jueves, 23 de junio de 2016

EL DON DE INTERCESIÓN

  

¿QUÉ ES EL DON DE INTERCESIÓN?
 
   Es la habilidad dada al creyente, por el Espíritu Santo, para orar largos períodos de tiempo y tener una gran pasión por la oración.

¿Cuál es el propósito del don de intercesión?

• Edificar una protección espiritual alrededor de cualquier persona o cosa por la cual intercedamos.

• Pararse en la brecha, entre Dios y los hombres, para llevar a cabo la voluntad de Dios aquí en la tierra.

• Dar a luz cosas establecidas en la visión de la iglesia local y del cuerpo de Cristo.

• Hacer guerra contra el diablo y sus demonios, y destruir todo plan del enemigo.

¿Evidencias que muestran en un creyente  el don o el ministerio de intercesión?
 La persona que tiene el ministerio de intercesión presenta las siguientes características:

• Ora por largo período de tiempo y disfruta la acción.
   Ésta es una evidencia muy clara en un intercesor; que puede estar orando por muchas horas y no se queja ni se aburre; por el contrario, disfruta la oración.

• Opera fuertemente en el Don de dicernimiento de espíritu.
 Espíritu: Los intercesores perciben, sienten, ven y oyen en el mundo espiritual muy a menudo. Esto es debido a que operan en el don de discernimiento de espíritus.

• Los intercesores se identifican con la carga y con el dolor de las personas.
Cuando están hablando con una persona, pueden percibir, inmediatamente, la carga del problema de esa persona.

• Obtienen respuestas a sus oraciones muy a menudo.
Dios le contesta sus oraciones, aun cuando sean muy específicas. Los resultados son más poderosos que los de cualquier otro creyente.

• Constantemente tiene una actitud de oración.
No importa dónde esté y con quién esté, todo el tiempo está intercediendo.

Opera en el don de la compasión y el amor.

 Ésta es una de las evidencias de un verdadero intercesor. Es decir, lo que hace a un intercesor sensible a la carga y al dolor de las personas, es que está lleno de amor y compasión.

• A menudo, recibe sensaciones, sintomas en su cuerpo físico que le advierten  de un peligro. 

Hay muchos intercesores que sienten los síntomas de la persona o de la situación por la que están orando. Por ejemplo: dolor de cabeza, dolor en la espalda, vómitos, mareos y otros.

•  El intercesor es muy sensible al mundo espiritual. 
Si no tiene cuidado, se puede inclinar apercibir más lo malo que lo bueno.

. Tienen una pasión profunda por la oración y la intercesión.
 Los intercesores odian las injusticias


¿Cuáles son los peligros que pueden correr una persona con el don de la intercesión si no lo opera correctamente?
a-. Creer que solamente él oye de Dios, y que su palabra es la última autoridad. 

b-. Creerse superior a otros espiritualmente, porque ora más tiempo.

c-.  Tiene la tendencia a percibir, ver y sentir más lo malo que lo bueno.

d-.  Querer manipular al pastor yalos líderes con sus oraciones.

e-.  Hacer oraciones de juicio sobre las personas.

   Es importante que todo intercesor esté bajo una cobertura espintual y. sometido a ella; para que cuando se equivoque, pueda ser corregido.

¿Cuáles son los diferentes tipos de intercesores que existen?
    Así, como en cualquier otro ministerio, existen diferentes clases de intercesores con un llamado dado por Dios, para interceder en un área específica. Veamos cuáles son las diferentes clases de intercesores que existen:

• INTERCESORES DE ALMAS.
   Éstos son los que se paran en la brecha por las personas que no conocen al Señor. Gimen, lloran y tienen gran pasión por las almas. Muchas veces,cuando Dios los pone a orar, sienten como si estuvieran dando a luz un bebé. Su intercesión está dirigida hacia el perdido. Hay individuos que nunca serán salvos hasta que un intercesor se ponga en la brecha por ellos y los dé a luz en el espíritu por medio de la intercesión.

INTERCESORES DE FINANZAS
   Los intercesores de finanzas han sido ungidos por Dios para interceder por los recursos financieros para el Reino de Dios. Ellos oran por otros para que reciban fondos y puedan llevar el evangelio. Tienen una fe grande para orar por recursos financieros.

• INTERCESORES PERSONALES.
   Éstos son los guardianes espirituales de determinada persona, a quienes Dios ha confiado para llevar información confidencial al trono de Dios; para recibir protección, provisión y otras prioridades de oración por alguna persona o individuo. Cada creyente debe tener un intercesor personal.

• INTERCESORES DE CRISIS.
    Los intercesores de crisis son los paramédicos de la oración. Ellos entran y salen del trono de Dios con peticiones urgentes, poniéndose en el lugar de otros. Además, actúan como vigilantes del pueblo de Dios. Anteriormente, hablamos de cómo, muchas veces, los intercesores reciben ciertos síntomas o sensaciones en su cuerpo, advirtiéndoles de un peligro, de una carga de oración, o de algo que el Espíritu Santo les pone para orar. Cuando usted, como intercesor de crisis, reciba una carga por la cual orar, no la suelte hasta que haya tenido un rompimiento en el espíritu. Esto es algo que muy pocos intercesores de crisis saben. Algunas veces, lo dejan a medio orar y no logran el rompimiento. Algunos intercesores de crisis pueden tener cargas de oración; y a veces, deben invertir semanas, días, y hasta meses, antes de lograr un rompimiento en el espíritu.

 INTERCESORES DE GUERRA.
    Son la fuerza militar poderosa de la oración. Ellos pelean por establecer la verdad de Dios en lugares donde Satanás tiene una fortaleza establecida en las personas, familias, naciones y lugares. Una evidencia de un intercesor de guerra, es que su tendencia es hacer guerra espiritual desde que comienza a orar; osea, todo el tiempo.

• INTERCESORES ADORADORES.

    Son los que interceden por medio de la adoración y la alabanza. Ellos preparan el camino para que el poder de Dios se derrame sobre la tierra.

• INTERCESORES DE LIDERAZGO.

    Ellos están asignados por Dios para interceder por los líderes de la iglesia, tales como: el pastor, la familia y el resto del liderazgo del cuerpo de Cristo.

• INTERCESORES DE GOBIERNO.

   Son aquellos que interceden por los líderes que están en el gobierno, en la política y en la esfera de influencia pública. Creo que todo intercesor debe orar todos los días, por el Presidente y su gabinete; aun así, Dios también ha asignado intercesores que para que oren específicamente por este tipo de personas.

• INTERCESORES PROFÉTICOS.

    Son los que ven el mundo invisible y los que oyen lo que no se oye a simple oído. Ellos son los que declaran la voluntad de Dios para un momento específico y en un lugar específico; son la boca de Dios.

• INTERCESORES POR ISRAEL.

   Dios ha levantado un grupo de intercesores para que oren por su pueblo Israel. Estas personas tienen una profunda pasión por el pueblo de Israel, y se identifican con su dolor y sus necesidades.
Guilllermo y Ana Maldonado. El Poder de Atar y Desatar.Tercera edición 2006.ERJ Publicaciones. Miami FL. Pag.35 a la 39

¿QUÉ ES LA INTERCESIÓN?

    

   Es el acto de hacer una petición o interceder en lugar de otro delante de Dios.
"30Busqué entre ellos un hombre que levantara una muralla y que se pusiera en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyera; pero no lo hallé". Ezequiel 22.30
   Hay diferentes palabras griegas y hebreas, con una variedad de significados, que describen la palabra intercesión.


   En el idioma griego, están las siguientes palabras:
Enteuxis: Es una oración con tiempo y lugar previamente planificados, con el propósito de aproximarse al Rey.
Entugehano: Significa hacer intercesión; encontrarse con; una reunión. 


En el idioma hebreo, encontramos las siguientes palabras:
Palal: Significa orar, interceder, mediar como juez entre dos partes.
Hiphil: Causar que la luz caiga, causar que implore, alcanzar la marca.
Paga: Ésta es una palabra griega con un significado poderoso. Significa reunirse con, encontrarse, golpear al blanco, dar al blanco, impactar, atacar en forma violenta, asestar un golpe agudo, hacer entrar por la fuerza. Cuando hablamos de intercesión, estamos incluyendo muchas áreas. No es, solamente, hacer una súplica por otro. Algunos aspectos importantes que incluyen la intercesión son:


1. LA INTERCESIÓN ES APROXIMARSE AL REY CON UN PROPÓSITO Y EN UN LUGAR ESPECIFICO.

   Cuando esta palabra nos habla de aproximarse, se refiere a una intimidad y una comunión con Dios. Nos habla de que es una faceta de la intercesión, el desarrollar una interna relación con el Rey de Gloria. Segundo, nos habla de tener un lugar específico para interceder. Dios nos pide que busquemos un lugar específico, dedicado y consagrado para la intercesión. Hay intercesores, cuyo énfasis es hacer guerra espiritual, golpear y dar al blanco. Pero, no se nos puede olvidar que ésta es una guerra de adoradores, que cuando tenemos intimidad con el Padre primero, y lo adoramos, entonces podemos ser más efectivos en la intercesión.

2. LA INTERCESiÓN ES MEDIAR ENTRE DOS PARTES.

 Un intercesor toma el lugar de otro; como lo fue el caso de Moisés, que intercedió por el pueblo delante de Dios para que no fuera destruido.

"31Entonces volvió Moisés ante Jehová y le dijo: -Puesto que este pueblo ha cometido un gran pecado al hacerse dioses de oro, 32 te ruego que perdones ahora su pecado, y si no, bórrame del libro que has escrito". Éxodo 32.31-32

 
3. LA INTERCESIÓN CAUSA QUE LA LUZ DE DIOS CAIGA.
"3Pero sí nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; 4esto es, entre los incrédulos, a quienes el dios de este mundo les cegó el entendimiento, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios". 2Corintios 4.3,4.

 
   Los inconversos tienen los ojos cegados por el enemigo y no pueden ver ni entender el evangelio; por lo tanto, se necesita un intercesor para que interceda delante de Dios y haga que la luz del evangelio caiga y alumbre su entendimiento para que sean salvos. Hay muchas personas que nunca serán salvas, a menos que alguien interceda por ellas. La intercesión hace que las escamas de sus ojos (simbolismo que se refiere a la ceguera espiritual) se caigan y puedan ver y entender el evangelio.


4. LA INTERCESIÓN ("PAGA") ES GUERRA ESPIRITUAL.
La palabra "paga" fue usada originalmente para definir violencia y guerra; y se traduce en diferentes formas, tales como: ataque, caer sobre, tirar, golpear. De hecho, "paga", involucra guerra. Hay una manera de conseguir lo imposible y es invadiendo el campo del enemigo.

 
Por eso, es que Jesús dice:
"12Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan". Mateo 11.12

 
La Biblia Amplificada lo narra de la siguiente manera:
"...y desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de Dios ha soportado, aguantado, tolerado, sufrido pacientemente un violento asalto, y hombres violentos lo arrebatan, lo agarran por la fuerza, como una recompensa preciosa, o como una parte del reino de Dios que es deseado con el más ferviente celo y con un esfuerzo intenso".


 ¿Cómo es que los hombre y las mujeres valientes arrebatan el reino?
• Por medio de la intercesión ("paga").
• Haciendo un asalto violento en el espíritu, arrebatando lo que es de ellos por medio de la intercesión.


¿Qué es lo que está buscando Dios para hacer su voluntad en la tierra?
   Dios está buscando personas con un corazón dispuesto a cambiar el mundo através de la intercesión.


   Recordemos que Dios necesita un cuerpo humano, con una voluntad entregada a Él para hacer lo que quiere aquí en la tierra. Dios está buscando hombres y mujeres que estén disponibles para Él; que presten sus cuerpos y que rindan su voluntad a Él.


Hay dos tipos de individuos que Dios está buscando:


ADORADORES
   Éstos son los que hacen que la gloria de Dios descienda sobre la tierra. Mientras los intercesores oran por el terreno, los adoradores hacen que "la lluvia" caiga sobre él.
"24Dios es Espíritu, y los que lo adoran, en espíritu y en verdad es necesario que lo adoren". Juan 4.24


 INTERCESORES
   Él está buscando los adoradores y los intercesores que hayan muerto a sus deseos personales y que quieran hacer la voluntad de Dios.


 Estudiemos, cuidadosamente, lo que la intercesión produce en el mundo espiritual:

1.La intercesión levanta un vallado.
¿Qué es un vallado?
• Un vallado es un cerco de protección que sirve para ayudar al que está en problemas y para proteger al que está en desesperación; y está hecho para mantener a los enemigos fuera de la viña y para mantener un lugar seguro.


• Hacer vallado significa: rodear con un cerco o pared para proteger.


   La oración intercesora envuelve, levanta o edifica una pared espiritual alrededor del pueblo, matrimonios, hijos, ciudades, naciones, etcétera. Un vallado o un cerco roto es una puerta para que el enemigo entre y destruya.


"7pero aconteció que oyeron Sanbalat, Tobías, los árabes, los amonitas y los de Asdod que los muros de Jerusalén eran reparados, pues ya las brechas comenzaban a ser cerradas, y se encolerizaron mucho. 8Conspiraron luego todos a una para venir a atacar a Jerusalén y hacerle daño". Nehemías 4.7, 8

 
   Al leer esta escritura, vemos cómo las brechas, en el Antiguo Testamento, tenían que ser cerradas para mejorar la protección de la ciudad. El diablo reconoce cuándo este cerco de protección está sobre un creyente; esto mismo fue lo que le sucedió aJob.


 "10No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra". Job 1.10
 
2.La intercesión repara las brechas.

¿Qué significa una brecha?
   Significa una abertura, una fisura, una grieta; especialmente, se refiere a una grieta en una muralla.
   El enemigo está buscando abrir, penetrar y romper nuestra muralla continuamente. En la antigüedad, cuando Israel peleaba contra sus enemigos, después de la batalla, éstos dejaban brechas o aberturas alrededor de las paredes en la ciudad; luego, regresaban para revisar si todavía estaban abiertas o si ya se habían reparado. Cuando el pueblo de Israel no tenía el tiempo para repararlas, porque el enemigo regresaba rápidamente, entonces Israel ponía un soldado que se parara en la abertura y protegiera esta entrada. Allí, hacían guardia todo el día y toda la noche. El soldado que se paraba en la abertura para repeler al enemigo, arriesgaba su propia vida. Esto era conocido como uno de los actos de mayor coraje de un soldado. Algunas veces, ellos morían dando la vida por la ciudad. Los soldados que se paraban en la brecha eran altamente respetados, y sus nombres honrados entre los demás soldados.


Las brechas en nuestras vidas se manifiestan cuando:
 

• Estamos en algún peligro físico.

• Estamos en un momento de crisis, problemas, desesperación y necesitamos que alguien ore por nosotros.


    Las brechas en nuestra vida son provocadas por nuestros propios pecados, tanto de comisión como de omisión. Éstos abren la puerta al enemigo para atacarnos. Las brechas son debilidades y defectos que abren puertas al enemigo, y necesitamos que alguien las cubra en oración para mantener al enemigo fuera de nuestros límites. Dios está buscando un soldado valiente que deje de pensar tanto en sí mismo y en sus propios problemas, y se ponga en la brecha y empiece a dar su vida por los demás.

La intercesión y la adoración son los niveles de oración más altos.

 
    El desafío para cada uno de nosotros, es levantarnos como esos soldados valientes y empezar a tirar el cerco, la pared, por nuestros hijos, nuestra familia, nuestra iglesia, nuestra nación. Comencemos hoya ser reparadores de portillos. Si la muralla de la intercesión está caída, hoy es el tiempo de volver a levantarla. ¡Gloria aDios!


¿Cuáles son las consecuencias de tener una muralla caida? (es decir, haber dejado de orar e interceder) 

-.  Los ataques del enemigo serán constantes.

-.  La viña del Señor será pisoteada.


"5Os mostraré, pues, ahora lo que haré yo a mi viña: Le quitaré su vallado y será consumida; derribaré su cerca y será pisoteada". Isaías 5.5


-. El fruto será arrebatado y robado.


"12¿Por qué rompiste sus cercas y la vendimian todos los quepasan por el camino?". Salmo 80.12


 ¿Cómo empezamos a levantar el vallado y a cerrar las brechas?

Tomando una decisiòn y haciendo un compromiso de interceder y orar diariamente.   
   Tenemos que hacer el compromiso de cubrir a nuestra familia, nuestra iglesia, nuestros pastores y a nuestra nación todos los días. Esto se consigue a través de la intercesión, sabiendo que Dios está buscando un soldado como usted y como yo, que esté dispuesto a levantarse a cualquier hora para interceder. Cada día que dejamos de interceder, es una abertura que se hace en nuestra muralla o pared; por eso es que, dejar de orar, se puede tomar como pecado.

"23Así que, lejos sea de mí pecar contra Jehová dejando de rogar por vosotros; antes os instruiré en el camino bueno y recto".1Samuel12. 23

 
Debemos identificarnos como soldados reparadores de portillos.


"12Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado "reparador de portillos': "restaurador de viviendas en ruinas". Isaías 58.12

 
"Cada vez que alguien esté en peligro, yo iré e intercederé por él". "Cada vez que alguien esté pasando por una crisis yo intercederé para cerrar el portillo". "Cada vez que alguien caíga en pecado, en vez de criticarlo, yo repararé el portillo, intercediendo por esa persona". "Cada vez que alguien cometa un error o vea una falta o debilidad en una persona, yo cerraré ese portillo, orando por ella". Por ejemplo, Moisés fue un intercesor para su pueblo.


• La intercesión es mediar entre dos partes.


• La intercesión incluye tener comunión íntima con Dios.


 • La intercesión causará que la luz caiga.

• La intercesión también es guerra.


   Las cosas del Reino de Dios las arrebatamos por la fuerza. Cada uno de nosotros tiene un llamado de interceder y reparar las brechas de nuestros hijos, familia y los nuestros; de levantar una protección alrededor de ellos, para que el enemigo no pueda entrar
Guilllermo y Ana Maldonado. El Poder de Atar y Desatar.Tercera edición 2006.ERJ Publicaciones. Miami FL. Pag. 20 a la 31

sábado, 18 de junio de 2016

EL PROPÓSITO DE LA INTERCESIÓN.



  Uno de los grandes problemas que he visto en el cuerpo de Cristo, es la falta de intercesión y guerra espiritual de parte del pueblo de Dios. Lamentablemente, las reuniones más pequeñas de las iglesias son las de intercesión. Por esto, una de las preguntas que nos hacemos al respecto es: ¿por qué las personas no interceden? Creo que esto sucede por dos razones principales:
a-. Las personas no conocen el propósito de la intercesión.
    Para entender mejor este punto, definamos la palabra propósito. Propósito es la intención original para lo cual fue creado algo. La primera razón por la que muchos creyentes no interceden es porque no saben cuál es el propósito por el cual Dios creó la intercesión. Cuando no se conoce el propósito de algo, no se usa o no se tiene visión ni dirección para usarlo correctamente.
b-. Las personas no interceden porque no obtienen resultados positivos.
   Al no conocer el propósito de la intercesión, automáticamente se pierde el sentido de la misma; y por tal motivo, intercedemos mal y no tenemos buenos resultados.
   Otras preguntas que surgen al respecto son: ¿por qué debemos interceder?, Si Dios es poderoso y hace lo que Él quiere, ¿por qué interceder? ¿Cuál es el propósito de la intercesión?, ¿Por qué interceder si Dios es soberano y hace lo que Él quiere?, ¿Por qué debemos interceder si Dios no puede ser afectado por lo que hagamos?, ¿Por qué interceder si Dios lo sabe todo?, ¿Por qué interceder si Dios lo controla y lo predetermina todo?, ¿Por qué interceder si el enemigo ya fue vencido?, ¿Por qué interceder por los perdidos si la voluntad de Dios es que todos seamos salvos?. Todas estas preguntas son válidas, y para contestarlas, primero tenemos que entender la verdadera naturaleza de Dios y sus propósitos para la raza humana. Esto nos va a guiar al por qué del propósito de la intercesión. Dios es un "Dios de propósitos". Todo lo que Él creó en la tierra, incluyendo al hombre, fue creado para cumplir su propósito.

DIOS CREÓ AL HOMBRE CON TRES PROPÓSITOS PRINCIPALES:

1. REFLEJAR LA NATURALEZA DE DIOS.
"26Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza... ". Génesis 1.26
 
    Esto significa que fuimos creados para tener su naturaleza y su carácter moral. La manera de desarrollar esta imagen y este carácter de Dios, es por medio de nuestra comunión íntima con Él. Ningún ser humano puede parecerse a Dios ni estar satisfecho hasta que haya logrado tener una comunión íntima con Él. Éste fue el propósito por el cual Dios nos creó, para que reflejemos su carácter, amor, bondad, misericordia, santidad, paz, autoridad y poder.

2. LLEVAR A CABO SUS PLANES, SUS PROPÓSITOS Y SU VOLUNTAD EN LA TIERRA.
   Cuando Dios creó al hombre a su imagen, le dio también un libre albedrío. Es decir, que le concedió una voluntad con la habilidad de escoger y tomar decisiones; y de esta manera, tomar acción y cumplir con la voluntad de Dios en la tierra. Dios estableció su voluntad aquí en la tierra con la cooperación de la voluntad del hombre. Este propósito nunca cambió, ni siquiera con la caída del hombre. Dios le dio al hombre la habilidad de señorear sobre toda la creación, y de esa manera, es que puede ejecutar su propósito y su voluntad.
   Dios creó al hombre con la libertad para funcionar en la tierra y le dio derecho legal y autoridad para operar en ella.

3. TENER COMUNIÓN ÍNTIMA CON ÉL.
   Desde que Dios creó al hombre, siempre ha tenido el propósito de tener una relación cercana con él. Dice la Palabra que, en el principio, Dios se paseaba por el huerto del Edén y hablaba con Adán (mantenían una comunicación diaria). Aún hoy, el anhelo de Dios sigue siendo el tener esa comunión con el hombre cada día.

DIOS LE DA LA HABILIDAD AL HOMBRE DE SEÑOREAR.
 
   En primer lugar, Dios creó al hombre con un espíritu, el cual salió de la misma esencia de Dios. De manera que, la raza humana gobernara en el mundo físico aquí en la tierra. Dios le dio al hombre un cuerpo físico manifestado en dos sexos: masculino y femenino. El hombre es el único que tiene derecho legal sobre la tierra. Si alguien no tiene cuerpo y alma, su permanencia y acciones son ilegales. Por esta misma razón, es que Dios no podía venir a la tierra sin un cuerpo físico. Pues, Él mismo lo había establecido así, en su Palabra.


   Desde el principio, Dios estableció, en su Palabra, que el único con derecho legal para gobernar, señorear y actuar aquí en la tierra es el hombre, con su cuerpo físico.

   Dios creó al hombre a su imagen y semejanza; y éstas se desarrollan por medio de la comunión íntima con Él. Dios creó al hombre para que llevase a cabo su voluntad en la tierra y la gobernara; y para eso le dio una voluntad propia y un cuerpo físico. Dios no hace nada que vaya en contra de su Palabra. Por tanto, hay tres cosas que Él estableció desde un principio en Génesis 1.26.

• Dios es soberano como su Palabra.
• Dios está comprometido con su Palabra: El Señor no hará más allá de lo que Él mismo ha dicho y establecido.
• Dios nunca viola su Palabra. Todo lo que Dios habla, viene a ser una ley.

La intercesión fue creada para cumplir la Palabra. Porque, para que algo sea hecho en la tierra, tiene que ser hecho con la conjunción del cuerpo físico y el espíritu.

   Dios, si así lo quisiera, podría venir a la tierra sin un cuerpo físico. Pero, se estaría contradiciendo; sería ilegal, porque eso fue lo que dijo en su Palabra: que el ser humano (con un cuerpo físico) gobernaría la tierra. Si alguien más tratara de venir aquí a la tierra sin un cuerpo físico, sería ilegal. Por eso, tanto Dios como el diablo, necesitan un cuerpo físico para actuar en la tierra. Por esta razón, el Señor le dijo al diablo: "yo vendré a la tierra legalmente y te pisaré la cabeza".

"15Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú la herirás en el talón". Génesis 3.15

¿CÓMO FUE QUE DIOS ENTRÓ A LA TIERRA CON UN CUERPO FÍSICO?
 
• Se hizo Emmanuel - "em" significa hombre y "manuel" significa Dios.

  Dios le dijo a María: "yo necesito tu cuerpo para venir legalmente a la tierra". Con esto, Dios le dice al diablo: "la mujer será tu pesadilla". Dios no va a interferir en la tierra sin la intercesión, ya que ésta es la vía mediante la cual el hombre le da derecho legal a Dios en la tierra para que haga Su voluntad. Dios no nos usa porque somos inteligentes, indispensables o grandes. Dios nos usa porque está comprometido con su misma Palabra. Cuando intercedemos, le damos a Dios permiso para que invada nuestra vida, transforme nuestra familia, cambie nuestras ciudades y países.

"18De cierto os digo, que todo lo que atéis en la tierra será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra será desatado en el cielo". Mateo 18. 18
 
   Dios te quiere sanar, no solamente para que se sienta bien, sino, porque lo necesita para llevar acabo Su voluntad.

DIOS BUSCA UN CUERPO FÍSICO PARA QUE INTERCEDA.
 
"30Busqué entre ellos un hombre que levantara una muralla y que se pusiera en la brecha delante de mi, a favor de la tierra, para que yo no la destruyera; pero no lo hallé". Ezequiel 22.30
 
   Dios está buscando un cuerpo con espíritu que se ponga a favor de otros. Un hombre o una mujer que quiera levantar un vallado, una cobertura para la iglesia, la familia, entre otros. Dios nos está diciendo que necesita a alguien que dé a luz sus planes en la tierra. El quiere salvar, sanar y traer un avivamiento a nuestra  tierra. Dios quiere restaurar las familias; pero necesita que un hombre le deje usar su cuerpo físico para hacer todo esto.

Hay muchos planes y propósitos de Dios que nunca se cumplirán porque nadie intercedió aquí en la tierra para que se llevaran acabo. La intercesión no es una opción, sino una necesidad.

"1También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar... . Lucas 18.1
 
SOMOS COLABORADORES DE DIOS.
 
"1Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios... " 2 Corintios 6. 1
 
   La palabra "colaboradores" significa: aquellos que cooperan, aquellos que ayudan con, que trabajan juntos. Cada uno de nosotros debe ver él la humanidad como parte y colaboradora de Dios para que Sus planes y propósitos sean hechos. Jesús llevaba a cabo la voluntad del Padre por medio de la intercesión. Hay una sola cosa que los discípulos le pidieron a Jesús, y ésa fue que les enseñara a orar. Ellos no le pidieron que les enseñara a llevar a cabo milagros o a echar fuera demonios, sino que les enseñara a orar. ¿Por qué? Porque ellos veían los resultados de la vida de oración de Jesús. Los discípulos sabían que el secreto del poder de Jesús estaba en su vida de oración. 

El secreto del éxito de Jesús en el ministerio fue su vida de oración.

   Quiero que notemos que era mayor el tiempo que Jesús se la pasaba orando e intercediendo, para después, en unos segundos obtener los resultados de sus oraciones. El operaba de esta manera continuamente. Jesús se pasaba cuatro horas orando e intercediendo; y luego, en sólo dos minutos, echaba fuera a un demonio; y en otro minuto, sanaba a un leproso. La iglesia todavía no ha entendido la verdad de esto. Pasamos pocos minutos con Dios y, luego, tratamos de hacer muchas horas de trabajo en su nombre. Jesús echaba fuera un demonio en un segundo, diciendo: "sal fuera", y el demonio salía. La diferencia es que por la mañana, Él oraba cinco horas. Martín Luther King dijo esto: "más trabajo es hecho por la oración que por el trabajo mismo".

Horas con Dios, hacen los minutos más efectivos con los hombres.
 
    Podemos concluir, que si nos pasamos horas con Dios, entonces nos tomará sólo minutos resolver los problemas aquí en la tierra. El tiempo que pasamos con Dios no es gastado, sino invertido. La preocupación de Jesús no era ministrar al hombre sino a Dios.

¿QUÉ PIDE DIOS PARA HACER SU VOLUNTAD EN LA TIERRA?
 
•  Un hombre o una mujer disponible.
 
"8Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí". Isaías 6.8
 
   Dios no está interesado en nuestra habilidad, intelecto, capacidad, dones o talentos, sino en nuestra disponibilidad. En alguien que le diga: "Señor usa mi cuerpo físico para interceder por las almas, por las finanzas, por el gobierno o por el pastor". Alguien que ore la voluntad de Dios y la traiga a la tierra. Dios quiere mostrar su carácter por medio de la comunión íntima con Él. Dios quiere que ejerzamos dominio y señorío aquí en la tierra, y que por medio de nuestro cuerpo físico y voluntad o libre albedrío, le demos derecho legal para llevar acabo sus planes y propósitos..
Guilllermo y Ana Maldonado. El Poder de Atar y Desatar.Tercera edición 2006.ERJ Publicaciones. Miami FL. Pag. 9 a la 14

lunes, 6 de junio de 2016

CRISTO MANIFESTANDO SU PODER SOBRENATURAL A TRAVÉS DEL CREYENTE. Parte II

 LA IGLESIA COLABORA CON DIOS EN LA EXPANSIÓN DEL REINO.

Porque nosotros somos colaboradores de Dios.(1 Corintios 3:9)
   Al ver las responsabilidades y propósitos de la iglesia de Cristo, nos damos cuenta que no hemos respondido a lo que Él mandó a hacer a cada cristiano. Él nos llamó para ser socios, colaboradores y representantes de Él en la tierra, y decidió que no haría nada si no a través de nosotros, Su iglesia.

¿Qué canal usa Jesús para operar en la tierra?
   Nuestro cuerpo físico es el instrumento de Cristo. Todo lo que Dios hará, hace e hizo en la tierra, es a través de Su cuerpo, la iglesia. Como cuerpo de Cristo, nosotros somos los que ponemos límite a lo que Él hace en la tierra. Dios no hace más de lo que Su cuerpo le pida o permita; no porque no pueda o no quiera, sino porque Él ha delegado al cuerpo Su evangelio, Su autoridad, Su poder. Es más, el reino de Dios está en nosotros y lo que nos ha confiado nos hace valiosos. ¿Cuál es el requisito que cada uno de nosotros debe cumplir para operar como cuerpo? La interdependencia. Cada miembro necesita del otro aunque ninguno es indispensable. El propósito del cuerpo -la iglesia de Cristo-, es que Jesús se relacione con este ámbito de espacio, tiempo y materia. Él depende de nosotros para obrar en esta dimensión. Cuando Jesús vino a la tierra, necesitó un cuerpo con el fin de llevar a cabo la voluntad de Su Padre. Ésa es la misma razón por la que hoy sigue necesitando un cuerpo. Después que Él se fue, el cuerpo es el instrumento de Dios para continuar Su ministerio y Su voluntad en este mundo. Jesús abrió un camino nuevo, sin velo, para entrar a Su presencia y conocerlo personalmente. Él resucitó de entre los muertos y envió al Espíritu Santo para que Su ministerio pudiera continuar a través de nosotros. Él no creó una religión, ya que ésta se basa en ritos; todo lo contrario de la vida de milagros, la cual es una demostración constante de la intervención divina de Jesús, quien vive en nosotros. Nuestra misión es compartir Su vida y Su amor; ese amor que nos induce a compartir lo mejor con la gente. Dios es amor y nos ama; si nosotros lo amamos también amaremos a la gente. ¿Cómo? Sirviéndola, orando por ella, ministrándole el amor de Dios, y sirviendo de canales para que Él obre los milagros a través de Su iglesia. Somos extensión de Cristo, y por medio de nuestro cuerpo Él alcanza el mundo.

 ¿Qué relación guarda la Cabeza con los miembros del cuerpo de Cristo?
 
Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. (1 Corintios 12:21)
   Cristo es la Cabeza y no puede decirle a la mano o a los pies: "No te necesito". Lo que la Cabeza requiere de los pies es que siempre estén disponibles para llevar a cabo sus decisiones.

   No importa qué tan talentoso sea como cristiano, si no estoy disponible para la Cabeza -Jesús-, no soy útil para el reino. Cristo usará Su cuerpo para destruir todas las obras de Satanás, las enfermedades, opresiones y lugares de cautividad. En una oportunidad, iba saliendo del servicio muy agotado, quería irme directo a casa, pero una jovencita de unos veinte años se me acercó pidiendo oración porque era sorda de nacimiento. Realmente estaba agotado, pero sentí la demanda de Dios y Su compasión que me pedía que le prestara mi humanidad. Ni siquiera le impuse las manos; mientras le hablaba, el poder de Dios cayó y fue sana al instante. De esto puedo concluir que, no importa cuán cansados estemos, ¡es maravilloso prestarle nuestro cuerpo al Espíritu Santo para que lo use y pueda bendecir a otros!
¿Cuáles son las razones divinas por las que Dios nos dio cuerpo?
   El principal propósito fue habitar en el hombre y poner en él Su gloria. Dios no vive permanentemente en templos hechos a mano; el templo que Él ha diseñado es el cuerpo del hombre. Dios, el todopoderoso, siempre ha querido y quiere vivir en el ser humano, y poner Su gloria en su interior.

He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. (Apocalipsis 21:3)
Dios no habitará permanentemente en un templo hecho por manos de hombre, solo lo hará en un templo hecho por Él.

 
¿Qué clase de morada quiere Dios?
Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo. (1 Pedro 2:5)
 
   El templo de Salomón tomó muchos años construirlo y millones de dólares fueron invertidos en su precioso diseño; sin duda fue una obra maravillosa. Sin embargo, duró muy poco; fue destruido por el pecado de Israel. Entonces Dios dijo: "Yo no voy a invertir en un templo de piedra, sino que invertiré en uno de barro". Ese templo somos nosotros; somos el material más valioso para Dios, y la razón por la cual usted es valioso es porque fue comprado a precio de sangre por Jesús.

Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. (Juan 17:23)

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. (1 Juan 4:10)
 
   Así que ya no le pertenecemos al diablo sino a Dios. ¿Por qué Dios quiere una habitación? Porque le da derecho legal para actuar en la tierra y hacer obras sobrenaturales. Por eso tenemos que glorificarlo en nuestro cuerpo. ¡Préstele su cuerpo!

¿Como ministra Cristo al mundo hoy en día?
Cristo en vosotros, la esperanza de gloria. (Colosenses 1:27)
   Cristo, tal como lo hacía dos mil años atrás, continúa ministrando. En estos tiempos lo hace usando nuestro cuerpo. Somos sus colaboradores, sus socios, sus amigos, sus embajadores, sus intérpretes, sus testigos y sus comunicadores; los que llevamos Su mensaje de amor, Su poder, Su gloria y Su autoridad. En esta era, muchos creyentes han abandonado la responsabilidad de evangelizar, discipular y cumplir el propósito de la iglesia de expandir el reino de Dios a las comunidades. Muchos están dispuestos a pagar para que otros lo hagan, porque ellos no lo quieren hacer. La revelación de este misterio es que: Jesús vive en mí y quiere ministrar a través de mí. Él necesita que usted le preste su cuerpo para alcanzar a su familia y amigos. Jesús nos redimió para poder vivir en nosotros y expresarse en los creyentes.
 
El poder de Dios para sanar y liberar nos ha sido dado a todos los creyentes, como podemos ver en el siguiente testimonio:

Un domingo durante un servicio regular en nuestra iglesia, yo declaré que ninguna persona que hubiera llegado enferma o con algún problema podía regresar a casa igual. Una líder de Casa de Paz de nuestra iglesia, que apenas tiene algunos meses de convertida, pero que ha sido entrenada para caminar en lo sobrenatural, tomó esa Palabra y al terminar el servicio encontró a un hombre que había llegado de República Dominicana y tenía su cabeza completamente calva. Ella muy amablemente se le acercó y le preguntó si le permitía orar por él, a lo que el hombre accedió. Puso sus manos sobre la cabeza del varón y oró; entonces muchos fueron testigos en medio del pasillo, cómo Dios le hizo crecer el pelo. Es sorprendente como Dios está usando a los jóvenes de nuestra iglesia para moverse en medio del pueblo, y mostrar Su poder sobrenatural.

    Yo no sano, Jesús es quien sana. Éste es el misterio: que Jesucristo vino, murió, resucitó, recibió todo poder y autoridad, y luego nos lo delegó. ¿Por qué Dios no mandó ángeles a hacer este trabajo? Porque los ángeles no fueron redimidos. Nosotros somos los únicos por quienes Él murió. ¡Si no tomamos nuestra responsabilidad las almas se perderán! Predicar el evangelio está limitado a la voluntad de los seres humanos para hacer lo que Dios mandó.
 
   Jesús no puede visitar a los enfermos a menos que use el cuerpo suyo, no puede visitar al preso, porque tiene que hacerlo a través de usted. Él va a ir con usted y en usted. No puede hacerlo de otra manera. No obstante, usamos la oración como excusa para no ir. Y no me malentienda, Jesús oraba, porque la oración es sumamente importante, pero también iba mientras estaba en un cuerpo humano.
Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. (Hechos 10:38)


   Jesús iba testificando, declarando, predicando, sanando echando fuera demonios, demostrando compasión y manifestando a Dios en acción. ¿Queremos que Dios haga también nuestra parte? Ciertamente no lo hará. Nosotros tenemos que hacer lo posible y entonces, Él hará lo imposible. Hay dos tipos de oraciones que Dios nunca contestará: cuando le pedimos que haga lo que Él ya hizo, y cuando le pedimos que haga lo que nos corresponde a nosotros hacer como iglesia. ¿Cómo lo hará Jesús? Él usará nuestras vidas. Él siempre pone "el querer como el hacer''.


Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. (Filipenses 2:13)
 
   Jesús visita al necesitado, sana al quebrantado de corazón, al deprimido ... y todo lo hace a través de nosotros. Él anima al desanimado a través de nosotros. Usted y yo somos Su cuerpo. Si todo lo que hacemos es orar y nunca visitamos al perdido, al enfermo, al que necesita un milagro, si nunca testificamos, no estamos siendo Su cuerpo. Tenemos que orar pero también obrar. La gente nunca verá a Jesús excepto través de usted y yo.

 Dios nos ha confiado Su evangelio.
 El glorioso evangelio del Dios bendito ... a mí me ha sido encomendado. (1 Timoteo 1:11)
 
   Dios ordenó que este evangelio fuera encomendado a gente común y corriente como usted y como yo. Es un gran privilegio predicarlo. Jesús se sentó en Su trono porque ya Él hizo Su parte. Entonces les encargó el evangelio del reino a personas como usted y como yo. Esto es el cristianismo bíblico. Cristo en nosotros es quien da propósito a nuestra vida.
 
¿Qué tenemos que hacer?
 
   Ahora que Dios nos ha restaurado, nos ha revelado Su poder sobrenatural, nos ha escogido y ungido para actuar, para ir en Su nombre, para ser Sus representantes, tenemos que ir. Ya que entendemos que cada creyente tiene la habilidad, el poder y la autoridad dados por Dios para moverse en milagros y maravillas, ya que entendemos que el poder sobrenatural viene de la cruz, que la unción está disponible para nosotros, que entendemos la gloria, los milagros, las maravillas y conocemos los secretos para oír la voz de Dios, para fluir en lo sobrenatural y manifestar el poder de Dios. ¡Tenemos que tomar una decisión! Jesús servía a la gente, hablaba con el necesitado y le ministraba. Él no ha cambiado, pero ahora opera a través de nosotros; claro está, si se lo permitimos. ¿Cómo sucede esto? Todo Su poder se desatará si cumplimos las siguientes condiciones básicas:
• Compromiso total.
   Se trata de una entrega sin reservas, de presentar nuestro cuerpo en sacrificio vivo para que nuestras manos sean Sus manos, nuestros pies sean Sus pies, nuestra boca sea Su boca, para sanar al enfermo, liberar al cautivo, salvar al perdido, obrar milagros y maravillas, además de manifestar Su gloria en la tierra.
• Obediencia a Su voluntad.
   Nosotros debemos tomar la decisión de obedecer Su Palabra y cumplir Su mandato en la tierra. No tenemos que esperar más confirmaciones; la cosecha está lista. La gente está sola, enferma, sin Dios, sin esperanza y sin salvación, clamando por ayuda. Sólo nos resta salir a recoger la cosecha.
• Disponibilidad.
   Esto significa que debemos estar listos para el momento que el Señor quiera usarnos y manifestar Su gloria a través de nosotros. Los miembros del cuerpo tienen que estar siempre disponibles para la cabeza; no importa cuán fuerte sea un brazo, no es de ninguna utilidad si no está disponible para hacer lo que quiere la cabeza. La única habilidad que Dios busca en un hombre o una mujer es la disponibilidad.
 
   El mundo moderno está herido, adolorido; sólo espera un toque especial, algo que lo rescate del vacío de su vida. Recuerde que Cristo va a continuar su ministerio de sanidad a través suyo. Usted crecerá por medio de compartir a Cristo con la gente. Mientras deja que Él ministre usándolo como canal, usted es Su cuerpo, Su templo. Ser usado por Dios para bendecir a la gente trae un gran gozo a nuestro corazón; éste es el centro del cristianismo: "Cristo en vosotros, la esperanza de gloria" (Colosenses 1:27) para ganar almas, para proclamar el evangelio, para hacer milagros y sanidades. El mayor llamado de los creyentes es guiar a la gente a Jesús a través de las señales.
Heme aquí, envíame a mí. (Isaías 6:8)
 Fuimos escogidos y ungidos para la acción.

   No podemos aprender a movernos en la unción de Dios si no actuamos bajo ese conocimiento. Cuando lo recibimos y lo compartimos, lo tenemos y lo damos, lo oímos y lo comunicamos, entonces es porque lo hemos aprendido y es nuestro. Si no es así, es como un hoyo muerto, es como una laguna de agua estancada, o una semilla seca. Entre los capítulos 5 y 7 del evangelio según Mateo, Jesús enseña el Sermón del Monte, pero una vez que llega al 8, comienza a hacer milagros y demostrar lo que antes había enseñado. Usted se sorprendería de lo que pasaría si impusiera sus manos sobre los enfermos, declarando la Palabra, esa Palabra que está viva en usted como estaba en cualquier hombre de la Biblia. Las personas serían sanas, libres y restauradas. Somos como Cristo -término que significa "el ungido", de donde se deriva la palabra cristiano que a su vez significa, "pequeños ungidos"

   Dios pregunta: "¿Quién irá por nosotros?". ¿Puede usted contestar: "Señor, heme aquí, envíame a mí" (ver Isaías 6:8)? "¡Yo te presto mi humanidad voluntariamente para hablarle al perdido, animar al cansado, sanar al enfermo, liberar al afligido y al enlutado!". "¡Señor, yo te serviré, envíame a mí!". Si entiende que este desafío viene de Dios para su vida, repita esta oración en voz alta:

   "Soy un creyente, soy un cristiano, Jesús es mi Señor y creo que ha resucitado de los muertos. Él me garantiza Sus promesas, y yo voy a experimentar Su poder sobrenatural porque Cristo ha resucitado en mí. El Espíritu Santo me ungió con poder de lo alto para creer que todas las cosas son posibles. Jesús es mayor que cualquier problema y desafio delante de mí. Él está vivo en mí, y el poder que lo levantó de entre los muertos está obrando en mí. Satanás lo sabe y no puede hacer nada al respecto. Jesús, Tú humillaste públicamente al enemigo y destruiste sus obras; ahora estás vivo en mí y me das la gracia para experimentar Tu poder, y sanar a los enfermos, libertar a los cautivos, hacer milagros y maravillas en Tu nombre y predicar Tu evangelio en toda la tierra. úsame Señor para continuar Tu ministerio en la tierra mientras vivo la vida y voy al supermercado, la escuela, el negocio, a visitar a mis parientes. Amén".

   Si usted  nunca le ha entregado su vida a Jesús, éste es el momento para que conozca a un Dios real, vivo y resucitado. Dice la Palabra de Dios que todos los hombres somos pecadores y hemos sido destituidos de la gloria de Dios (ver Romanos 3:23), que la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna (ver Romanos 6:23), y esa vida está en Cristo Jesús que vino a morir por nosotros y a derramar Su sangre. Si usted cree en su corazón que esto es así, repita esta oración:

"Padre celestial, reconozco que soy pecador y me arrepiento de todos mis pecados. Confieso con mi boca que Jesús es el hijo de Dios y que el Padre lo levantó de entre los muertos. Hoy soy salvo, sano y libre. Soy hijo de Dios, hecho a Su imagen y semejanza para manifestar Su persona y Su poder sobre la tierra. ¡Amén!".   
 Bibliografia.
Guillermo Maldonado. Como caminar en el poder sobrenatural de Dios. Editorial Whitaker House. Miami 2011. Pag. 242 a la 252.

sábado, 4 de junio de 2016

CRISTO MANIFESTANDO SU PODER SOBRENATURAL A TRAVÉS DEL CREYENTE. Parte I


   El libro de los Hechos marca el final del ministerio de Jesucristo y el comienzo del ministerio de la iglesia. Los primeros 4 versículos de este compendio sirven de puente hacia una nueva etapa; de ahí en adelante, somos nosotros quienes perpetuamos lo que Jesús comenzó. Estamos en este mundo para continuar todo lo que Él hizo; para eso nos dio el mismo poder y la misma autoridad que el Padre le otorgó, de manera que todo el que crea en ese poder y lo abrace puede hacer lo que Jesús hizo. Éste es un ministerio para cada creyente que ha recibido a Jesús como Señor y Salvador y obedece Su Palabra. Hechos registra las obras que realizaron los apóstoles de aquel tiempo, movidos por el Espíritu Santo, pero también queda abierto para que cada creyente continúe escribiendo las victorias propias que Dios le dará, cuando actúe en el nombre de Jesús.

   La palabra hechos significa acciones, hazañas, obras o eventos; es algo que hemos realizado, como la prédica de la Palabra con demostraciones del poder sobrenatural de Dios para sanar y hacer milagros; incluye todos sus progresos en el cumplimiento de la gran comisión que Jesús nos dejó. Visto de esta manera, usted también puede escribir un libro de hechos de lo que el Espíritu Santo realiza usando su vida. Los primeros apóstoles estaban en continuo movimiento; mientras iban sanaban a un enfermo, mientras llegaban expulsaban un demonio, y mientras volvían hacían un milagro. Ellos se encargaron de hacer avanzar con ímpetu el reino de Dios. A ese cuerpo se le llamó iglesia. Sin embargo, pese a lo importante que es, Jesús apenas lo mencionó una vez; sin embargo, citó el reino más de 150 veces. Desde el comienzo de su ministerio hasta su resurrección, siempre le dio prioridad al reino. La iglesia es la manifestación creciente del reino de Dios para servir a Jesús, pero el reino es más grande que la iglesia.

¿Cuáles son los nombres que la Biblia da a la iglesia?
 
   El pueblo de Dios es citado en la Biblia con diferentes nombres. Se le llama iglesia, cuerpo, obra, templo, familia, novia y ejército. Hay quienes afirman que la iglesia es un hospital pero la Biblia nunca la llama así. Sí, la iglesia restaura y sana al enfermo, al caído, al triste y al afligido, pero esa no es su única función ni tampoco la principal.

¿Qué es la iglesia?
 
   La iglesia es el cuerpo de Cristo. El origen de esta palabra lo encontramos en dos términos hebreos: edah que se usa para referirse a "congregación" y qahal que significa "asamblea". Edah se refiere a un grupo homogéneo; no es una colección de individuos sino una gran unidad, sin diferencias ante Dios. Por su parte, eklesía, el término griego, significa "los llamados a asamblea". Esta palabra reúne los dos aspectos de una asamblea: uno, es el hecho que alguien llama a que se junten los individuos; y dos, que existe un propósito o razón para llamarlos. En síntesis, eklesía es una congregación llamada por alguien con un propósito; es llamada por Jesús con el propósito de cumplir Su voluntad en la tierra. Veámoslo de esta manera, hemos sido llamados del mundo para conformar el cuerpo de Cristo, y obedecer a la cabeza que es Jesús. Pero la cabeza no puede hacer nada si el cuerpo no se mueve. Si mi cabeza quiere salir por una puerta ahora, ella toma la decisión pero el cuerpo tiene que moverse. Si quiero recoger algo del suelo, la cabeza toma la decisión pero la mano tiene que estirarse. Asimismo es con Jesús, como cabeza, Él tiene planes, deseos, propósito, misión, mandato, pero no los puede llevar a cabo a menos que el cuerpo colabore. Aunque quiera dejar al cuerpo a un lado y que la cabeza lo haga todo, no va a suceder, porque la función de la cabeza es ordenar y la del cuerpo, ejecutar o llevar a cabo. Cuando Dios nos pide que hagamos algo es porque Él no lo va a hacer por nosotros.
 
   Por ejemplo, Dios nos mandó a proclamar el evangelio a todo el mundo, empezando por nuestro vecindario, en las casas, en el templo, a las ciudades, a las naciones, y también nos mandó a hacer discípulos. Nos mandó a sanar a los enfermos, a predicar el evangelio del reino, y prometió que las señales nos seguirían. (Vea Marcos 16:20).

Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. (Mateo 16:18).
 
   Jesús no le delegó la edificación de Su iglesia a nadie sino que lo hizo Él mismo, y la fundamentó en la revelación o conocimiento revelado de que Él es el Mesías, el Rey y Señor. Eklesía describe al cuerpo gubernamental del estado griego, con sede en Atenas, el cual estaba compuesto sólo por hombres ciudadanos. La iglesia, para los cristianos, es la gente llamada del mundo para ejercer gobierno y autoridad en la tierra, proclamando el evangelio de Jesucristo con señales y milagros. Hoy no hay suficientes indicaciones de que somos el cuerpo gubernamental de Dios en la tierra; ya que no ejercemos a cabalidad nuestra responsabilidad de administrar el gobierno de Dios. Éste es un concepto extraño para el pueblo de Dios. Como iglesia, somos responsables de muchas cosas malas que suceden en el mundo porque no hemos tomado la autoridad que nos ha sido delegada para decretadas ilegales. Entonces, si queremos cambiar la nación tenemos que empezar cambiando la iglesia. ¿Estamos conscientes de nuestra responsabilidad? En la ciudad de Atenas se daba la ley para la ciudad y una vez establecida no se podía cambiar. La eklesía no podía cambiar las leyes, pero sí podía hacer decretos. Jesucristo hizo las leyes y no pueden ser cambiadas, pero sí podemos hacer decretos.

 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares [declares impropio o ilegal] en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares [declares legal] en la tierra será desatado en los cielos. (Mateo 16:19)
 
   Tenemos que hablar nuevos decretos para hacer cumplir las leyes del reino en la tierra. Jesús lleva a cabo sus propósitos eternos a través de la iglesia, sin importar cuánto nos tardemos. De hecho, nos ha tomado veinte siglos llevar el evangelio a las naciones y aún nos falta para que llegue hasta lo último de la tierra. Tenemos que inundar las naciones con milagros, maravillas y prodigios. Jesús no va a hacer el trabajo que nos corresponde completar. Muchos de los creyentes de este tiempo carecen de autoridad, porque no caminan bajo autoridad. Hay gente rebelde que debe aprender a someterse a la cabeza que es Cristo. Todo aquello que no está bajo la Cabeza no es cuerpo, o iglesia.


¿Cuáles son los propósitos de la iglesia de Jesucristo?
 
1. La proclamación del evangelio del reino en todo el mundo
Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá elfin. (Mateo 24:14)
   Los creyentes somos, sal de la tierra, luz del mundo (vea Mateo 5:13-14), reyes y sacerdotes, embajadores, pescadores de hombres, atalayas, testigos, representantes de Cristo, pacificadores y pequeños Cristos. Tenemos una misión y un mandato: predicar el evangelio a toda criatura con milagros, señales, maravillas y demostraciones del poder de Dios, que confirman que somos la extensión de Jesucristo en la tierra. Dios está levantando personas para cumplir este mandato.

2. Hacer discípulos a todas las naciones
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones. (Mateo 28:19)
   En nuestra iglesia tenemos miles de discípulos, dentro de los Estados Unidos y en otros 25 países más. Cada uno de ellos está siendo entrenado, enseñado y equipado para sanar a los enfermos, predicar el evangelio del reino, llevar los milagros, señales y maravillas a diferentes vecindarios, territorios y ciudades del mundo.

3. Manifestar la vida del reino
Para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. (2 Corintios 4:11)
   Ésta es la vida de resurrección que Jesús ha puesto a disponibilidad del creyente por la fe. La vida de Jesús se manifiesta en nuestro cuerpo mortal; es lo que yo llamo salud y sanidad divinas. Si la tenemos, también nosotros podemos ministrar esa vida de resurrección para sanar y liberar a otros. Muchos no son capaces de manifestar la vida eterna o la vida de res urrección de Jesús porque no han muerto a su propia vida. Para manifestar esa vida hay una condición y es morir a la vida del ego o vida almática.
Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. (Juan 12:24)

    Jesús está a punto de ir a la cruz y les da a los discípulos un principio de reino que los llevará a tener éxito y manifestar la vida de Dios. Ése principio es: Si usted toma una semilla y la siembra, morirá, pero al morir, reproducirá cien veces más su esencia. La planta que nacerá será igual a la semilla de la que procede, porque lleva su ADN. Hasta aquel momento Jesús no había podido reproducir Su vida en los discípulos; por eso va a la cruz, no sólo a morir por sus pecados y redimir al mundo. El sacrificio de Jesús también sirvió para poner a disposición un esperma, una semilla, que cuando fuera plantada en el vientre espiritual del creyente, reprodujera exactamente Su patrón genético. Debido a esa semilla es que podemos llegar a la medida de Su estatura.

   El patrón de Dios es sembrar una semilla en su espíritu, para que crezca y llegue a ser como Jesús, que es lo que llamamos el nuevo nacimiento. Jesús dijo que moriría para depositar esa semilla. Del mismo modo, nosotros tenemos que morir como semilla para dar más fruto; para que la vida de resurrección de Jesús pueda manifestarse poderosamente y tocar a miles de personas que están sufriendo y en necesidad. Si usted quiere ministrar esa vida a otros, debe morir a su ego primero; esa muerte abre la puerta para que Jesús se manifieste. Los creyentes que manffiestan la vida del reino son los que han experimentado la muerte de su ego.

4. Manifestar la autoridad y el poder del reino
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. (Lucas 10:19)

    En capítulos anteriores estudiamos que el poder es la habilidad en bruto para llevar a cabo algo; estudiamos también que la autoridad es el derecho legal para ejercer ese poder. Para ilustrar esto, imaginemos a un policía de tránsito que le ordena a un conductor que se detenga. Si la persona está en sus cabales se detendrá porque respeta el uniforme, respeta el arma y la ciudad que la placa policial representa. Pero si al volante va un borracho, cuyos sentidos están embotados, cruzará la luz roja y el policía no lo podrá parar. En este caso, el policía tiene la autoridad pero no tiene el poder fisico para detenerlo. Pero ¿qué tal si ese mismo oficial llama por radio y le envían como refuerzo dos tanques de guerra que se atraviesan en el camino? El borracho ni siquiera intentará sobrepasar los tanques, así que no tendrá salida. Ahora el policía tiene la autoridad y también el poder para detener a ese hombre. En el ámbito espiritual nuestra condición es muy semejante. Dios nos dio Su poder cuando nos llenó con Su Espíritu Santo, al reconocerlo como el Señor de nuestra vida, y nos dio toda Su autoridad al resucitar, luego de pagar en la cruz por nuestras transgresiones. En ese mismo instante nos hizo coherederos con Él. Es decir que al nacer de nuevo fuimos hechos hijos de Dios con autoridad y potestad, con derecho legal para actuar y ejercer poder divino, a fin de manifestar el reino y cumplir con la misión que Jesús nos encomendó.

5. Expandir el reino de Dios en la tierra
   El reino de Dios lo podemos expandir de tres maneras: Desde el principio, Dios creó al hombre para gobernar y ejercer dominio sobre la tierra. Por tanto, nosotros los creyentes somos los únicos instrumentos que Dios usa para hacer Su voluntad y expandir Su dominio sobre la tierra. Lo hacemos a través de la proclamación y demostración del reino de Dios.
• Proclamando el reino de Dios sin demostraciones visibles
Juan, a la verdad, ninguna señal hizo; pero todo lo que Juan dijo de éste, era verdad. (Juan 10:41)
    Juan el Bautista predicaba la verdad acerca de Jesucristo, pero no pudo manifestar ninguna señal del reino a través de milagros. Lo mismo ocurre hoy en día con muchos ministerios. Hay hombres y mujeres de Dios que predican la verdad y tienen la doctrina correcta, pero no pueden demostrar el poder sobrenatural de Dios con milagros y señales. Enseñar sobre el reino, proclamarlo y anunciarlo, sólo con palabras, es apenas una primera fase, porque la verdadera manifestación viene junto con Jesús.
• Predicando el reino con demostraciones visibles del poder
Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios. (Mateo 12:28)
 
   Cuando Juan el Bautista termina su ministerio de anunciación, comienza un nuevo orden, el de Jesús. Él empezó a predicar, enseñar y demostrar el reino de Dios con milagros, señales, maravillas y echando fuera demonios; algo que jamás se había visto en la Escritura. Jesús fue el primer hombre con autoridad para expulsar demonios del cuerpo y la mente de las personas. A partir de Jesús, el reino comenzó a extenderse por medio de la demostración visible del poder de Dios. La expulsión de demonios es una señal visible de que el reino de Dios ha llegado a un lugar.
 
   El siguiente testimonio ilustra cómo la llegada del reino de Dios hace que los demonios huyan al oír el nombre de Jesús:

   A nuestra iglesia llegó una joven que había sido diagnosticada con esquizofrenia bipolar y ADHD, un trastorno de la conducta relacionado con la dificultad para concentrarse y la hiperactividad. La esquizofrenia es un desorden mental que dificulta la capacidad para distinguir entre realidad y fantasía; esto le impedía razonar y tener un comportamiento normal Sufría de alucinaciones, conducta catatónica, pensamientos irreales, escuchaba voces, vivía enojada, ansiosa y paranoica. Los doctores le dijeron que nunca iba a tener una vida normal, que no podría tener hijos ni conducir ni dejar las pastillas. Todo comenzó cuando apenas tenía ocho años; entonces la muchacha oyó por primera vez una voz que se reía y se encerró en su cuarto por una semana, sin poder dormir. A los 12 años la internaron en un psiquiátrico donde la mantenían sedada hasta por veinte horas. Llegó a tomar quince pastillas por día, y trató de suicidarse varias veces. Veía demonios que la atormentaban diciéndole que iban a matar a su familia. Cuando salía del hospital, se escapaba al parque a drogarse y pasaba allí las noches. Odiaba al mundo y estaba enojada con todos a su alrededor. Un día un muchacho en la escuela la invitó a la iglesia y recibió al Señor. Al domingo siguiente, estando en el servicio, el Espíritu Santo me guió hasta su asiento y oré por ella, expulsando todos los espíritus que la atormentaban. Ese día fue totalmente libre. Volvió a su casa y botó las pastillas. Su madre se enojó e insultó a la gente de la iglesia, pero la muchacha le repetía que estaba curada. Cuando la llevó al médico, le dieron de alta porque estaba totalmente curada. Así la mamá y toda la familia vinieron a los pies de Jesús y hoy todos sirven a Jesús.
• Avanzando el reino de Dios por la fuerza
Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. (Mateo 11:12)
 
   La traducción literal dice: "Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de Dios ha sido administrado por la fuerza y sólo aquellos en poder lo controlan". Ésta es la faceta violenta de la guerra; el conflicto entre el reino de Dios y el reino de las tinieblas se convierte en un choque violento de poderes. Ésta es la fase donde no solamente predicamos y enseñamos, sino que establecemos y extendemos el gobierno divino sobre nuevos territorios. Con cada paso, desplazamos, expulsamos y desterramos al enemigo de su territorio; entonces viene la violencia; es el choque de los dos reinos.
 Bibliografia.
Guillermo Maldonado. Como caminar en el poder sobrenatural de Dios. Editorial Whitaker House. Miami 2011. Pag. 231 a la 242