseñarnos. Dios quería enseñarle a Israel el gran amor que El tenia por ellos, y quería enseñarles a confiar en su providencia. Pero cuando recibieron el maná, se quejaron y querían perdices para comer. Cuando Moisés subió al Sinaí a recibir los mandamientos para la vida de su pueblo, "se sentó e! pueblo a comer y a beber, y se levanto a Jugar (I Corintios 10:7).

   No escape de las dificultades: enfréntelas. No evite los desafíos' acéptelos. Son las únicas oportunidades para recibir más libertad. El hombre disciplinado es libre. Dios querría hacer muchas cosas en su vida,. inmediatamente. Usted tiene más talentos de los que pueda Imaginarse, esperando por usted. Y los irá entregando cuando estemos listos para obrar según su voluntad redentora. Le gustaría responder a esa oración que ha usted orado durante un tiempo, pero para la que todavía no está listo. Recuerde que la verdadera libertad no es un derecho; es un privilegio que se gana a través de la disciplina y la responsabilidad.

   Deténgase a pensar en esto ahora que ha reconocido que se ha liberado del Faraón. Mire a su alrededor y reconozca su propósito en el momento. No intente orar para salirse de la voluntad de Dios. Deje de pedir ajo y berro, y siga haciendo esa difícil tarea que tiene por delante.

   Manténgase fiel para que Dios pueda afectar las vidas que le ha puesto delante. No abandone porque encuentre dificultades. Soporte la presión. Siga adelante. Reconozca su prueba. Busque la disciplina de Dios en la oración y el estudio de su Palabra cada día antes de presentarse a trabajar, y Él le revelará el propósito de su examen. Santiago escribió: "Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, e! cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque e! que duda es semejante a la onda de! mar, que es arrastrada por e! viento y echada de una parte a otra" (Santiago 1:5-6).

No falte a clases en la universidad de Dios. 

   Dios seguirá repitiendo las lecciones, esperando que usted las apruebe. Entonces y solo entonces le dará otro talento: "Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado" (Mateo 25:29). Es por esto que he aprendido a aceptar cada desafío y a agradecerle a Dios toda fricción, problema y conflicto. Cuando la gente dice que no va a funcionar, yo digo: "i Sí va a funcionar! Vaya irritar a esta cosa hasta que se mueva. No vaya abandonar".

   Cuando llegué a apreciar el hecho de que la vida es un aula, que cada persona que conozco es mi maestro y que toda experiencia es una lección, mi vida adquirió un giro diferente. Tuve paz. Pero de algún modo tenemos este sueño eufórico en el movimiento religioso de hoy, que nos dice que las pruebas son malas y que llegará el día en que las tribulaciones acabarán. Si alguien le dice que no tiene pruebas ni tribulaciones, es que está m-u-e-r-t-o, créame. Todo el mundo tiene tribulaciones; es solo que algunas personas las catalogan como "ataques del diablo". Otros las ven como desafíos y oportunidades para crecer, desarrollarse y mejorar

   Todo en la vida está diseñado para liberar el potencial oculto que Dios ha puesto en nosotros. La única manera de lograr que surja para probarlo y mejorarlo, es por medio de las pruebas. Levantarnos por la mañana puede ser una prueba. Y algunas veces este será nuestro único talento. Cuando llueve o nieva, mucha gente dejará de ir a trabajar o de asistir a la iglesia. Pero Dios sabe que si Él puede lograr que usted vaya, habrá una oportunidad más para que pueda cumplir con la voluntad de Dios y su trabajo

   Dios lo preparará para la libertad, pero habrá un costo: su vida. La responsabilidad vuelve y somete los sueños y capacidades a Dios para cumplir la obra de Dios. Cuando hacemos las cosas al modo de Dios, Él nos da más, Y antes de que nos demos cuenta estamos tan ocupados   haciendo su obra en la Tierra, que los problemas de este mundo se pierden en el camino.

   Problemas como el miedo, la baja autoestima, la inutilidad la ignorancia" a enfermedades, las peleas, los celos y la codicia, quedan sepultados bajo nuestra Victoria. Pasamos las pruebas y Dios  nos promociona; dos talentos se convierten en cuatro y cinco en once. Nuestro viejo pensamiento cambia y se abren más puertas. Este es el fruto de la responsabilidad y debiéramos correr hacia él. La libertad es nuestro destino 
¿ Que recibió usted ? Es hora de trabajar. 
Myles Munroe. En busca de la libertad. Primera edición 2005. Editorial Peniel. Pag 174 a la 183

miércoles, 31 de marzo de 2021

EL PRINCIPIO DE LA RESPONSABILIDAD. Parte II

La tierra de leche y miel, abejas y vacas. 
   Le presento en este punto el pensamiento de que la Iglesia del siglo XXI hoy disfruta de la esclavitud, más que de la libertad, aunque lo ha gamos subconscientemente. Solía pensar que la esclavitud no era otra cosa que el control de mi vida por parte de otros. Ahora sé que no hay mayor responsabilidad que la de la libertad. Tanto hermanos y hermanas nuestras se ven agobiados por un desierto, que han formado ellos mismos, caminando interminablemente sin rumbo alguno, porque el peso de la libertad es demasiado para ellos. Pero Jesús nos ha ofrecido compartir su yugo de la libertad.

"Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga" (Mateo 11:28-30).

   La promesa de Dios, de leche y miel, es cierta en Canaán... pero allí hay que trabajar. Allí hay que comerciar. No podemos esperar que brote la leche y la miel del suelo, como las cebollas y los ajos que comíamos en la esclavitud. Debemos trabajar y comerciar. Y cuando lo hacemos oiremos el agradecimiento del amo: "Bien hecho, siervo bueno y fiel. Has sido fiel con lo poco; te daré más".

   La leche y la miel que esperan a quienes eligen entrar en la tierra prometida de Dios y de la libertad, representan trabajo. Es por eso que Dios se refería a la Tierra Prometida de Abraham como "tierra de leche y miel". ¿Cómo se llama esta promesa? T-R-A-B-A-J-O.

   La leche no surge del suelo. Primero hay que domesticar a la vaca. Luego hay que cuidarla y alimentarla. Recién entonces, después de trabajar, es que podemos ordeñarla. Dios le dará la vaca, pero el resto depende de usted.

   Es usted quien debe despertar a las 04:00 para ordeñar a las vacas. Es usted quien debe alimentar, lavar y cuidar a sus animales. No se puede dormir u holgazanear cuando se quiere beber leche fresca. Un día necesitará ayuda de otros porque querrá elaborar productos lácteos con la leche obtenida de la vaca. Así funciona Canaán. La libertad exige trabajo y responsabilidad.

   Dios también prometió miel en Canaán, pero allí habrá que luchar por ella. Habrá que entrar en la colmena y arriesgarse a las picaduras para poder recoger la miel. No crea que las abejas le abrirán la puerta y le regalarán su miel. No. En Canaán hay que correr riesgos. Quizá nos piquen las abejas, pero finalmente obtendremos la miel. La libertad exige riesgo, coraje, dolor y persistencia.

 Decídase a ser responsable y Dios lo acompañará 
   Dios tiene enormes bendiciones que esperan por quienes están dispuestos a responsabilizarse de sus propias decisiones del otro? lado del Jordán. Dios quiere que avancemos Y creamos en lo que El ha puesto en nuestro corazón, porque Dios responde a nuestra responsabilidad.

   Dios se obliga a pagar las facturas que nos hace crear ¿~necesita usted otra ordeñadora? Dios lo ayudará a obtenerla. Pero si no avanza usted en la responsabilidad, no hay razón por la que él financie su ocio. Es cuando creamos una necesidad por obediencia a DIOS que El nos ayudará, porque Dios es responsable de responder a nuestra responsabilidad. Dios se obliga a cuidarnos mientras hacemos lo que El nos manda hacer. 

   La obediencia es el disparador para que Dios avance en favor de nosotros. Quizá tenga usted un negocio pero teme expandirlo, aun cuándo Dios le ha dicho que tiene la capacidad de hacerlo. si existe la capacidad no hay motivo para preocuparse por los recursos necesarios para la expansión. La fuente que auspicia su esfuerzo también auspicia su crecimiento. Pero Dios solamente auspicia, aquello que le manda hacer a sus administradores. Así que haga lo que El le indica, cuando El le indica hacerlo, y Él lo ayudará. 

   Sé que esto es así porque lo he vivido. Iba a la universidad sin más cosas  que mi fe. Sabía que Dios me había enviado allí, pero al llegar tenía dinero suficiente para un solo semestre. Una vez allí, sin embargo, del otro lado del Jordán, comenzaron a suceder cosas que yo no había planeado. No solamente recibí una beca, sino que la escuela me dio un empleo. Luego, después de contratarme, me dieron dos becas más.

   Cuando pregunté la razón por la que me habían dado las becas, me dijeron que era porque tenía un promedio de 3.9. Así que no fui bendecido solo porque decidí asistir a la universidad: tuve que estudiar. El Siguiente semestre me apliqué un poco más y tuve un promedio de 4.0. Entonces recibí otra beca por mí obediencia.

   Dios no terminaba de reconocer mi voluntad de crecer y utilizar mis dones. Un día, una pareja mayor, dos personas de raza blanca que vivían en Oklahoma, oyeron que era capellán de la universidad en las islas y me invitaron a su hogar para hablar sobre las Bahamas y el Caribe ante su grupo de la iglesia.

   Les hablé y, cuando terminé, el señor se acercó y me preguntó si tenía dinero para estudiar el año siguiente. Le dije que no, y entonces Dios abrió las compuertas. El hombre me dijo que él y su esposa habían orado por poder ayudar a alguien de las islas. Después de mi charla esa noche, se habían convencido de que era yo el hombre a quien Dios les indicaba que debían ayudar. Así que durante el año siguiente se hicieron cargo de todos mis gastos. No los había visto en toda mi vida, pero durante mucho tiempo habían ahorrado dinero para mis estudios. Estaba allí, esperando a que yo tomara la decisión de tomar mi responsabilidad de dejar las Bahamas y estudiar para poder utilizar los talentos que Dios me había dado. La responsabilidad siempre atrae recursos de la fuente que nos apoya, para que podamos llevarle de vuelta el fruto. La responsabilidad exige respuesta.

La disciplina da la responsabilidad: el control interno
   La libertad es bendición de Dios. Adán recibió el mandato de señorear sobre toda la Tierra. Dios establece la línea de acción y nos da espacio para movemos. Pero somos nosotros los que debemos elegir sometemos a su voluntad y utilizar nuestros dones. Cuando elegimos entrar en su tierra prometida y utilizar nuestros talentos en la libertad, tendremos control interno. Dios no derriba las murallas de Jericó; debemos elegir obedecer y juntos las derribaremos.

  En Egipto, el control sobre nosotros es externo. Pero cuando crecemos en la responsabilidad de la libertad, debemos dominar nuestra propia vida. En la opresión tenemos a un amo que nos domina y debemos obedecer sus leyes. En la libertad, los amos somos nosotros y hacemos nuestras propias leyes. La verdadera libertad consiste en dominar los recursos de la Tierra a través de nuestros talentos, la autodisciplina y la gestión interior. La libertad es un trabajo independiente. 

   El esclavo malo en la parábola de los talentos consideraba a su amo como opresor. Este sirviente malo e infiel eligió no hacer nada por miedo, porque pensó que lo que hiciera y lograra le sería quitad?: No solo entendió mal quién era su amo, sino que, además, se entendió mal a si mismo.

   Recuerde que en la opresión la gente es motivada por la amenaza externa. Pero en la libertad, nos mueve el compromiso interno. Podemos saber si alguien se acerca a la libertad, porque no hace falta supervisarlo. En lugar de hacer lo correcto porque otros lo presionan, lo hará por principios. Obedece porque es lo correcto y no porque teme desobedecer. La verdadera libertad es el control de uno mismo.
Myles Munroe. En busca de la libertad. Primera edición 2005. Editorial Peniel. Pag 170 a la 174